El cuento de la criada: Temporada 1
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El éxito de esta serie se debe a haber llegado en el momento adecuado. El movimiento feminista, el empoderamiento de la mujer y todo lo que le sigue son algunas razones para su triunfo. Razones para que una serie como ‘El cuento de la criada’ resulte un ejemplo claro de lo que no queremos que suceda.

“Alguien vigila aquí, siempre hay alguien vigilando. Nada puede cambiar, todo tiene que parecer igual. Porque pienso sobrevivir, por ella. Ella se llama Hannah, mi marido se llama Luke y yo me llamo June” (June Osborne)

Resumen.
A continuación, una breve sinopsis de los diez capítulos que componen la primera temporada de ‘El cuento de la criada’. Esta serie fue vista en hulu/HBO con sus respectivos títulos en español y aquí la repasamos sin importantes destripes.

Episodio 1º.-Defred.
Defred llega a la casa del Comandante Waterford con la misión de darles un hijo. En el hogar de los Waterford además de Fred, el comandante, vive su esposa Serena, y su chofer Nick. Al mismo tiempo la historia nos llevará en constantes flashbacks al pasado de Defred, cuando era una mujer libre conocida como June.

Episodio 2º.-El día del nacimiento.
Defred y otra criada asisten al parte de Janine. Tanto Defred como Deglen irán acercándose en su relación y no van a permitir ser oprimidas fácilmente.

Episodio 3º.-Retraso.
Defred acude a ver el bebe de los Warren junto a Serena. Paralelamente recordará como fue el nacimiento de su hijo, Hannah, cuando aún era una mujer libre. Por su parte, Deglen debe enfrentarse a una difícil decisión.

Episodio 4º.-Nolite Te Basterdes Carborundorum.
Castigada por Serena, Defred comienza a encerrarse más en sí misma, mientras tanto se van llenando las piezas del puzle que forman su pasado en el centro rojo. Serena cada vez desconfía más de la criada, mientras que Fred empieza a obsesionarse con ella.

Episodio 5º.-Fiel.
Serena, llena de dudas, tiene un plan B para que Defred acabe quedando en cinta. Por su parte, ella rememora los comienzos de la relación con su marido.

Episodio 6º.-El sitio de las mujeres.
La embajadora mexicana llega de visita a Gilead para comprobar, de primera mano, sus idílicos ideales. Defred acaba por despejar sus dudas. Serena echa una mirada al inicio de su matrimonio y el comienzo de Gilead como república.

Episodio 7º.-El otro lado.
Defred recuerda su intento de huida de Gilead siendo invadida por un sentimiento estremecedor acerca de su actual status.

Episodio 8º.-El Jezabels.
El comandante acaba por hacer una proposición sorprendente a Defred. Será revelado el pasado de Nick y cómo llegó a formar parte de los Hijos de Jacob.

Episodio 9º.-El puente.
Defred decide que es hora de embarcar en la resistencia. Janine llega a su límite forzando una situación crítica. Serena comienza a tener graves sospechas sobre su marido.

Episodio 10º.-La noche.
Serena se hace fuerte en su lucha por desenmascarar al comandante, aunque tenga que atacar de frente a Defred donde más le duela. Las criadas son puestas a prueba.

Crítica de El cuento de la criada: Temporada 1

‘The Handmaid’s Tale’ aterrizó en España el 26 de abril (2017) como apuesta segura de hulu/HBO en coproducción con MGM. Debido a su tremendo boom, Antena3TV se lanzó a dar la serie el 19 de junio de 2018 con emisiones dobles por semana y tras un acuerdo con HBO. Esta primera temporada quedó configurada como una presentación de lo que estaba por venir.

June Osborne es la clara protagonista sirviendo a la familia Waterford. Su principal obligación es la de concederles su tan valioso milagro: un hijo sano. El ser fértiles parece una maldición para las criadas pero una bendición para aquellos que conforman Gilead. Sus integrantes, extremistas religiosos, son: los Comandantes, sus esposas infértiles, las Tías (aquellas que cuidan y enseñan a las criadas todo lo que deben hacer) y los “Ojos” (espías que vigilan que las leyes de Gilead se cumplen a la perfección).

Por otro lado tenemos a las desdichadas, a las criadas y también a las “Marthas”. Estas últimas son mujeres que ya no pueden tener hijos y que sirven a las familias ricas de este nuevo régimen. El nuevo régimen de Gilead, y sus repúblicas, se sustenta en la utilización de la Biblia para beneficio propio. Emplean sus enseñanzas en una especie de purga y limpieza de géneros que se tornará auténticamente deleznable.

Encarnando a June Osborne tenemos a Elisabeth Moss, la auténtica protagonista de la serie y también productora. En esta primera temporada lo hace bastante bien. Su interpretación ha explotado con tremenda fuerza dentro de la revolución del nuevo Hollywood actual. Sus increíbles ojos azules, sus cambios de registro, las miradas que dedica a sus enemigos o la forma de llorar enmarcan de inmediato el tono de la serie y realzan la historia. Sin duda ésta se mueve al ritmo que ella le quiera dar y sin ella la serie podría pasar un tanto desapercibida… a pesar de su fuerte contenido, no apto para sensibles o escrupulosos.

