Golpe de Estado
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“Toma del poder político de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de rebeldes, vulnerando la legitimidad institucional establecida en un Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el ordenamiento vigente con anterioridad”. Así se define un… ‘Golpe de Estado’.

“Agua por sangre”.

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Crítica de Golpe de Estado

Tras dirigir tres películas de terror seguidas (‘Quarantine’, ‘La trampa del mal’ y ‘Así en la Tierra como en el Infierno) el director y guionista John Erick Dowdle probó suerte con el thriller de acción en ‘Golpe de Estado’ (No Escape), y la propuesta no le salió del todo mal, cumpliendo con lo que más o menos se puede intuir al leer la sinopsis del film. De esta forma, Dowdle no escatima en mostrarnos enfrentamientos, sangre, salvajismo y, sobre todo, asesinatos ejecutados de diversa forma: a machetazos, a tiro limpio, con palizas tremebundas (unas cuantas se llevará el personaje de Owen Wilson) e incluso a unos pobres desgraciados les pasará por encima un vehículo pesado… Así pues, a la hora de mostrar la violencia en pantalla Dowdle cumplió sobradamente.

El mayor reproche que se le puede hacer vista la cinta es el pretender “adornar” determinadas escenas dramáticas con el uso de la cámara súper-lenta, algo que resulta totalmente ridículo en este film, pero bueno, afortunadamente se debió dar cuenta y dejó de usarla según iba avanzando la película.
Otro “pero” es que bien podría haber resuelto de manera más realista alguna que otra escena, ya que de buscar tanto la exageración las tornó ridículas, provocando más que el drama… ¡¡la risa!!… (por ejemplo, la de la huida lanzando a las niñas como si fueran pelotas de rugby…). Y poco más podemos echarle en cara a su labor de dirección que, teniendo en cuenta el tipo de producción que es esta, resulta correcta.

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Al guión tampoco se le puede pedir mucho. Aquí también con la sinopsis leída ya se sabe lo que esperar: una total huida/odisea de la familia Dwyer tratando de escapar de los salvajes rebeldes y de llegar a Vietnam (¡qué ironía que este país tantas veces retratado en el cine como enemigo mortal de los EE.UU. se presente como el Cielo al que tienen que llegar los Dwyer!). La escapada está bien contada pero chocan de manera brutal las salvadoras intervenciones del personaje interpretado por Pierce Brosnan. Un poco menos de “cante” en este sentido habría estado mejor.

Un intento de adorno o explicación (incluso de autocrítica) a los sucesos del libreto vino con la expresión “Agua por sangre”, expresión que he usado como presentación en esta crítica de Golpe de Estado. El significado real de la misma le será revelada al personaje de Owen Wilson en un momento de calma del film. No es que fuera algo trascendente para entender (incluso ¿justificar?) el salvajismo de las hordas rebeldes pero bueno, la autocrítica nunca está de más…

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“Están matando a la gente”. Huida a medianoche.

En lo que son las interpretaciones cabe llamar la atención sobre Owen Wilson que cambió su registro habitual de la comedia por este thriller dramático y la apuesta le salió bien. Y le salió bien porque su personaje, Jack Dwyer, resulta totalmente creíble y convincente gracias a la eficaz y comprometida labor del rubio actor. Me gustó bastante Owen Wilson en este papel.

También destacaron las pequeñas Claire Geare y Sterling Jerins que resultaron muy naturales como Lucy y Beeze, las hijas del matrimonio Dwyer. Estas jovencitas ya van teniendo una cierta carrera en el cine. Sin ir más lejos, a Claire la hemos podido ver en Origen’ y ‘Detrás de las paredes’, y a Sterling enGuerra Mundial Z’ y ‘Expediente Warren: The Conjuring’.

Finalmente, también tuvimos a la actriz Lake Bell que resultó correcta y quizás algo más dando vida a Annie Dwyer, la esposa de Jack y madre de las pequeñas. Terminando, en un pequeño papel de esos de casi “cameo expendable” se dejó ver Pierce Brosnan que, como dice mi compañero J. Glez, resulta bastante mejor actor de lo que mucha gente se cree. Es una pena que en este film no tuviera muchos más minutos porque su personaje de Hammond es de los más interesantes, cómo él mismo dice en un momento dado: “He vivido mejores días”… pues eso. El mejor colega de Hammond estuvo interpretado por Sahajak Boonthanakit que dio vida a Kenny Rogers (se llama así mismo de esta forma porque está altamente flipado con el artista estadounidense).

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En conclusión.
‘Golpe de Estado’ es un más que correcto thriller de acción que cumple justamente con lo que promete: huidas, disparos, muerte y un Owen Wilson dándolo todo por la causa. Sinceramente, esta es de esas películas honradas a las que no es justo pedirles más y tampoco machacarlas de manera inmisericorde con el cuchillo entre los dientes.

Tráiler de Golpe de Estado