Misión Imposible 3
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Ethan Hunt, el infalible agente del FMI, debe de volver a la acción cuando su protegida en la agencia sea raptada en una misión especial. Con la ayuda de su viejo equipo de Misión Imposible, y de unas cuantas caras nuevas de la Agencia, Hunt llevará a cabo un intrincado plan de rescate. Pero ¿y si esa misión era sólo el principio y el verdadero objetivo para poner de nuevo en marcha a Hunt en una meta mayor?… ¡Bienvenidos a ‘Misión Imposible 3’!

“Esto es una Beretta 92F. Es un arma de corto alcance, muy precisa. Tiene 15 balas… si se vacía el cargador, la corredera se desplaza hacia atrás… para recargarla aprieta este botón… y el cargador vacío caerá, luego introduces el nuevo… y liberas la corredera… Si la usas, agáchate, identifica al enemigo, apunta y dispara, es fácil, apunta y dispara”. (Ethan)

Misión Imposible 3

Crítica de Misión Imposible 3

Primero fue Brian De Palma en 1996 con Misión Imposible’. A éste le siguió en el año 2000 el asiático John Woo con Misión Imposible 2’, que fue recibida con mayores ingresos que el original pero con críticas durísimas (y muy merecidas). Tuvieron que pasar seis años para que Cruise, de nuevo, cambiara el rumbo de su franquicia infalible, y cediera las riendas de la dirección & producción al, por aquellos años, ascendente y muy prometedor, J.J. Abrams (vendido al mundo entero como el nuevo Steven Spielberg) y juntos ponerse de nuevo al servicio del FMI (o IMF, que son sus siglas en inglés) y de un público ansioso, como siempre, de ver a Cruise de nuevo en acción.

Así fue como se dio luz verde al rodaje de ‘Misión Imposible 3’ con un presupuesto de entre 150 y 185 millones de $, dependiendo de las fuentes consultadas (y que lucen espléndidos en pantalla) y con un rodaje ¡cómo no! alrededor del mundo. El resultado de la unión Abrams/Cruise es un espectáculo de acción de primera categoría, poseedor de un pulso narrativo vertiginoso y que sube al espectador, en lo que los productores de Hollywood gustan llamar, una montaña rusa cinematográfica que acabó recaudado unos 400 millones de $ a nivel mundial doblando así su presupuesto.

Como ya indiqué, la narración transcurre por varios países, en consecuencia, la película se rodó en escenarios naturales de Estados Unidos, Alemania y China. Y aunque la unión Abrams/Cruise funciona a la perfección, el director no fue la opción prioritaria para ponerse tras las riendas de ‘MI3’. El elegido, en primera instancia, fue David Fincher, quien debido a un retraso con la fecha de rodaje acabó desentendiéndose de la dirección del film. Entonces cogió fuerza el nombre de Joe Carnahan, a quien Cruise produjo su debut cinematográfico, el intenso thriller policiaco Narc’ (2002), pero una vez reunidos, Carnahan & Cruise no se entendieron en cuanto al tono de la cinta y, entonces sí, el proyecto fue a parar a manos de Abrams.

En cuanto al reparto de actores, casi todos los que acabaron estando en el proyecto fueron las primeras opciones de la productora. Michelle Monaghan como Julia, la prometida de Hunt y que guarda un notorio parecido físico con Katie Holmes, ex esposa de Cruise. Monaghan fue elegida tras sondear las contrataciones de actrices como Jessica Alba o Rachel McAdams. Maggie Q como Zhen Lei. El eterno aspirante a estrella Jonathan Rhys Meyer dando vida a Declan Gormley. El veterano Laurence Fishburne como el duro superior de Hunt en la agencia, el director del FMI, Theodore Brassel. Billy Crudup es John Musgrave, amigo de Hunt y su jefe directo en la agencia. Y, por último, y del lado de los buenos, el único intérprete que ha repetido en los diferentes films de la franquicia, Ving Rhames como el ya mítico Luther Stickell. Mientras, en el otro lado del espectro, los villanos llevaron el rostro de Philip Seymour Hoffman, quien tuvo a su cargo el agradecido papel de maloso principal. Y Eddie Marsan en un muy secundario rol de esbirro del maloso.

Todavía recuerdo el enrarecido ambiente en que se estrenó ‘Misión Imposible 3’. Cruise estaba en el punto de mira por sus declaraciones públicas a favor de la Cienciología y por su empalagoso idilio con Katie Holmes, que lo llevó a saltar como un adolescente en celo en un programa de máxima audiencia en USA. Tras aquello, su carrera tardó mucho en volver a ser la que era a los ojos del gran público. Hoy día, y como ese dicho que reza que el tiempo todo lo cura, su status dentro de Hollywood parece volver a su lugar.

