Feliz día de tu muerte 2
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Después del inesperado éxito de ‘Feliz día de tu muerte’, Christopher Landon regresa a los mandos de la secuela. Una continuación más loca, más paródica y más extravagante. Tree, nuestra rubia favorita, se vuelve a ver metida en un nuevo bucle. Nuevamente tendrá que revivir una y otra vez para descubrir al asesino. Sin embargo, las cosas no son lo que parecen en… ‘Feliz día de tu muerte 2’.

“Si me expulsan, mis padres me colgaran de los huevos”.-Samar.

Crítica de Feliz día de tu muerte 2

El inesperado éxito de Feliz día de tu muerte (Christopher Landon, 2017) dio pie a un sleeper. Es decir, uno de esos films de los que nadie espera absolutamente nada y que terminan por sorprender. Lo que no sorprendió fue que, tras triunfar en taquilla, Jason Blum decidiera arrancar los preparativos para una secuela. Secuela presentada de nuevo capitaneada, con todo el derecho, por Christopher Landon, el director del primer film. Landon, quien por aquel entonces sólo contaba con una cinta a sus espaldas, demostró una más que loable predisposición para lograr un producto entretenido. Para ello contó con la premisa de mezclar Atrapado en el tiempo (Harold Ramis, 1993) con los slasher que en su día dirigió Wes Craven en los 90 y similares.

Por otra parte, el director se apoyó en un casting carismático en el que destacaba la actriz Jessica Rothe. Su mayor “éxito” era haber sido una de las amigas fugaces de Emma Stone en La La Land (Damien Chazelle, 2016). Rothe, con su desparpajo y enorme química y carisma, lograba hacerse con los mandos protagonistas de la cinta.

Todo eso fue antes… Actualmente, cuando se anuncia una secuela, sus responsables saben perfectamente que es difícil igualar o superar a la película original. ‘Feliz día de tu muerte 2’ ya partía con ese hándicap. No obstante, lo consigue superar. Aunque termine por dejar un tanto aparcados ciertos aspectos de la trama.

Empecemos primero por lo positivo. Esta secuela es un producto que, al igual que su antecesora, es tremendamente honesto. Un film cargado de referencias cinéfilas pero en las que no se puede ahondar. Y no se puede porque sería entrar en spoilers. Aún voy más lejos, desarrollar la trama sería ya un spoiler completo.

La película también presenta un enorme sentido de la comedia. Aquí ya se roza la autoparodia de manera risible y sin tapujos, acercándose también a la comedia juvenil. Las referencias y la comedia logran dotar a la cinta de un nivel de entretenimiento y enganche la mar de loables. Todo esto nuevamente comandado también por la labor en el guión del propio Christopher Landon. El director y guionista consigue una buena planificación y escritura a la hora de pergeñar la trama. También se apunta otro tanto al irla desenvolviendo a lo largo de sus trepidantes 100 minutos.

También cabe destacar el trabajo de Bear McCreary en la banda sonora. El compositor sigue en la onda de Marco Beltrami (en esta ocasión homenajeando incluso a Danny Elfman). Sus composiciones también se muestran fieles a los conceptos musicales del slasher de los 90.

El casting resulta, de nuevo, otro de los puntos fuertes de la película. Comiéndose la pantalla tenemos de regreso a Jessica Rothe liderando la aventura. Jessica sigue con su gran desparpajo y suma una habilidad en las escenas dramáticas que el film le permite, mostrando así algo de evolución en el personaje. El resto del elenco también destaca con Israel Broussard, Ruby Modine y Rachel Matthews que siguen cumpliendo sobradamente. Además hay sorpresa incluida en muchos de ellos. Finalmente, el que despunta de manera sorprendente es Phi Vu como Ryan. Vu goza de un gran protagonismo en los primeros minutos en un rol…

Sin embargo, la película pierde un elemento que en la primera daba juego: el asesino. Asesino conocido coloquialmente como Babyface. No entraré en detalles, pero en esta continuación el guión decide meterse en un terreno más sci-fi, dejándolo casi de lado y apareciendo solo en determinados y contundentes momentos. No obstante, para cuando se descubre el pastel no existe el impacto que sí que existía en el film original.

En conclusión.
Termino esta crítica de Feliz día de tu muerte 2, una digna secuela. Si bien pierde el factor sorpresa, también es cierto que consigue elevar varios de los elementos de su antecesora. Así las cosas, termina siendo una película igual de disfrutable que la primera. Finalmente, corona a Jessica Rothe como protagonista absoluta y suma desternillantes gags y un frenético ritmo que impide el aburrimiento. ADVERTENCIA: no os levantéis de la butaca… ¡hay escena post-créditos!

Tráiler de Feliz día de tu muerte 2