The Crucifixion
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Xavier Gens nos trae un nuevo capítulo de la eterna lucha entre el Bien y el Mal. Ahora el campo de batalla está en Rumanía y el triunfo consiste en saber qué pasó en realidad en el conocido suceso de “El Exorcismo de Tanacu”. La verdad sale a la luz en… ‘The Crucifixion’.

“Los demonios están por todas partes esperando su oportunidad” (Padre Anton)

Crítica de The Crucifixion

Ante todo conviene advertir que ‘The Crucifixion’ no es una película de exorcismos en sentido estricto. Así pues, el que espere verla para encontrarse con un total festival del horror que se vaya olvidando y sacando esa idea de la cabeza. Este film va en la línea de ‘El exorcismo de Emily Rose’ (Scott Derrickson, 2005). Aquí lo que prima no es el terror, sino la investigación de los hechos ocurridos. En el film de Derrickson estos iban saliendo a la luz en un juicio. Y en ‘The Crucifixion’ van esclareciéndose gracias a la labor periodística de la protagonista, esto es: viaje al lugar de los sucesos, inspección de lugares, entrevistas con los sacerdotes, médicos, aldeanos,… La película va avanzando con este planteamiento en su metraje y nosotros vamos descubriendo la verdad al mismo tiempo que la joven periodista, Nicole Rawlins. Además descubriremos sus motivaciones personales para investigar este asunto.

Ahora bien, como hay que contentar al público amante del género, el cineasta Xavier Gens va introduciendo, de manera salteada y fundamentalmente a través de flashbacks (al igual que hacía Derrickson en su film), las escenas del exorcismo practicado a la joven Adelina, así como algunos momentos desagradables y anteriores al mismo. Además, en la narración presente se insertan de manera bastante violenta varias escenas de sustos totalmente típicas. No obstante, estos jumpscares se agradecen para romper con la “monotonía” de la investigación. Y es que el Mal está presente en la zona como bien indica el Padre Anton en la frase que he escogido para introducir el film…

El libreto de la película corresponde a Chad y Carey Hayes, los hermanos responsables de los guiones deExpediente Warren: The Conjuring(2013) y Expediente Warren: El caso Enfield (2016), ambas cintas de James Wan. Chad y Carey se basaron en hechos reales ocurridos en Rumanía en enero de 2005. Me refiero al conocido como “Exorcismo de Tanacu”. Este fue el terrible caso de Irina Cornici, una monja con problemas mentales que vivía en el monasterio ortodoxo de Tanacu en Vaslui Count (Rumanía).

Además de basarse en la historia real ya comentada en el párrafo anterior, el script también trata de poner sobre la mesa eternos debates ya muy manidos. Temas como la existencia de Dios y el Diablo, la postura de la Iglesia ante los exorcismos, la posesión o la enfermedad mental, y el poder de la fe.

Respecto a la filmación de Gens hay que agradecer que la película haya sido rodada en escenarios naturales de Rumanía. Concretamente el rodaje tuvo lugar en localizaciones de Transilvania, Sighisoara y Biertan. Esto es un punto a favor del film y nos congratula a todos aquellos que empezamos a estar hartos de las pantallitas verdes, azules y demás historietas. No es ‘The Crucifixion’ una obra maestra, pero gracias a su ambientación respira realidad…

También hay que llamar la atención a cómo el realizador francés logra retratar con frialdad, humedad y oscuridad ciertas estancias del monasterio y aposentos de Adelina. Nos traslada sin querer, o queriendo, a un mundo casi medieval en pleno año 2017. Todo ello gracias también a la fotografía del catalán Daniel Aranyó.

De la banda sonora se ocupa David Julyan, compositor inglés habitual de Christopher Nolan en sus primeras películas. Julyan entrega unos pasajes musicales netamente expectantes e inquietantes. También añade a su sinfonía algunos momentos tenebrosos que cumplen bien su labor.

Respecto al reparto muy poco hay que comentar. La protagonista absoluta es la joven Sophie Cookson a la que conocimos en 2014 gracias a Kingsman: Servicio secreto (Matthew Vaughn). En ‘The Crucifixion’ da vida a la joven periodista Nicole Rawlins. Su interpretación es bastante correcta aunque no le hará ganar ninguna nominación ni tampoco hará que la recordemos, pero que sí resulta cumplidora para este film.

Otros intérpretes que se dejan ver en roles importantes son Jeff Rawle como el jefe del periódico de Nicole que es además su tío. Su papel no va más allá de estar sentado en la mesa de su despacho recibiendo las comunicaciones de su sobrina desde Rumanía. Finalmente, el otro intérprete al que hay que destacar es al actor rumano Corneliu Ulici, que realiza una buena labor como el Padre Anton, un sacerdote del lugar que tendrá peso importante en la historia.

“¡Agares!”

En conclusión.
Finalizo esta crítica de The Crucifixion, una película correctamente filmada que viene a aportar poco a un tema como el de los exorcismos. Un tema sobre el cual ya casi se ha contado todo o casi todo en cines y, en consecuencia, es complicado sorprender. No obstante, no está de más verla para aproximarse algo e interesarse por el suceso real en el que está basada.

Tráiler de The Crucifixion

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