Dejando eso a un lado, el largometraje que hoy nos ocupa es un torbellino de acción del bueno. Un ejercicio de cómo hacer una cinta de género sin tener que llamar constantemente la atención de manera ridícula (véase ‘Misión Imposible 2’ en donde John Woo nos regala lo peor de sí mismo). Abrams sabe muy bien que Cruise es la estrella, y es él, y luego la acción quienes tienen que brillar por encima del resto. Y eso es justo lo que vemos: a Tom Cruise al máximo de sus posibilidades, tanto físicas (es harto conocido que el mismo hace la mayoría de sus escenas de riesgo) como interpretativas, dentro del cliché al que da vida (el héroe de la función) y que aquí tiene un marcado aire romántico, ya que el motivo principal para que Ethan Hunt entre en acción de nuevo es: primero para rescatar a su protegida y luego para salvar la vida de su esposa.

Y es que como acertadamente dijo Tom Cruise, antes del estreno de MI2’, su objetivo con la franquicia Imposible era que cada una de las películas tuviera una personalidad propia y estuviera dirigida por diferentes directores, de ahí el hecho de que solo Tom Cruise y Ving Rhames hubieran repetido en los tres films precedentes y en este mismo. Así, hemos pasado del thriller de espionaje al estilo años setenta de Brian De Palma, a la acción macarra de John Woo y, finalmente, al actioner estilizado de Abrams, lugar en donde Cruise se mueve como pez en el agua. Y que gana aún más gracias a un villano enfrente de primerísimo nivel: un colosal Philip Seymour Hoffman devorando cada plano y saboreando cada diálogo. Atención a su actuación en el avión, cuando despierta después de haber sido hecho prisionero por Hunt y su equipo.

Antes de eso, hemos asistido a un comienzo arrollador con una escena de opening que pone velozmente en tensión y un plan de rescate realmente explosivo que parece no culminar nunca y que en cada escena se supera así mismo. Realmente, aparte de la dirección de Abrams (magnífica en todos sus aspectos) es de alabar su titánico trabajo de edición y montaje, pues elevan notablemente la calidad de la cinta que con un ritmo lineal hubiese bajado varios puntos, sobre todo, los instantes que tienen que ver con la relación entre Ethan & Julia, muy bien llevados por su presentación en el citado opening y luego su devenir, antes de que Hunt sea obligado a robar la pata de conejo, que es el nombre en clave del mcguffin de la película (término acuñado por Alfred Hitchcock para describir el elemento de suspense en el que se sustenta la trama), el cual nunca sabemos a ciencia cierta lo que es. En cuanto a la acción, como dije, está perfectamente planificada e insertada en el metraje, culminando a lo grande en Shanghai con Hunt huyendo desesperadamente en una carrera contrarreloj para salvar su vida y la de su prometida.

En el aspecto actoral, destacan, como ya habrán deducido, Cruise y Hoffman, ambos con los roles más trabajados de la función. Luego vendría Michelle Monaghan, que muestra su total versatilidad como actriz todoterreno dando empaque emocional al (casi siempre) personaje plano de interés amoroso del protagonista de una cinta de acción. Laurence Fishburne como el duro Brassel en un ambiguo papel que intenta jugar con el espectador. Billy Crudup y Ving Rhames, ambos actores de nivel se muestran al servicio de la acción, a pesar de ser interpretaciones puramente de diálogo. El toque exótico lo pone Maggie Q, licenciada como mujer de acción en La Jungla 4.0(Len Wiseman, 2007). Finalmente tenemos a Jonathan Rhys Meyer y Simon Pegg que juegan en la liga del alivio cómico.

En cuanto al apartado técnico, además de su montaje, edición y de la gran labor de Abrams tras la cámara, hay que destacar su aspecto visual con un trabajo de fotografía realmente conseguido por parte de Daniel Mindel. Y en cuanto a la música, esta se integra perfectamente con el relato gracias a la intensa partitura de Michael Giacchino que, por supuesto, cuenta con el inevitable tema principal de la serie original de TV compuesto por Lalo Schifrin.

“¡Te dije que gritaría tu nombre!” (Davian)

En resumidas cuentas.
Como final de esta crítica de Misión Imposible 3 tengo que decir que estamos ante un ejemplar pasatiempo de acción moderna capitaneado por un director que sabe muy bien cómo manejar los resortes del género y protagonizado por un pletórico Tom Cruise, que es de esos actores que lucen como pocos a la hora de correr delante del peligro y despachar malosos. A todo esto, sumas la formidable actuación de Philip Seymour Hoffman como el villano de la función y tienes un largometraje realmente imprescindible dentro de su género.

Tráiler de Misión Imposible 3