Looper
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En el futuro los viajes en el tiempo son posibles pero están prohibidos. Una organización criminal, logra hacerse con una máquina del tiempo, y envía al pasado (treinta años atrás) a los objetivos molestos, que son eliminados por unos asesinos llamados Loopers. De Rian Johnson entramos en materia en la crítica de Looper.

“Un hombre de la ciudad me encontró, me dio un arma y me devolvió lo que era mío” (Joven Joe).

Looper

La trama: Looper, “el asesino del tiempo”.
Joe (Joseph Gordon-Levitt) es un joven que hace años fue reclutado por una organización de asesinos comandada por un hombre traído del futuro llamado Abe (Jeff Daniels). En el 2044, los viajes en el tiempo aún no existen, pero en 30 años sí serán posibles, aunque sean prohibidos al instante y todas las máquinas procedan a ser destruidas. Todas menos una, que es la que utiliza la organización para mandar al pasado (treinta años atrás) a los objetivos que desea eliminar, ya que en el futuro, el asesinato es logísticamente complicado, debido a que cada ser humano es etiquetado con un código al nacer.
Los asesinos de la organización, en su mayoría jóvenes marginales, son conocidos como Loopers. Su trabajo lo llevan a cabo con un arma apodada trabuco, una potente arma de corto alcance que fulmina a los objetivos que llegan enviados desde el futuro, amordazados, con la cara tapada por una capucha blanca y con una mochila en la espalda llena de plata, que es el pago que los Loopers reciben por cada eliminación.

Looper

Para controlar que los Loopers lleven a cabo su trabajo de forma efectiva, Abe tiene a su cargo a un implacable ejército de hombres llamados Gat, de todos ellos destacan dos: Kid Blue (Noah Segan), un tarado, que se voló su propio pie haciendo malabarismos con su revólver… y Jesse (Garret Dillahunt), un experto tirador y contrastado rastreador de personas.
Joe, disfruta de la gran vida que le permiten la ingente cantidad de plata que cobra por cada asesinato, no cuestiona su trabajo, y su existencia se limita a matar a sus objetivos cuando y donde le manden, comer siempre en la misma cafetería, donde tiene una especial relación con Beatrix (Tracie Thoms), mantener relaciones con una bailarina y madre soltera llamada Suzie (Piper Perabo) y drogarse con una especie de gota ocular con efectos parecidos a los del LSD. La meta de Joe es ahorrar el suficiente dinero como para irse a Francia a vivir el resto de sus días antes de que sea eliminado su bucleEliminar tu bucle significa quitar de en medio al Looper de turno, enviado a su versión treinta años mayor para que este mismo la elimine, por ello recibe un generoso pago en oro, y queda despedido de la organización, sabiendo que dentro de justo tres décadas, unos hombres irán a buscarle y lo mandarán de regreso al pasado a una muerte segura.

Joseph Gordon-Levitt

En principio, las eliminaciones de bucle son muy esporádicas, pero pronto comienzan a hacerse cada vez más habituales, hasta que el mejor amigo de Joe, Seth (Paul Dano), que posee poderes telequinéticos, deja escapar a su yo del futuro, y acude desesperado a casa de Joe para que le ayude, contándole la historia de un hombre apodado El Fundador que quiere eliminar todo rastro de los loopers. A pesar de la ayuda de Joe, Seth es cazado, y no muy tarde el mismo Joe recibe la visita de un objetivo que llega al punto de encuentro sin capucha, y que al mirar a los ojos del joven Joe, este, se ve a sí mismo treinta años mayor en una versión interpretada por Bruce Willis.

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Crítica de Looper

Si uno ha visto las anteriores propuestas como director de Rian Johnson, seguramente ya debería saber que cuando se puso tras las cámaras y el guión de ‘Looper’ no sólo nos iba a entregar un vehículo de ciencia ficción dentro de los standars del género, sino que iba a ir más allá. Quizás, en un paso fallido (el tiempo lo dirá) hacia metas demasiado ambiciosas, pero también tremendamente arriesgadas y dignas de una valentía cinematográfica que se ve muy poco en el cine de hoy día.

‘Looper’ nos presenta, de un lado, un sci-fi netamente comercial de vocación mainstream de viajes en el tiempo con unas escenas de acción (menos de las que el tráiler puede prometer) de auténtico lujo y una descarnada violencia: atención al instante en que el Viejo Joe -Willis- empuña dos armas automáticas y comienza una sangría brutal. Momento que desde ya formará parte de las secuencias más bestiales de la filmografía del actor, y que hará que los fans de la saga Jungla de cristal (John McTiernan, 1988) salten literalmente de sus butacas, extasiados por lo que sus ojos acaban de ver. Antes, asistimos a otro desgarrador momento, que es el que tiene que ver con la aparición de un individuo llamado “El Médico”, y que no detallaré, porque es algo que deben ver y descubrir ustedes mismos…

Ahora bien, además tenemos una historia marginal que parece secundaria y efímera en la trama, pero que luego se descubrirá vital en su devenir: los vaivenes existenciales de una serie de desarraigados sociales, dentro de una sociedad desoladora y consumida, en donde los vagabundos se han multiplicado exponencialmente y las drogas se consiguen como hoy día uno compra aspirinas en el farmacia.

