Los cazafantasmas
Comparte con tus amigos










Enviar

Hoy vamos a recordar a ‘Los cazafantasmas’, un film inolvidable para todos aquellos que tuvimos la suerte de verlo en su momento y época. Una de las comedias más inolvidables de los ochenta, sin duda alguna. Bill Murray, Dan Aykroyd, Harold Ramis, Rick Moranis… Si quieres mezclar acción, humor y sucesos paranormales necesitas a los mejores. ¿A quién vas a llamar?

los-cazafantasmas-lucha

Crítica de Los cazafantasmas.
Hablar de ‘Los cazafantasmas’ es hablar de nostalgia, de cine familiar, de humor inteligente, de un modo distinto de hacer películas que, desgraciadamente, se está perdiendo a marchas forzadas. Esto no significa que estemos ante una gran producción porque como luego comentaremos tiene sus defectos, pero sí que el modo de trabajar y contar historias ha cambiado sustancialmente a lo largo de las últimas décadas. Un ejemplo de esto último lo encontramos en el apartado visual de la película que, salvo en algunas escenas, está al servicio de la trama y los actores.

Ahora bien, como he empezado diciendo en esta crítica de Los cazafantasmas, la nostalgia es un factor importante porque nos traslada a una infancia, a una juventud, donde este tipo de cine nos marcó profundamente. Sucede con muchas otras películas, por ejemplo ‘Los Goonies’ (Richard Donner, 1985) o ‘Teen Wolf’ (Rod Daniel, 1985), films que, a pesar de sus fallos, siguen permaneciendo en nuestra memoria como experiencias únicas e irrepetibles. Es necesario apuntar esto porque a la hora de valorar esta película debemos tratar de dejar la nostalgia a un lado, pero también sirve para explicar el por qué del rechazo a ciertos remakes y reboots.

los-cazafantasmas-egon

Entremos en materia, la película está dirigida por Ivan Reitman, recordado por comedias memorables como ‘El pelotón chiflado’ (1981) o ‘Los gemelos golpean dos veces’ (1988). Su trabajo consistió básicamente en poner control sobre una trama desmadrada con diálogos e improvisaciones, algo muy necesario cuando tienes a monstruos como Bill Murray o Dan Aykroyd delante de la cámara. Y el guión corrió a cargo de Dan Aykroyd, Harold Ramis y Rick Moranis, tres cómicos cuyos orígenes televisivos en el “Saturday’s Night Life” (y en otros programas exitosos) quedaron reflejados en esta historia desternillante, que huye de explicaciones y verosimilitudes. Con semejante equipo ganador el resultado no podía ser malo sino sorprendente y tremendamente refrescante, sobre todo en unos años en que las comedias comerciales no solían caracterizarse por un humor basado en los tópicos y estereotipos de la sociedad americana.

De todos modos un buen guión necesita a unos actores que sepan exprimirlo, y esa es otra de las claves del éxito de ‘Los cazafantasmas’. En mi opinión aquí tuvimos un reparto casi perfecto, con un trío protagonista de talento desbordante y un secundario de lujo como es Rick Moranis. Obviamente el peso interpretativo corrió a cargo de Bill Murray, Dan Aykroyd y Harold Ramis, que consiguieron retratar a tres científicos estrafalarios de personalidades dispares pero altamente complementarias. Completando el equipo estuvo Ernie Hudson. Por su parte, Moranis estuvo genial en el papel de comparsa reconvertido en siervo del mal, y luego nos encontramos a una joven Sigourney Weaver que, tras el éxito deAlien, el octavo pasajero(Ridley Scott, 1979), aceptó este papel “alimenticio” donde básicamente hacía de chica florero.

los-cazafantasmas-goozer

Pero a pesar de todo lo dicho hay aspectos negativos que me gustaría señalar. En lo que respecta al guión, se echó en falta un poco más de “chicha” porque la historia es muy simple y lineal. La película sólo pretende ser una comedia gamberra con tintes sobrenaturales, pero no cabe duda de que siempre habrá quien busque algo más. Por ejemplo, lo que hizo Harold Ramis con Atrapado en el tiempo (1993) me parece un ejemplo de lo que podría haber sido este guión. También es obligado decir que el apartado visual ha envejecido muy mal y, aunque no hemos de olvidar que estamos ante una película de hace más de 30 años, estaremos de acuerdo en que Industrial Light&Magic hizo cosas mejores en aquellos años. Hay otro aspecto que no me gusta y es que en ciertas escenas los efectos visuales tienen demasiada importancia, llegan a pervertir el concepto inicial basado en los gags.

Para finalizar, hay otro punto que me gustaría comentar: la inverosimilitud que se observa a lo largo de toda la cinta y que en buena parte es “culpable” de que la película trascendiera. Es decir, el guión no buscó dar respuestas para convencer al espectador de que lo que está viendo tiene sentido. Aquí no hay “midiclorianos” para explicar que haya gente con poderes ni explicaciones sesudas de un cyborg para dar sentido a su existencia. No amigos, no hay nada de eso. Si los cazafantasmas construyen armas potentísimas en el sótano de su casa, si montan una prisión nuclear para fantasmas o si repentinamente un dios sumerio con mala leche se materializa en la nevera de una señora, nos lo creemos y ya está. Esa ingenuidad, unida a una iconografía y una banda sonora inconfundibles, consiguieron que esta comedia de Ivan Reitman acabara siendo algo más que una “peliculilla ochentera” del montón.

los-cazafantasmas-venkman

Conclusión.

‘Los cazafantasmas’ es un clásico de los ochenta que ha aguantado bastante bien el paso de los años, pero tiene un factor nostálgico muy importante que la convierte en un título más o menos “sobrevalorado”. No podemos negar que el tiempo pasa y con él se van las modas, las estéticas e incluso ciertas formas de entender el cine. Por eso no creo que las nuevas generaciones vayan a disfrutar de esta película como lo hicimos nosotros ni perdonarán los fallos que nosotros perdonamos. ¿Acaso ‘Los Goonies’ sería un éxito si se estrenara ahora? Tal como se hizo en su momento lo dudo. Lo que sí es innegable es que en 1984 se juntaron cuatro tipos con mucho talento y mediante una historia sencilla, fresca y original nos regalaron una película de fantasmas única e irrepetible que a estas alturas ya forma parte de la historia del cine.