Dylan Dog: Los muertos de la noche

by

Brandon Routh, el que en 2006 se metiera en la piel de Clark Kent en ‘Superman Returns’, intentó revitalizar su carrera con esta mediocre producción de bajo presupuesto que adaptó las aventuras narradas en el cómic de Tiziano Sclavi ‘Dylan Dog’, el cual trata sobre un investigador de lo oculto que se convirtió en todo un icono de la cultura italiana desde que se lanzara al mercado la primera historieta allá por el año 1986. Por desgracia, y como explicaremos en la siguiente crítica de Dylan Dog: Los muertos de la noche, nos encontramos ante un producto tan llano y vulgar como insultante a la obra original.

Dylan Dog

Crítica de Dylan Dog: Los muertos de la noche.
Seguramente muchos de ustedes se habrán hecho algunas preguntas al saber de esta película: ¿Quién demonios es Dylan Dog? ¿Su protagonista es el mismo de ‘Superman Returns’, aquella película de Bryan Singer? Y después de aquello ¿Qué fue de Brandon Routh? Pues bien, antes de entrar a valorar la película creo que resulta imprescindible aclarar esas dudas, y comenzamos por la más importante de ellas: hablar sobre la mitología de ‘Dylan Dog’.

Dylan Dog es un cómic de culto de origen Italiano creado en 1986 por el guionista Tiziano Sclavi junto con la ayuda el dibujante Angelo Stano. El cómic, que es todo un fenómeno cultural y de masas en Italia, fue el primero de la editorial ‘Sergio Bonelli’ en tratar el género de terror y fantástico, formando de inmediato una parte imprescindible del llamado Fumetto Italiano, o lo que es lo mismo, historietas para adultos. Podemos encontrar otros muchos personajes populares pertenecientes al mencionado género fumetti, como por ejemplo, ‘Diabolik’, ‘Tex’, ‘Nathan Never’ o ‘Kriminal’, pero ninguno de ellos alcanzó el grado de popularidad y éxito de ‘Dylan Dog’. De hecho, más de veinticinco años después de la publicación de su primer número, en octubre de 1986, el intrépido detective de sucesos paranormales de jeans azules, chaqueta negra y camisa roja aún sigue cosechando miles de ventas al año en Italia, aunque ya sin la implicación directa de Sclavi, que se negó a seguir escribiendo historietas sobre el famoso personaje pasando este a manos de otros artistas.

Dylan Dog

Con ambientación en Londres, las historias de ‘Dylan Dog’ (cuyas características físicas están inspiradas en el actor Rupert Everett por petición del propio Sclavi a Claudio Villa, que se encargó de la caracterización gráfica) giran en torno a la vida de un investigador de lo oculto que se ve implicado en multitud de casos de apariciones espectrales, fantasmas, demonios y brujería, aunque realmente una gran cantidad de estos casos no son más que el reflejo de los propios miedos y temores que tiene el ser humano, lo que inevitablemente le conduce a cometer hechos atroces y actos impuros. Y es que la moraleja final de las historietas de ‘Dylan Dog’ dejan entrever que el verdadero monstruo es el hombre, más que los entes y los demonios infernales.

A pesar del claro trasfondo sobrenatural y las criaturas que obviamente merodean en todos los relatos, Sclavi dotó a su obra de multitud de sentimientos y elementos humanos como lo son el odio, el amor, la compasión o la soledad, hasta el punto de que su obra llegó a convertirse en un potente elemento de reflexión para el lector dado que Sclavi profundizada con ahínco en sus personajes para trasladar su personalidad y punto de vista sobre la vida y la muerte a través de ellos. Y es que ‘Dylan Dog’ es una obra puramente personal, compleja y brillante, todo lo contrario que la adaptación cinematográfica que nos llegó a la gran pantalla.

Dylan Dog

Pues bien, una vez explicado el origen del personaje, pasemos a la segunda cuestión. ¿Qué fue de Brandon Routh? Pues que básicamente dejó de contar para las grandes productoras. Y es que repasando su filmografía, el papel más destacado tras el “fiasco” ‘Superman Returns’ lo obtuvo en el cameo de… ¿Hacemos una porno?Actualmente lo hemos podido ver en la serie deArrow y forma parte del elenco de otra serie de DC: ‘Legends of Tomorrow’.

