Valerian y la ciudad de los mil planetas
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Gran amante de la ciencia-ficción, las aventuras y máximo exponente del cine comercial europeo, Luc Besson siempre tuvo un sueño. Un sueño que creyó imposible de realizar hasta que vio Avatar (James Cameron, 2009) en la gran pantalla. Hoy su sueño se ha hecho realidad y se titula… ‘Valerian y la ciudad de los mil planetas’.

“Bienvenidos a Alpha, la ciudad de los mil planetas”.

Crítica de Valerian y la ciudad de los mil planetas

Una vez más hay que empezar destacando que estamos ante la libre adaptación a la gran pantalla de una obra que sólo los más amantes de la ciencia ficción y el cómic conocerán. En esta ocasión tenemos entre manos el cómic ‘Valerian, agente espacio-temporal’, novelas gráficas de Sci-Fi creadas por el guionista Pierre Christin y el dibujante Jean-Claude Mézières. Para los interesados en conocer/recordar este universo, cabe resaltar que Norma Editorial ha publicado varios de sus tomos aprovechando el estreno de esta película.

Película que viene escrita y dirigida por el famosísimo Luc Besson. Besson, que se declara fan de los cómics originales publicados por la editorial Dargaud, adapta a “Valerian” a su particular visión y universo, muy deudor en varios aspectos (recreación de criaturas, pareja protagonista hombre/mujer, humor, vestuario…) de una de sus cintas de referencia, ‘El quinto elemento’ (1997). De hecho, el propio Jean-Claude Mézières (que realizó labores de diseño en la obra de Besson) le llegó a comentar: “¿Por qué haces esto? ¡Deberías estar haciendo Valerian!”.

En la parte visual pocas pegas se le pueden poner a lo visto en pantalla. El film destaca por sus notables efectos “holográficos”, muy buenas recreaciones de criaturas mediante captura de movimientos (los Pearls, por ejemplo, primos cercanos de los Na´Vi) con otras realizadas mediante prótesis que las hacen más cercanas (algunas de ellas recuerdan a las vistas en John Cartery a una de ellas le pone voz John Goodman), destacados y muy diferentes mundos (la filmación ocupó 7 de los 9 platós de la Cité du Cinema en París) y un vestuario obra de Olivier Bériot que, al igual que sucedía en la ya citada ‘El quinto elemento’, no deja indiferente por su variedad y color. Todo esto y más… se ha conseguido gracias a un desorbitado presupuesto que, según fuentes, se ha movido en el entorno de los 175-200 millones de $, es decir, a la altura de las mayores producciones Disney/Marvel.

Curiosamente, y en relación a lo anterior, lo mejor del film es la historia, y lo es por su sencillez, por su mensaje conciliador y por la manera en que logra conectar la dramática catástrofe inicial del planeta Mül con la trama y el final de la cinta. Lo que sucede es que entremedias tenemos una serie de aventuras/desventuras de Valerian y Laureline que bien podían haber sido más abreviadas… sobre todo por la ausencia de carisma y poca química de la pareja protagonista formada por Dane DeHaan y Cara Delevingne.

Respecto a las secuencias de acción decir que Besson rueda muy bien este tipo de escenas. Aquí nos entrega varias persecuciones (a pie y en las naves/vehículos de los protagonistas), secuencias de tiroteos, algunas peleas bien filmadas y una espectacular set-piece en la que Valerian, cuál increíble Hulk, va atravesando con su traje espacial varias estancias en la búsqueda de los enemigos de Alpha.

El principal problema de la película es que se siente larga para lo que nos cuenta y entiendo que le falta “algo” para “abrazarse” plenamente con el público. Un público que, de momento, no ha respondido en USA teniendo allí unas prestaciones bajísimas no llegando, a fecha de esta reseña, a los 40 millones de recaudación. Muy complicado va a tener Besson hacer rentable esta aventura…

En la BSO nos encontramos con Alexandre Desplat que combina sus composiciones con una buena gramola en la que podemos escuchar temas como el “Space Oddity” de David Bowie, “Jamming” de Bob Marley, “A Million on my Soul” de Alexiane y “I Feel Everything” compuesta por Pharell Williams e interpretada por la propia Cara Delevingne. Además, en varios tráilers promocionales se ha usado el “Because” de los Beatles.

“No empieces lo que no puedes acabar”… Los habitantes de Alpha.

La antigua Estación Espacial Internacional (EEI) se ha expandido más allá del límite y ahora se conoce como Alpha, la ciudad de los mil planetas. Echemos un vistazo a sus moradores más destacados…

Dane DeHaan es Valerian, el mejor agente del Gobierno de los territorios humanos unificados y todo un conquistador con una agenda muy amplia a la que quiere añadir a Laureline. Decir que DeHaan tiene muchas virtudes pero no es un actor al que yo contrataría para una película de aventuras como esta… en la que lo veo fuera de lugar, pese a sus innegables esfuerzos y entrega.

Cara Delevingne es Laureline, la nueva compañera de Valerian que destaca por su efectividad y temperamento. Al respecto de Cara, decir que arrastra una serie de carencias que cada vez se hacen más grandes y evidentes: le cuesta mucho transmitir emociones en pantalla y tiene un gravísimo problema con eso de no sonreír… cualquiera diría que le pagan para no hacerlo, es tan fría como el hielo… y eso le sirve bien para pararle los pies a Valerian o para poner firmes a determinados aliens. Ahora bien, al mismo tiempo, esta frialdad suya se convierte en un estorbo a la hora de escenificar en pantalla la relación de “amor/odio” entre Valerian y Laureline, relación que queda sin chispa alguna, sin química y no se siente natural sino impuesta.

Por otro lado, destacar también los nombres de Ethan Hawke, Clive Owe, Rutger Hauer y Rihanna. No obstante, conviene resaltar que más que un papel de protagonistas o de secundarios, ante lo que realmente estamos es ante meros cameos de más o menos minutos, salvo en el caso de Rutger Hauer, cuya aparición en pantalla se limita a unos segundos haciendo una breve declaración institucional como presidente de los territorios humanos unificados. Mayor protagonismo, y muy bien resuelto, es el que tiene Sam Spruell en su rol del General Okto-Bar, el superior de Valerian y Laureline.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Valerian y la ciudad de los mil planetas, un film que destaca a nivel visual con el trabajo de Weta Digital, ILM y Rodeo FX, pero que flojea claramente a la hora de conseguir una atrayente aventura que conecte a lo largo de sus 137 minutos con todo el público. Es claro que Besson no ha podido repetir la fórmula de ‘El quinto elemento’, aunque se ha esforzado y lo ha intentado…

Tráiler de Valerian y la ciudad de los mil planetas