The Amazing Spider-Man
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Tras una larga espera donde se vieron mezcladas esperanzas y temores, llegó a nuestras pantallas el nuevo reboot de Spiderman. Estamos, sin duda, ante lo que fue una apuesta muy arriesgada, ya que la trilogía realizada por Sam Raimi dejó el listón muy alto a pesar de sus altibajos. Pero si algo podemos concluir de esta nueva aventura del trepamuros es que tejió una red de diversión que os atrapará. Es el momento de… ‘The Amazing Spider-Man’.

“Los secretos tienen un coste, no son gratis. Ni ahora ni nunca”.-Tía May.

Spider-Man

Crítica de The Amazing Spider-Man

Confieso que soy una persona muy maniática en lo que a remakes, reboots y otros inventos se refiere. Por ello, desde un principio sentí malas vibraciones con esta película, algo que quizás compartan muchos de nuestros lectores. La trilogía que inició Sam Raimi con Spider-Man hace apenas una década siempre ha estado muy valorada a pesar de una tercera entrega lamentable, así que cuando se anunció este proyecto no las tenía todas conmigo y fui presa una vez más del escepticismo que me caracteriza. No me gustaba la idea y no me inspiraba confianza que Marc Webb se sentara en la silla del director. A esto hay que añadir que el material que nos iba llegando era cuanto menos cuestionable, en ocasiones rozando lo ridículo, y para postres hacía tan sólo cinco años que se había estrenado Spider-Man 3‘. En otras palabras, nada me invitaba al optimismo. Pero si la vida te da sorpresas, el cine más. Y lo que tantos temores despertaba en mi finalmente resultó ser una grata experiencia.

Marc Webb realizó un trabajo correcto para sacar adelante el proyecto. Quizás sea porque, a pesar de ser un director sin experiencia en el género de acción, demostró estar especialmente dotado para la comedia romántica, prueba de ello fue 500 días juntos‘. Y curiosamente eso es algo que repercute en esta película porque las relaciones que se establecen entre los diferentes personajes están muy bien hilvanadas, algo de lo que suelen cojear muchas películas de superhéroes. Por ejemplo, no cae en la edulcoración en el romance entre Peter Parker y Gwen Stacy, que me parece más equilibrado que el que nos ofreció la dupla Maguire-Dunst. Las escenas de acción están bastante bien resueltas, pero de ese aspecto ya hablaremos más adelante, centrémonos ahora en la trama.

Si algo se le ha echó en cara a esta película era lo repetitiva que podía ser… Entiendo la crítica, pero teniendo en cuenta que estamos ante un reboot del personaje era lógico que nuevamente tuvieran que contarnos el origen de sus poderes. Y claro, ese origen seguirá siendo básicamente el mismo hasta que la MARVEL decida sacarse de la manga alguna pajarada. Es cierto que en determinados aspectos de la trama se podría haber innovado más, pero obviamente el objetivo de los productores era no arriesgar demasiado y por eso se intentaron mantener ciertos elementos. Tengamos muy presente que la sombra de Christopher Nolan planeaba en aquella época sobre esta película, ya que en todo momento fue un claro referente a la hora de realizar este reboot. La idea era aprovechar la tremenda popularidad alcanzada por Spiderman, corregir el mal paso dado en ‘Spiderman 3’ y reinventar en cierta forma al personaje ahora que el “cadáver” aún estaba fresco.

Peter Parker

Siguiendo esa línea y partiendo del ‘Ultimate Spiderman’, el equipo de guionistas se distanció de la película de Raimi profundizando en la figura del padre de Peter Parker. Un personaje ausente alrededor del cual gira toda la historia y que sirve como nexo de unión entre las diferentes relaciones interpersonales que se establecen. También se potencia la figura de Peter otorgándole casi el mismo protagonismo que a Spiderman, prueba de ello es que haya que esperar más de cincuenta minutos para ver cómo se enfunda el traje por primera vez. Es un primer tramo interesante para algunos y pesado para otros, pero sirve para presentar a un Peter más vulnerable que nunca, con sus inquietudes y frustraciones. Nos ayuda a comprender por qué Peter Parker es realmente Spiderman, al mismo tiempo que nos muestra la transformación gradual del adolescente en héroe. Se toman ciertas licencias respecto al cómic para poder cuadrar la historia, y puede que eso moleste a algunos fans, pero creo que el resultado es muy positivo.

Obviamente hay un elemento recurrente a lo largo de la trama, el romance entre Peter Parker y Gwen Stacy. Como he apuntado al principio, aquí no hay edulcoración ni pesadez, sólo una historia de amor llevada a la pantalla de un modo inteligente y mesurado, y gran parte del mérito es de los actores. Lo cierto es que pese a mis reticencias iniciales Andrew Garfield, al final, resultó ser el Peter Parker ideal, mucho mejor pero sobre todo más equilibrado que Tobey Macguire. Y lo fue a pesar de ese pelucón que hace que nos preguntásemos cómo podía calzarse una máscara. Refleja perfectamente esa mezcla de melancolía, humor y heroicidad que reclamamos en Peter Parker. Y a Emma Stone poco pudimos reprocharle porque se mantuvo en una línea nada empalagosa, más madura de lo que cabría esperar, pero sin renunciar al enamoramiento juvenil que se pretendía retratar. Y lo mejor de todo, aquí la chica no es un mero objeto de atrezzo sino que tiene una parte activa en la trama.