No cabe la menor duda de que, tras el estreno del film de Bryan Singer, la carrera de Routh se estancó hasta el punto de tener que volver a trabajar para el medio de donde llegó: la televisión, compaginado, eso sí, papeles en series norteamericanas con cortometrajes de nula repercusión y alguna que otra película poco trascendente. De ahí que, cuando le llegó el guión de ‘Dylan Dog: Los muertos de la noche’, viera el cielo abierto y la posibilidad de recuperarse del batacazo que ‘Superman’ supuso para su carrera. Obviamente escogió el proyecto equivocado. Primero, porque en el ámbito internacional (y mucho menos fuera del territorio europeo) las historias de ‘Dylan Dog’ no son lo suficientemente conocidas como para llamar la atención de un espectador claramente condicionado por otro tipo de adaptaciones de mayor peso.

Y segundo, porque aceptar participar en un film de estas características con tan sólo 20 millones de dólares de presupuesto es poco menos que un suicidio, más aún si el guión y el desarrollo de la trama resultan tan infantiles e infumables que no son capaces de disimular mediante una historia potente las evidentes carencias presupuestarias. Unas carencias que, insisto, se podrían haber tapado con una buena historia y unos personajes lo suficientemente desarrollados como sucede en la obra original de Sclavi. Por otra parte, resulta inútil no reconocer que el film es incapaz de mantener el interés de la narración ni diez minutos seguidos. Y es que, la película de Kevin Munroe (director de… ‘TNMT: Tortugas Ninja Jóvenes Mutantes’) es de una mediocridad y simplicidad que asusta. Todo resulta tremendamente artificial, insustancial e insoportable, por no hablar del cambio de ambientación que se le hizo al personaje de Dog, trasladándolo de Londres a Nueva Orleans, aunque visto lo visto esto fue lo de menos.

Dylan Dog

‘Dylan Dog’ se sustenta sobre un guión de desarrollo trastabillado y de actuaciones tremendamente mediocres, dando lugar a un producto que tira por tierra el mensaje y el contexto de la obra original. De hecho, por momentos tenemos la sensación de encontrarnos ante un film que parece más un capitulo extendido de series como ‘True Blood’ y ‘Embrujadas’ mezcladas con Constantine’ y ‘Van Helsing’, pero infinitamente más tosco y chapucero que aquellos, sobre todo, a tenor de los irrisorios efectos especiales y del ridículo carácter que se les otorga a las criaturas de la película (atención al demonio karateka del final).

En definitiva, y a pesar de que las expectativas puestas en esta producción eran realmente bajas (por lo tanto el margen de decepción debería ser mínimo), la cinta resulta tan soporífera y aburrida que no se aguanta sobre sí misma, y que en absoluto es capaz de provocar un mínimo ya no de tensión, si no de interés en el espectador. Y es una lástima porque Routh tiene mimbres suficientes como para ser un actor medianamente decente, así como el film, que es una adaptación de un material excelente pero que ha desaprovechado por completo todo lo bueno de la obra de Sclavi, dando lugar a una peliculilla de acción (es un decir) y aventuras (es otro decir) del montón, aburrida, chapucera y descuidada y cuyo destino natural tendría que haber sido el mercado del DVD.

Dylan Dog

En resumidas cuentas.
Lástima que lo que podría haber sido una producción seria y sólida capaz de combinar elementos tan potentes como el terror, el thriller, las inquietudes del ser humano o el cine negro, se haya quedado tan sólo en un subproducto perfectamente olvidable y prescindible. Un producto que nada tiene que ver con los cómics de Sclavi ni con el tono tan específico y peculiar del que hacen gala los famosos fumetti. Una pena.

Dylan Dog


Lo mejor:
A un servidor le resulta especialmente difícil no destacar nada positivo de cualquier película, y más aún cuando seguramente las intenciones sean buenas, pero la verdad sea dicha, lo mejor sería abstenerse de verla.
Lo peor:
Su desarrollo, su fallida atmósfera, el guión, los efectos especiales, maquillajes, interpretaciones, dirección...