A priori, el actor más conocido de la ficción es Joseph Fiennes, que da vida al Comandante Fred Waterford. Este hombre es uno de los altos cargos de Gilead y, quizás, una de las piezas más importantes del movimiento. Él y su esposa Serena (interpretada por Yvonne Strahovski) ayudaron a redactar las nuevas leyes de la República y a establecer los pilares de su ideología.

Otro nombre importante es el de Ann Dowd como Tía Lydia, la líder de las Tías y por lo que parece la más sádica y extremista. También están Samira Wiley (Moira), Alexis Bledel (Emily) y Madeline Brewer (Janine) interpretando a las criadas más relevantes después de June. Samira y Madeline ya son conocidas en el mundo de las series gracias a ‘Orange is the new Black’. Por su parte, Alexis lo es gracias a la mítica ‘Las chicas Gilmore’. Por último, Max Minghella es Nick Blaine, el chófer de la familia Waterford.

No creo que Bruce Miller, creador de la serie, supiera la importancia que iba a tomar el show una vez decidió adaptarla y llevarla a la televisión. Miller lleva el material del formato novela al televisivo partiendo de lo escrito por Margaret Atwood. Novela ya adaptada para cines en 1990 siendo conocida en España como ‘El cuento de la doncella’ (Volker Schlondorff). Está claro que la película no caló lo suficiente en aquel momento, pero si lo hace ahora la serie. No solo porque el fenómeno del streaming y las series son lo que más se consume actualmente, sino por las diferencias entre la sociedad de 1990 y la actual.

Si, en su momento, Hitler consiguió convencer a los alemanes de que los judíos eran enemigos… ¿Por qué no podría llegar esta ficción a convertirse en realidad? Da miedo pensarlo, sin duda, pero así es. Esto es lo que creo que intenta conseguir la serie en un segundo plano: demostrarnos que cualquier cosa es posible y darnos un aviso sobre lo mal que podemos estar gestionando los recursos que tenemos. Pero claro, no debemos olvidar que estamos ante un formato de ficción que presenta un futuro distópico, aunque quizá nada descabellado.

La historia se nos cuenta en dos tiempos: pasado y presente. De esta forma se engancha al espectador que está siempre alerta. El público intenta recabar información, entender la perspectiva de cada personaje contando su momento presente y lo que le ha llevado hasta ahí. Estamos ante un recurso que, si lo sabes utilizar, puede dar mucho juego. Y esto es lo que sucede en la serie realzándola. Al mismo tiempo, la narración de la historia corre a cargo de la propia protagonista. June va expresando lo que siente en muchos momentos a través de esos pensamientos en off, ya que si lo hiciera en voz alta podría incluso peligrar su vida.

Tras las cámaras de esta primera temporada encontramos a un equipo formado casi enteramente por mujeres. La única excepción es la de Mike Barker, quien firma dos capítulos. El resto del monto de la temporada se lo reparten las directoras Reed Morano, Floria Sigismondi, Kate Denis y Kari Skogland. Personalmente creo que contar con directoras se antoja básico, pues muchas de las situaciones, el tono, los sentimientos y demás serían casi imposibles de plasmar de forma total y veraz sin la sensibilidad de la visión femenina. En este caso es de aplaudir que se le dieran las riendas por ser las más aptas para el trabajo y no solo por su condición.

A nivel de ambientación y fotografía el acabado solo puede definirse como brutal. Colores que identifican a cada clase social, intensidad en cada imagen, escenarios alucinantes y la nieve de fondo en muchos momentos. Todo esto recrea un ambiente perfecto que encuadra una serie más que notable. La música también resulta imprescindible a la hora de enmarcar momentos fundamentales. Por ejemplo ese “And I’m feeling good” del último capítulo (los que la hayan visto lo entenderán), sin duda ayudan a resaltar las emociones y sentimientos que los personajes y el ambiente quieren transmitir. En otro orden estaría las tremendas situaciones que tendremos que ver y soportar en pantalla. Atención especial al deleznable acto de la ceremonia o al paripé de las esposas a la hora del parto de sus criadas.

“Nunca debieron darnos uniformes si no querían que fuésemos un ejército” (June)

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de El cuento de la criada: Temporada 1, una serie que se revela como todo un descubrimiento. A pesar de contar con historias similares de mundos en los que la guerra ha obligado a cambiar la ideología de un país (EE.UU.) nunca se había profundizado en la figura de la mujer de esta manera, centrándose sobre todo en el tema religioso y todo lo que puede dar de sí el Antiguo Testamento. Una vuelta de tuerca a esas historias de nuevos orígenes, de exterminio del más débil y revolución.

Imágenes: hulu/HBO.

Tráiler de El cuento de la criada: Temporada 1