Operación rescate
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En mayo de 2017, con el rodaje ya finiquitado de este film, pudimos charlar digitalmente con su guionista, Chad Law. Law nos aseguraba que, por fin, veríamos a Jean-Claude Van Damme y Dolph Lundgren formar parte del mismo bando, y que la cinta sería una montaña rusa de acción con tiroteos y peleas. Hoy toca descubrir sí lo avanzado por Chad Law se cumple. Hoy es el momento de dar luz verde a una… ‘Operación rescate’.

“No te diviertas demasiado” (Wheeler)

Crítica de Operación rescate

El camarógrafo Pasha Patriki (más de ochenta créditos como operador de cámara) da el salto a la dirección con cierto tino y algo de nivel para la acción en ‘Operación rescate’ (Black Water), la nueva producción DTV de Jean-Claude Van Damme, quien demuestra que, a sus casi sesenta años, aún puede hacer todo lo que hacía con treinta, sólo que con más cara de cansado.

En este film no se puede reprochar nada en el apartado de las armas a JCVD. El 95% de sus escenas de acción las ejecuta él mismo, y eso es una muy buena noticia para sus fans; algunos (más bien muchos) deberán callar esta vez ante la falta de dobles que usa el belga en este film (solo en una escena es doblado por motivos obvios de seguridad). Cierto es que no estamos hablando de un enorme despliegue marcial (apenas hay dos combates en la película con Wheeler/Van Damme de por medio) pero sí que se nota una mayor implicación en el apartado de la acción por parte de “los músculos de Bruselas”, una implicación a la altura de la vista enJean-Claude Van Johnson (Peter Atencio, 2017), serie que filmó justo antes de irse a rodar ‘Operación rescate’. Eso sí, salvando las distancias en cuanto a la calidad del resultado final.

Del mismo modo que resalto los aspectos positivos en torno a esta producción de tan sólo 4 millones de dólares, debo de entrar también en los aspectos negativos, los cuales se centran principalmente en una historia que se queda muy corta para más de noventa minutos (sin contar créditos). Demasiado metraje para unos pocos pasillos de submarino. Un metraje que debe ser alargado con la entrada de protagonistas que el espectador más curtido sabe que son “de relleno”, sobre todo los interpretados por Tandi Tugwell y Aaron O`Connell (Riley & Ellis), dos jóvenes agentes de seguridad del submarino que ignoran los trapicheos de sus superiores en la nave. La acción se detiene para presentar a personajes que solo sirven de apoyo para añadir minutos y llevar el film a la hora y media. Se nota que, a falta de submarino por recorrer, se incluyeron actores de relleno y eso quita ritmo al conjunto.

‘Operación rescate’ es un DTV de acción que cumple con lo que uno puede esperar de una producción tan pequeña, rodada en apenas veinte días en Alabama y con prácticamente un solo escenario. En líneas generales se coloca por encima de Kill em All (Peter Malota, 2017), aunque prácticamente tenga los mismos ingredientes que aquella y un esquema argumental calcado, aunque sustituyendo la pelea final entre el malo principal y el héroe por otra confrontación… Eso sí, conviene alabar de ‘Operación rescate’ el uso de sangre no digital, algo que en ‘Kill em All’ lucía muy falso, y que aquí se deja ver cuando “hablan” las balas. Por lo demás, se agradece que deje ver la acción y que, en líneas generales, los FXS del submarino no parezcan sacados de los gráficos de una “consola de las de cartuchos”.

En cuanto a la segunda aparición más esperada, tras Van Damme, avanzar que sale más minutos de lo previsto, pero no tan bien aprovechados como me habría gustado. Me refiero a Dolph Lundgren (Marco), que sube un peldaño el film cada vez que aparece en pantalla. Aunque la mayor parte de sus escenas sean en la celda contigua a la de Wheeler (Van Damme), llegado el momento, abraza la libertad (y una ametralladora semiautomática), para zurrar al Guarda 006 (James P. Bennett). Habría sido deseable pedirle a la película que hubiese juntado de verdad a Van Damme y Lundgren repartiendo plomo de la mano pero no lo hacen… y es algo de lo que es justo avisar al espectador. Ambos colosos se limitan a compartir plano y cierta complicidad durante poco más de quince minutos, el resto del metraje cada uno va por separado.

Por otro lado, en el resto del elenco tenemos a Patrick Kilpatrick, uno de los villanos más legendarios de la filmografía de los años noventa de JCVD (Sandman en ‘Libertad para morir’), que también tendrá algunos minutos para avivar la llama de la nostalgia con su aparición como el agente Ferris, el típico jefe de zona que se las sabe todas. Eso sí, a Ferris lo despiden del film sin dejarle decir ni adiós. Al Sapienza es Edward Rhodes, un tipo con un especial interés en finiquitar el asunto del robo de datos que implica a Wheeler y que su subió al submarino con su propio equipo e intereses. Por último, del escuadrón de guardias, esbirros y carne de cañón destacar a Kris Van Damme (Kagan) que tendrá, de nuevo, un enfrentamiento contra su padre en la vida real.

“Considérame un amigo” (Marco)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de Operación rescate, una cinta que simplemente te hace pasar un rato distraído. Pedirle más sería pedirle demasiado. Es cierto que, nuevamente, estamos ante una película meramente “completista” de JCVD, pero por lo menos no se le puede reprochar ni el uso de dobles, ni que disfracen Bulgaria de México o Nueva Orleans. Eso sí, lamentar la ocasión perdida de cara a los fans en cuanto al hype de juntar a Lundgren y Van Damme y no darles por lo menos una secuencia bien filmada donde, mano a mano, hicieran unos cuantos agujeros en los pechos de los esbirros de turno.

Tráiler de Operación rescate