Arma perfecta
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Jeff Speakman fue uno más de los actores que aprovecharon el tirón de las artes marciales durante los 80 para hacer sus pinitos en el cine. No hablamos de un icono del cine de acción, pero es un tipo que supo demostrar su talento fostiador. Hablamos de una auténtica ‘Arma perfecta’.

“A veces las cosas no suceden como las has planeado”.

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Crítica de Arma perfecta

La década de los ochenta fue la edad dorada del cine americano de artes marciales. Y lo fue gracias al poso dejado por grandes artistas como Bruce Lee, Chuck Norris o Sammo Hung. Recordemos que el género estaba claramente influenciado por las producciones asiáticas y, quizás por ello, el kung-fu y el karate eran los estilos de lucha predominantes. Durante los 90 el cine de artes marciales siguió dando sus frutos con representantes de la talla de Van Damme o Steven Seagal. En ese ambiente apareció en escena un nuevo actor llamado Jeff Speakman. Su objetivo era dar a conocer un nuevo estilo marcial, el Kenpo Karate. La idea de dedicarse al cine había sido de su instructor, el legendario Ed Parker, que deseaba dar a conocer el estilo de lucha que había creado. Así fue como Speakman y el Kenpo se abrieron paso con películas como ‘El Experto’ ‘Asalto mortal’. Estas cintas no tuvieron demasiado éxito pero son productos de entretenimiento más que decentes para los amantes de las artes marciales.

Seguro que a cualquier fan del género le suena el nombre de Mark DiSalle, director nada más y nada menos que deKickboxer, una de las películas de referencia dentro de la filmografía de Jean-Claude Van Damme. Bien, pues que nadie se emocione porque en esta ocasión el trabajo de dirección es francamente mediocre. Esto es así en parte debido a un guión muy normalito que no ofrece nada más que una trama plana y, en ocasiones, mal hilvanada. Aquí tenemos la historia del chaval rebelde que abandona su casa y sale a ver mundo. Como vemos, una historia muy manida… pero además está mal contada porque en ningún momento terminamos de entender la relación que mantiene con su padre, su hermano o su maestro. Todo está muy cogido con pinzas, como si fuera un mero pretexto para presentar la búsqueda de venganza. En realidad, el eje de la película.

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El reparto, aunque a nivel interpretativo sea flojillo, nos permite ver desfilar a algunos de los orientales más famosos de los ochenta. En la película podemos ver a Mako, el inolvidable mago de Conan, el bárbaro. También encontramos James Hong que interpretaba al malvado Lo Pan en la peli de Carpenter ‘Golpe en la pequeña China’. Y, de regalo, el Professor Tanaka, un legendario coloso que recordamos, sobre todo, por su papel de Subzero enPerseguido’. Con esto queda claro que al menos se preocuparon de buscar actores que fueran capaces de arropar a un novato Speakman. El artista marcial demuestra (por enésima vez) por qué un maestro en artes marciales es siempre mejor fostiador que un guaperas del montón.

Y es que si hay algo que sobresale por encima de todo son las coreografías de Kenpo que se casca el amigo Jeff. El maestro reparte tollinas a velocidad de vértigo y con una maestría y técnica que cualquier buen aficionado a las artes marciales sabrá apreciar. Si bien la historia no es nada del otro mundo, hay que reconocer que cuando ves a este actor dando palizas te queda muy claro por qué la película se titula ‘Arma perfecta’. Es cierto que entre cada escena de acción hay momentos un tanto anodinos. Afortunadamente la ración de peleas están bien repartidas y muy bien rodadas, no como las modas actuales donde uno no se entera de nada.

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Conclusión.
Podemos decir, para terminar con esta crítica de Arma perfecta, que esta es una película de artes marciales normalita. Una cinta que, a pesar de sus carencias, no decepciona. Si te dispones a verla sin las expectativas demasiado altas ofrece un buen entretenimiento. Cierto es que se echa en falta un mejor guión y que no estamos ni mucho menos ante un clasicazo del género, sin embargo, el trabajo de Speakman y los secundarios que le acompañan consigue salvar los muebles. Ah, ¡y por encima de todo! cuenta con unas coreografías que son de lo mejorcito que encontraremos en el cine de acción de los noventa.