Máximo riesgo
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“Es hora de matar a un montañero. Me sorprende que aún, hoy en día, haya alguien que anteponga el dinero a la seguridad personal de sí mismo y de su zorra. Quiero que te vayas a la tumba sabiendo que voy a tratar a tu zorra muy bien”. Hoy presentamos a Sylvester Stallone en… ‘Máximo riesgo’.

“No te sueltes” (Gabe Walker)

Crítica de Máximo riesgo

En 1993, la mayor estrella de cine del momento, Sylvester Stallone, se unió al director de acción de moda, Renny Harlin, responsable de La jungla 2: Alerta roja (1990), para rodar ‘Cliffhanger’ (‘Máximo riesgo’ en español), la película de montañismo y acción definitiva con las montañas rocosas como telón de fondo. Con esta cinta no valen dobles lecturas, es un film para evadirse y pasar casi dos horas de aventura. Destacar que, ese mismo año, Stallone también protagonizaría Demolition Man (Marco Brambilla), una película de acción y sci-fi que se estrenaría después de ‘Máximo riesgo’.

Conviene decir que las escenas aéreas fueron filmadas realmente en las rocosas, pero el grueso del film se rodó en los estudios Cineccitá en Roma (y en los Alpes italianos), donde se construyeron réplicas de las montañas y el avión del dinero. Las ya citadas escenas aéreas del film fueron filmadas y coordinadas por Simon Crane. Además, ‘Cliffhanger’ contiene algunas de las secuencias peligrosas más arriesgadas y espectaculares que se han filmado nunca en un film de esta clase.

‘Máximo riesgo’ fue uno de los grandes éxitos de 1993 y ratificó a Stallone como la estrella del momento. En USA fue distribuida por Columbia Tristar y entró directamente al nº1. La cinta fue la séptima más taquillera de su año a nivel mundial y la quinta con calificación R (mayores de 18). La película fue nominada a tres premios Oscars en los apartados técnicos, lo que dejaba a las claras su calidad. Posteriormente, hubo intentos por repetir el éxito con cintas de premisas parecidas como fue el caso de ‘Límite vertical’ (Martin Campbell, 2000), que a pesar de ser un film entretenido, y claramente deudor de este clásico de la filmografía de Stallone y Harlin, no estuvo a la par.

Para ‘Máximo riesgo’, Sly siguió un brutal entrenamiento de piernas con el fin de fortalecer lo que él aseguraba era su punto débil. En su libro ‘Los ejercicios de Stallone’ habla fugazmente de cómo llevó a cabo un entrenamiento específico para el film, no sólo en escalada, sino también con los hierros en el gimnasio. Por su parte, Harlin introdujo aquí una buena ración de sus trademarks, que solo lograría repetir en la colosal Memoria letal’, cinta de acción puesta al servicio de su ex-mujer, Geena Davis, y estrenada tres años más tarde.

Sylvester Stallone (Gabe Walker) no sólo se involucró totalmente como protagonista principal del film, sino que adaptó la premisa de ‘Máximo riesgo’ a su estilo, añadiendo más drama al pasado de su personaje y algunas gotas de humor referente al dinero que pierden los ladrones y que él se encarga de quemar (“Cuesta una fortuna entrar en calor”). Se puede decir que, junto a las impresionantes vistas reales de las montañas rocosas, Stallone es la película, luciendo un físico espectacular, jugándose el tipo literalmente en las escenas de escalada (junto a una serie de trucajes y el uso de dobles en momentos puntuales) y pasando prácticamente todo el film en camiseta.

A su lado tenemos a Janine Turner, conocida especialmente gracias a la serie ‘Doctor en Alaska’ (1990-1995) y que aquí da vida a Jessie, el interés amoroso de Walker y una piloto de la patrulla de rescate de las rocosas. Otro que está del lado de los buenos es Michael Rooker (Hal Tucker) que interpreta al primer guía que va en busca de los supuestos montañeros perdidos, en realidad el grupo de mercenarios comandando por Qualen, el único e inimitable John Lithgow. Físicamente, si no fuera por su altura (más de 1,90), Lithgow no tendría nada que hacer contra un Stallone en plena forma, pero interpretativamente entrega a un villano capaz de cualquier cosa, un tipo despiadado y con un pérfido sentido del humor. Apuntar que el papel de Qualen originalmente estaba destinado a Christopher Walken, quien abandonó la producción antes de viajar a Italia para empezar a rodar su parte.

Del grupo de Qualen, destaca el actor negro Leon (Kinette), un tipo que, llegado el momento, protagonizará una de las escenas más recordadas del metraje… cuando se enfrenta contra un Gabe Walker herido, mientras lanza unas buenas perlas retadoras y definitorias. Todo aquel que haya visto el film recordará con flipamiento como acaba el personaje de Kinette.

También hay que destacar como integrante “a la fuerza” en el escuadrón de ladrones del aire al veterano Rex Linn (Travers), que eligió un mal día para pasarse al lado equivocado de la ley. No solo un mal día, también a unos muy malos compinches. Travers era uno de los agentes claves de la seguridad aérea, pero harto de transportar millones sin perder un billete y cobrando una miseria, decidió que ese dinero que nadie podía robar, él sí podía hacerlo. No contaba con que las maletas se perderían por las montañas rocosas, y con que los dos guías que fueron a su rescate eran demasiado cabezotas como para ayudarles. Por último, citar entre los destacados a Paul Winfield, en un papel de menor presencia, apenas tres escenas, como el jefazo Walter Wright.

“Mata a unos pocos y te llamarán asesino. Mata a una multitud y te llamarán conquistador” (Qualen)

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de Máximo riesgo, una cinta clave en la filmografía de Stallone como héroe de acción, implementado el personaje de héroe humano con un punto atormentado. La película termina configurándose como un film imprescindible y, aun hoy en día, como una cinta de acción y montañismo insuperable. Todo un clásico de los años noventa.

Tráiler de Máximo riesgo