Carretera al infierno
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Carretera: Vía de comunicación, generalmente interurbana, proyectada y construida fundamentalmente para la circulación de vehículos. Infierno: Lugar al que van las almas de las personas que mueren en pecado para sufrir toda clase de penalidades. Bienvenidos a ‘Carretera al infierno’.

“Mi madre dice que no hay que recoger a nadie” (Jim Halsey)

Crítica de Carretera al infierno

Nuevamente estamos ante un clásico ochentero que, a posteriori, ha sido imitado y homenajeado cientos de veces. En la dirección la gran sorpresa la pone Robert Harmon. Y hablo de “sorpresa” por varios motivos. En primer lugar porque esta fue su ópera prima. En segundo lugar porque el film está perfectamente rodado para todo lo que nos ofrece. Y, finalmente, porque Harmon poco o nada destacable hizo después. Quizás su título de mayor mérito fuera ‘Sin escape’ (1993) con Jean-Claude Van Damme como gran protagonista.

Como he expuesto en el párrafo anterior, ‘Carretera al infierno’ presenta una dirección y filmación muy notables. Y en este aspecto hay que resaltar que en pantalla básicamente lo que tenemos son cientos de kilómetros retratando el transitar de un vehículo y los avatares del protagonista. Ojo a lo bien retratadas que están las carreteras polvorientas y desérticas en las que se desarrolla toda la acción. Y hablando de acción… para el recuerdo quedan varias set-pieces fenomenal y artesanalmente realizadas. Entre ellas cabe destacar la persecución de dos coches patrullas con helicóptero incluido que tiene lugar en el tramo final. Ojo también al suspense, horror y drama aplicados en la secuencia en comisaría y en la del camión… Finalmente, todo termina con una escena y fotografía que es todo un icono para los fans del film.

El libreto lo firma Eric Red y también fue su primer guión para cines. En el caso de Red hablamos de un guionista que dejó buen sabor de boca con títulos como este, o con otras propuestas destacadas como fueron sus dos colaboraciones con Kathryn Bigelow. Me refiero a ‘Los viajeros de la noche’ (1987) y ‘Acero azul’ (1990). También ciertamente rescatable fue su labor en ‘Cuerpo maldito’ (1991), película que él mismo se encargó de dirigir. A partir de ahí enfiló su particular senda al olvido.

En ‘Carretera al infierno’ tenemos una infernal historia en la que podemos encontrar influencias del mayor clásico del subgénero de acosos en autopistas como es El diablo sobre ruedas (Steven Spielberg, 1971). También existe un cierto aire a ‘The Hitch-Hiker’ de la mítica serie ‘The Twilight Zone’ (1960). No obstante, el propio Red reconoció que la mayor influencia la extrajo del tema ‘Riders one the Storm’ del mítico grupo The Doors. De todas estas fuentes podemos encontrar algo en ‘Carretera al infierno’. Sin olvidar tampoco la película ‘El autoestopista’ dirigida en 1953 por Ida Lupino.

Siguiendo con lo anterior, el mayor acierto del guionista es la creación de la figura de John Ryder. Hablamos de un tipo imparable como el camión de ‘El diablo sobre ruedas’. También estamos ante un sujeto misterioso como el de ‘The Hitch-Hiker’. Y, finalmente, es un asesino y un sádico como la referencia del tema de The Doors y la cinta de Lupino. Así pues, el misterioso origen de John Ryder así como su sadismo, crueldad e increíble manía persecutoria hacia el joven conductor es lo que hace sobresalir la escritura de Red. Naturalmente en eso ayuda enormemente la labor de Rutger Hauer encarnándolo.

Hay que decir que el film es violento pero todavía lo era mucho más en su corte original. Hablamos de un montaje del que se eliminaron y/o modificaron escenas muy bestias. Aun así, todavía se conservaron algunas bastante explícitas como cuando Jim está comiendo unas patatas fritas y se encuentra ¡un dedo humano! En este sentido el body-count es bastante elevado para tratarse “simplemente” de un film de acoso en carretera. Especialmente hay muchas bajas en las filas de los Sheriffs y Rangers de Texas. Tampoco conviene pasar por alto que en 2003 se estrenó una tardía “secuela” directa a video. Finalmente, en 2007 se lanzó a cines un remake de título homónimo protagonizado por Sean Bean como el sádico autoestopista.

En la banda sonora tenemos a Mark Isham, el hoy ya veterano compositor estaba en ese momento en sus prometedores comienzos. Para esta cinta compuso una Soundtrack un tanto “minimalista” y claramente desesperanzadora. Aunque también es cierto que destacan algunos pasajes terribles y trepidantes. Estos últimos sonarán, especialmente, en alguna de las set-pieces comentadas.

“Hay algo extraño entre vosotros”. Duel.

En el reparto el líder es Rutger Hauer con una impecable e implacable interpretación de John Ryder. Probablemente uno de los personajes más icónicos y malvados de su filmografía. Puede que suene un poco a locura… pero su performance poco o nada tiene que envidiar a la de Anthony Hopkins en El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991). Hauer retrata a un individuo altamente enigmático que lleva el sadismo por bandera. Ryder, al igual que Hannibal Lecter, también controla al máximo sus emociones físicas y psicológicas. Su crueldad es inimaginable con todos aquellos incautos que se cruzan en su camino y su manía persecutoria ilimitada. Bien puedo decir que Hauer interpreta a un engendro del Mal, ni más ni menos. Un ser demoníaco con forma humana que se pasea por las carreteras sembrando la muerte.

Intentando plantar cara Hauer tenemos al por entonces jovenzuelo C. Thomas Howell como Jim Halsey, un chico contratado como conductor para llevar un coche hasta Florida. Al recoger a John Ryder buscando charla para el largo trayecto desencadenará toda la trama. Lo cierto es que Howell está bastante bien aunque queda claro que el rey de la fiesta es Hauer. Resaltar que Jim es uno al empezar el film y otro al terminarlo. Algo que el actor sabe marcar muy bien. Por el camino sumaremos a Jennifer Jason Leigh encarnando a Nash, una joven camarera que se verá metida en el fuego cruzado. Su labor también es digna de resaltar porque nos hará coger cariño a su personaje. Finalmente, un último crédito relevante va para Jeffrey DeMunn con pocos minutos como el duro capitán Esteridge.

“Repite conmigo: Yo sólo quiero morir” (John Ryder)

En conclusión.
Termino esta crítica de Carretera al infierno, otra inmortal cinta de los ochenta convertida en película de culto. Y no sólo eso, hablamos también de uno de los films más imprescindibles en la filmografía de Rutger Hauer aquí en uno de sus más icónicos papeles. ¿Acaso os parece poco todo esto?…

Tráiler de Carretera al infierno