Depredador 2
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Ha pasado 10 años desde que “El Demonio Cazador de Hombres” liquidara al pelotón de Dutch en la jungla centroamericana. Ahora otro “Demonio” silencioso, invisible e invencible se traslada a la jungla urbana para conseguir nuevos trofeos. Vuelve a ser temporada de caza. Siéntense y disfruten del espectáculo, esto es historia. Esto es… ‘Depredador 2’.

“No se ven los ojos del Demonio hasta que viene a buscarte”.-King Willie.

Crítica de Depredador 2

El éxito de Depredador (John McTiernan, 1987), amén de su impacto en la cultura popular del momento, habilitó su secuela. Secuela que llegaría en 1990 con Stephen Hopkins como director y con Danny Glover como protagonista principal. Glover fue la primera opción para sustituir a Arnold Schwarzenegger. “El roble” no estaba del todo de acuerdo con la continuación y andaba preparando otros proyectos, entre ellos: Desafío total (Paul Verhoeven, 1990) y Terminator 2 (James Cameron, 1991).

Del film original regresó la dupla de guionistas y creadores del personaje, los hermanos Jim y John Thomas. La idea me pareció siempre clara: convertir al Predator en el personaje principal de la franquicia. Un nuevo icono a imagen y semejanza de Freddy, Jason o los Aliens propiedad de la misma FOX. Además, decidieron trasladar toda la acción a una nueva pero diferente jungla: la calurosa jungla urbana de Los Ángeles, lugar donde finalmente se rodó la película. Otro que también regresó fue Alan Silvestri. El compositor se plagia a sí mismo y entrega una BSO prácticamente calcada a la del primer film y que aquí también se ajusta a la perfección.

Ante todo quiero dejar muy claro que ‘Depredador 2’ es una gran película por sí misma y que, salvo la mitología y presencia del Predator, no tiene ningún vínculo con la primera parte, salvo una breve mención que se hace al exterminio del pelotón de Dutch en una escena en el camión de seguimiento de Peter Keyes. En esta cinta la estrella es un nuevo cazador galáctico y lo que seguimos son sus aventuras y cacerías en una violentísima película.

La principal característica de esta “secuela” es su tremenda violencia, y la cantidad de durezas y palabras mal sonantes que escucharemos a lo largo del metraje. El mismo comienzo es toda una declaración de intenciones de lo que se nos va a ofrecer. Un inicio por todo lo alto con los señores de la droga de Scorpio escupiendo fuego a todo trapo contra la policía con armas de diferente calibre: uzis, pistolas, escopetas e incluso armamento pesado… y todo retransmitido en directo por TV y descrito por Tony Pope como “El infierno de Dante”.

Así las cosas, este comienzo al que me acabo de referir, probablemente, sea el mejor de todo el cine de acción que se hizo en los años 90. Lo que viene luego es una sucesión de memorables set-pieces a cada cuál más espectacular y contundente: el Predator contra los jamaicanos del vudú, las secuencias del metro, la confrontación a pecho descubierto en el matadero… Amén de muchos momentos míticos, entre ellos: la entrevista entre Harrigan y King Willie, la curación del Predator, o el mismo final. Un final que resulta todo un acierto y sorprendente a más no poder, además de dejar la mitología totalmente abierta para ser explotada a gusto de los que vinieran posteriormente.

Esta secuela supera claramente al original en la exhibición del Depredador. En esta cinta se nos muestra totalmente al monstruo de manera continua desde la encerrona en el matadero y hasta el final. Incluso se va más allá… y lo podremos ver curarse de sus heridas en una escena antológica que también tiene como protagonista a una anciana armada con una escoba…

La mayor exhibición y exposición del cazador galáctico obligó al mítico Stan Winston a trabajar al más alto nivel en la perfección del traje y en sus armas (el cañón de plasma, el frisbee, la lanza,…). Además, hubo que diseñar el interior de su nave inspirada en representaciones de los Dioses Mayas. Finalmente, Winston puso en la sala de trofeos de la nave una cabeza ALIEN como homenaje/guiño a la legendaria saga y a los cómics que se estaban publicando en ese momento de ‘AvP’.

“Esta jefatura es zona de guerra”. La jungla de asfalto.

Si el reparto de ‘Depredador’ era excelente, el de ‘Depredador 2’ no le va a la zaga. Liderando el casting tenemos a Danny Glover que se hace dueño y señor de la pantalla en su mejor papel protagonista: el teniente Mike Harrigan, un tipo duro y curtido a fuego en sus 18 años de servicio. Destaca como Glover, siendo más débil, planta mucha más batalla al Depredador que la que le dio Arnold Schwarzenegger.

El equipo de Harrigan lo forma un elenco muy diverso pero que funciona a todos los niveles: Rubén Blades es su mano derecha y mejor amigo, el detective Danny Archuleta. El novato del grupo es un inmenso (tanto en gracietas como a la hora de la verdad) Bill Paxton como Jerry Lambert aka “El Llanero Solitario”, un descarado policía que pidió el traslado a la “zona de guerra”. Al igual que en el caso de Glover, este fue uno de sus papeles más recordados. Finalmente, Maria Conchita Alonso se desligó aquí de sus papeles de mujer protegida por los hombres para convertirse en la durísima Leona, ¡un cambio de registro espectacular!

Por supuesto que Kevin Peter Hall volvió a ponerse el traje del Predator insuflándole una increíble vida y presencia en pantalla. La pena es que falleciera unos pocos meses después del estreno del film a los 35 años. También es obligatorio destacar la icónica presencia de un muy controlado Gary Busey como Peter Keyes, un doctor en Física y Capitán de la Fuerza Aérea que cree tener al “cazador cazado”. Inolvidables son sus careos con Mike Harrigan y su intervención en el matadero en plan héroe salvador.

Casi como simples cameos quedan intérpretes del nivel de Robert Davi (Heinemann, el superior de la policía de LA), Adam Baldwin (Garber, el guardaespaldas de Kayes), Kent McCord (Pilgrim, el capitán de Harrigan) y Calvin Lockhart (King Willie, el capo jamaicano de las drogas y experto en vudú. Su intervención es absolutamente inolvidable). Finalmente, atención a un desatadísimo Morton Downey Jr. como Tony Pope, el deslenguado reportero de la cadena Hard Core en lo que fue una auténtica burla del mismo Morton y de los programas basura que presentaba.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Depredador 2, una poderosísima “continuación” que luce y se disfruta hoy igual de bien que cuando la vi por primera vez en cines en Madrid acompañado de un amigo. Cuando pasen 10 o más años esta película seguirá a este mismo nivel gracias a su filmación y producción artesanal, y esto es algo de lo que no van a poder presumir los cientos de films de superhéroes que se estrenan hoy en día con el CGI por bandera. En una palabra: Imprescindible.

Tráiler de Depredador 2