Looper

El eje central de todas esas historias, y sub-tramas, es el Joe de Joseph Gordon-Levitt, un joven que fue abandonado por su madre drogadicta y vagabunda, y que muestra una muy visible falta de afecto que intenta paliar entregándose a las drogas e intentando entablar una relación condenada al fracaso con un madre soltera, a la que da vida una desinhibida y fugaz Piper Perabo. Johnson, quita rápidamente de en medio a Perabo, y nos vuelve a contar otra historia en el mismo tono, insertada a mitad de metraje, en donde los personajes de Emily Blunt (Sara) y Pierce Gagnon (su hijo Sid) toman literalmente los mandos de la película frenando de lleno el ritmo del film, que había puesto la quinta marcha cuando hizo acto de aparición el viejo Joe, y comenzó el show de Bruce Willis, despojado totalmente de lo que algunos llamaron “la crisis capilar” que el actor –según unos cuantos iluminados- arrastra desde que aparece en sus películas sin injertos capilares o peluquines, regalando interpretaciones apáticas.

Bruce Willis demuestra que una estrella de cine es una estrella por méritos propios, por su carisma, por su fuerza delante de la cámara, y sin ser considerado tan buen actor como algunos de sus coetáneos, da una auténtica lección de madurez interpretativa, y de tener los santos cojones de aparecer en pantalla sin disimular su edad, arrugas, ni su calvicie, incluso luciendo barriga, pero dando una interpretación que en todo momento se muestra acertada: siendo un héroe de acción al uso cuando toca, un desesperado viudo que quiere recuperar su vida y a la mujer que amaba (y le fue arrebatada), y un hombre a la deriva que ya no es capaz de diferenciar entre el bien y el mal.

Bruce Willis

Pero esa irrupción de adrenalina se ve frenada, como digo, por la historia que tiene que ver con Sara y su hijo, y con los lazos que van acercándose entre esta, y el joven Joe. Una sub-trama que Johnson toma como la verdadera película que quería contar, dando entender que el resto: la acción, la ciencia ficción, las paradojas temporales… son sólo un lujoso envoltorio para relatarnos un alegato intimista sobre las relaciones madres e hijos, y la posibilidad de que la maldad sea o no intrínseca o fruto de lo que nos rodea. En ese momento, lo que parecían pequeños detalles como los constantes planos de relojes, la marginalidad del joven Joe, el hecho de que el 10% de la población mundial del 2044 posea poderes telequinéticos… todo eso toma el protagonismo en pos del actioner futurista que sólo regresa en sus minutos finales, ya desatados, y con un descubrimiento argumental que hará cuestionar al espectador mucho acerca de las motivaciones de los protagonistas, en concreto: los personajes de los tres actores que aparecen en los carteles promocionales del film: Levitt, Blum y Willis, en ese orden de importancia dentro del relato.

Antes de finalizar esta crítica de Looper no puedo pasar por alto que Joseph Gordon-Levitt ha hecho ya, recién rebasada la treintena, una serie de méritos para ser considerado el mejor actor de su generación sin duda alguna. Incluso logró que lo que podía parecer un final inaceptable para los fans de Batman en El caballero oscuro: La Leyenda renace (Christopher Nolan, 2012) fuera recibido con vítores. Eso dice mucho de su talento.

Sobre el resto del cast, hay que alabar el gran trabajo de Johnson, que eligió a la perfección a todos y cada uno de los intérpretes. Desde una Emily Blum perfecta como valiente madre soltera. Pasando por el niño Pierce Gagnon que se revela como una promesa a tener muy en cuenta. Y Hasta un Jeff Daniels que nunca te remite al tontaina Daniels de Dos tontos muy tontos(Bobby y Peter Farrelly, 1994).

“Y entonces lo vi… Vi a una madre muriendo por su hijo. A un hombre matando por su mujer…” (Joven Joe).

Looper

En resumidas cuentas.
Looper 2012 tiene los réditos suficientes como para que el tiempo la sitúe como cinta de culto, a saber: una historia potente de sci-fi, unos actores perfectos en sus roles, una ambientación con vida propia, y una valentía a la hora de mostrar sangre que parecía extinguida. Además, destacan un Willis a pleno rendimiento y la candidatura de Rian Johnson como director de grandes proyectos. Falta ver como el público mayoritario la valora en su conjunto. De momento, los críticos ya se han rendido a ella. Y eso uno nunca sabe como tomárselo.

Tráiler de Looper