Gwen y Peter

El enemigo al que deberá enfrentarse Spiderman es El Lagarto, interpretado por un correctísimo Rhys Ifans. Reconozco que tenía ciertas dudas acerca de cómo se vería en pantalla, ya que las capturas y vídeos que habían ido apareciendo en los medios daban una idea muy vaga del aspecto y comportamiento del Lagarto. Pero en pantalla luce de forma espectacular, es una auténtica bestia parda que se las hará pasar canutas a Spidey. Por cierto, todo un mérito apostar por este personaje porque El Lagarto no tiene el peso de otros grandes villanos.

Y cómo no hablar de la dupla de actores que dio vida a los tíos de Peter. Tanto Martin Sheen como Sally Field bordaron sus papeles y añadieron un plus de calidad que ayudó a reforzar el primer tramo de la película, si bien sus personajes podrían haber sido un poco más relevantes.

Hablemos ahora de la acción, un aspecto que mejoró bastante. Los movimientos de Spiderman estuvieron inspirados en el parkour, algo que se se observa, sobre todo, cuando Peter comienza a experimentar con sus nuevas habilidades. Peter se va adaptando a ellas de una forma muy gradual y verosímil, en cierta forma la transformación total en Spiderman dura toda la película. Y llegado el momento protagoniza las escenas de lucha con la misma fluidez y plasticidad de movimientos que recordamos de las viñetas. En ese aspecto quedé francamente satisfecho porque si algo echaba de menos de Spiderman era esa variedad de movimientos vertiginosos que vuelven locos a sus rivales. Todo filmado sin ese tembleque exagerado tan molesto que hemos de aguantar en la mayoría de películas de acción. También me pareció un gran acierto haber recuperado los dispositivos lanzaredes.

Doc Connors

Ya que hablamos de efectos, existió una novedad visual que personalmente me dejó bastante frío, y es la vista en primera persona que se emplea cuando Spidey se balancea por Nueva York. Obviamente fue un recurso al servicio del 3D, pero para mi lo realmente emocionante es ver a Spiderman saltando y haciendo piruetas, algo que se pierde con ese modo de cámara. Afortunadamente no se abusa de este recurso, así que por lo general es un disfrute acompañar a Spidey mientras va saltando de edificio en edificio. Sin duda es una experiencia que mejora lo visto en las películas de Raimi, tanto que raramente nos damos cuenta de si lo que vemos es real o digital. Precisamente ya que hablamos de la ciudad es importante destacar la paleta de colores apagados que se empleó, claramente para darle un tono más oscuro a Nueva York. Esta es otra licencia fruto de la “herencia Nolan”, pero para bien o para mal es lo que había en el cine de superhéroes de un tiempo a esa parte.

En resumen, el apartado visual me parece bastante impecable, no en vano duplicó con sus 220 millones el presupuesto del ‘Spiderman’ de Sam Raimi. En este caso no hablamos de un 3D de post-producción, sino que la película fue rodada íntegramente en 3D para poder aprovechar todo el potencial de esta tecnología y la verdad es que el resultado fue impactante. Pero la verdad es que, dejando a un lado ciertas secuencias bastante espectaculares, lo que más aporta es profundidad. La BSO fue compuesta por James Horner y resultó más oscura que la que pudimos disfrutar en la trilogía de Raimi pero no tan memorable ni pegadiza.

Peter Parker

Conclusión.
Hay gente que cree que el objetivo de esta película fue desterrar al olvido la trilogía de Sam Raimi, pero no creo que sea cierto. En todo caso lo que se pretendía era reconducir una saga maltrecha que había caído en el hastío, y sinceramente creo que se consiguió
Sigo pensando que esto de los remakes y los reboots es una muestra más de la escasa imaginación que hay en Hollywood, pero al menos en esta ocasión el trabajo se hizo bien. No estamos delante de la mejor película del trepamuros porque aún queda un cartucho en la recámara llamadoSpider-Man 2‘, y tampoco nos ofrece algo novedoso que no hayamos visto nunca, de hecho ya he comentado en esta crítica de The Amazing Spider-Man que hay muchas similitudes con lo ya visto. Pero, sin duda, supuso un soplo de aire fresco lo suficientemente entretenido y bien realizado como para que merezca la pena disfrutarlo. Webb intentó ahondar en la personalidad de Spidey y darle ese aire de heroicidad e impertinencia propia del trepamuros, esa personalidad que le hace reírse del peor de sus enemigos sin caer en dramatismos. Es cierto que hay ciertos agujeros de guión y elementos que debieron corregirse, no lo vamos a negar. Pero el camino emprendido fue prometedor…

Tráiler de The Amazing Spider-Man