Morbius
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Nacido para hacer el mal en las páginas de Spider-Man, con el tiempo decidió cruzar al lado de los héroes. Llegó incluso a ser un hijo de la medianoche para hacer frente a temibles e infernales amenazas. Hoy se presenta en solitario en su primera aparición en cines. Demos la bienvenida a Michael ‘Morbius’.

“Estoy empezando a tener hambre… y no os conviene verme cuando tengo hambre” (Michael Morbius)

Crítica de Morbius

Con devastadoras críticas, y puntuaciones por los suelos en Estados Unidos, nos llega a cines ‘Morbius’, la nueva película de SONY sobre un personaje Marvel. ¿Hay razones para barrer el suelo con esta película? La respuesta es que no. Ni muchísimo menos. Sin embargo, ya se sabe lo que pasa con las campañas virales. Campañas orquestadas que lo mismo convierten a un film en una obra maestra que lo hacen pasar por el mayor bodrio del siglo. Y esto último es lo que está pasando con ‘Morbius’, un film que ha llegado incluso a ser tachado como “la peor película de un personaje Marvel”. ¿Nos hemos olvidado ya de ‘Man Thing’ (Brett Leonard, 2005), por ejemplo?…

A raíz de lo anterior, cabría preguntarse qué es lo que se esperaba la gente de un film como el que hoy nos ocupa. Por mucho que el póster ponga eso de “Llega una nueva leyenda de Marvel”, lo cierto es que Morbius es un personaje MUY secundario dentro del vasto universo de “la casa de las ideas”. En su caso no estamos hablando de gente como Lobezno, Iron Man, La Masa o Spider-Man. El llamado “vampiro viviente” ni siquiera está al nivel de “pesos más ligeros” como bien pueden ser el Castigador, Ojo de halcón o el Caballero Luna.

Su origen hay que buscarlo en el número 101 de The Amazing Spider-Man, un cómic publicado en 1971. Estamos hablando de uno de los muchos enemigos a los que se ha enfrentado el arácnido. Un supervillano que, con el tiempo, pasó a engrosar las filas de los anti-héroes, tal y como ya hiciera el propio Venom. Pero ni siquiera la popularidad de Morbius es capaz de arañar mínimamente la del simbionte. Para más información sobre el personaje os remito a su artículo especial. Creo que todo esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de enjuiciar este film y sus expectativas.

Entrando ya en materia hay que dejar bien claro que ‘Morbius’ es un film de orígenes y descubrimiento de poderes con todas las de la ley. Hablamos de una película que juega en la misma liga que X-Men orígenes: Lobezno (Gavin Hood, 2009) o Venom (Ruben Fleischer, 2018). Es muy probable que, globalmente, quede por debajo de ambas… pero el concepto es el mismo. Así pues, la cinta no pasa de ser una correcta propuesta de entretenimiento adulto viendo como SONY incorpora a un nuevo protagonista a su universo cinematográfico y marvelita. Y cuando digo que estamos ante un film adulto quiero decir que esta no es una de esas cintas infantiles de Spider-Man para llevar a los niños al cine. Además, el cansino humor Marvel apenas está presente aquí. El que avisa no es traidor.

En el guión encontramos a Matt Sazama y Burk Sharpless, que ya habían trabajado anteriormente con vampiros enDrácula: La leyenda jamás contada (Gary Shore, 2014). Aquí adaptan con cierta e innegable fidelidad el material del cómic, teniendo en cuenta las limitaciones y la ausencia de Spider-Man. Así pues, el film recoge la enfermedad de Morbius, sus investigaciones, el premio Nobel y cómo termina convertido en un pseudo-vampiro. El libreto se completa con alguna mirada a la infancia del protagonista y algún guiño al universo marvelita de Sony. Lógicamente, también hay algunos cambios como la presencia del amigo patrocinador o la doctora que le ayuda en sus experimentos. El gran déficit del libreto es la poca o nula trascendencia que se les da a ciertos personajes que están por estar… y como al final todo termina en un tópico.

Dirigiendo la cinta tenemos a Daniel Espinosa, el conocido director sueco que ya presenta tres o cuatro títulos interesantes en su corta filmografía. Nadie puede dudar de que Espinosa es un artesano bastante competente. En esta producción lo vuelve a demostrar entregando un trabajo correcto. De hecho, la primera media hora de la película es bastante buena y con una destacada set-piece en el carguero Murnau (claro homenaje al director alemán de ‘Nosferatu’). El resto del metraje ya se desarrolla por derroteros urbanos en los que el interés va y viene intercalando algunas escenas de terror con otras de acción hasta llegar al clímax. Un clímax que, de manera lastimosa, resulta bastante insípido.

Como toda película Marvel que se precie, en esta también tenemos nuestras dosis de efectos visuales. Eso sí, hablamos de unos efectos limitados a sus 75 millones de presupuesto… Lo que más destaca es el efecto “bullet time”, la estela que deja Morbius en sus desplazamientos aéreos y el barrido “sonar”. Evidentemente unos lucen mejor que otros. Por otro lado, también efectos visuales son los empleados pare recrear el aspecto “vampírico” de Morbius. Un aspecto muy logrado y aterrador. La pena es que se emplea muy poco en la película. Este efecto se consiguió al capturar todas las expresiones de Jared Leto y luego trasladarlas a un programa informático que dio vida a su lado oscuro. Se creó así una criatura completamente nueva.

Respecto al casting sobresale claramente la figura de Jared Leto como Michael Morbius. Sin duda alguna, Leto es parte de lo mejor de la propuesta. Aquí ha encontrado un personaje que le permite lucirse en diferentes estados. De esta forma, veremos a Leto enfermo y demacrado, violento y fuerte, analítico y controlado. De los 104 minutos que dura el film, me atrevería a decir que en el 90% tenemos al peculiar artista en pantalla. Ojalá tengamos más de Jared Leto como Michael Morbius.

Al artista nacido en Louisiana tan sólo le hace un poco de sombra un genial Matt Smith al que esto de hacer de villano le encanta y lo disfruta como nadie. Aquí da vida a Milo, el mejor amigo y mecenas de Morbius. El resto del elenco está francamente desaprovechado… y esto incluye a gente como Jared Harris, Adria Arjona, Al Madrigal y un Tyrese Gibson en modo estatua total. La que más sobresale de este grupo es Arjona como Martine, la científica que ayuda lealmente a Morbius en sus experimentos. Básicamente es un rol de investigación y apoyo sin escenas de acción.

“Somos los espartanos. Unos pocos contra muchos” (Michael Morbius)

En conclusión.
Termino esta crítica de Morbius, una correcta película de orígenes que no pretende ir más allá. Esperar encontrar en ella algo superior al estilo de las grandes producciones Marvel de más de 200 millones de $ es un completo error. Un error que lleva a minusvalorar un film que es bastante mejor que toda la porquería que se le ha arrojado encima. Todavía me pregunto lo que se esperaban algunos con esta película, con este personaje y con este presupuesto…

AVISO: Hay dos escenas post-créditos.
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Tráiler de Morbius

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