Braddock: Desaparecido en combate III
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La primera vez logró escapar de un brutal campo de concentración vietnamita. La segunda vez regresó a Vietnam para rescatar a sus compatriotas abandonados. Y en esta tercera aventura, Braddock vuelve al infierno para llevarse consigo a su familia a Estados Unidos. Nuevamente regresamos a Saigón junto al coronel ‘Braddock: Desaparecido en combate III’.

“Yo no me conformo con dar pisotones. Yo los aplasto” (Braddock)

Crítica de Braddock: Desaparecido en combate III

Esta tercera entrega de la franquicia más famosa de Chuck Norris supuso el debut en la dirección de su hermano, Aaron Norris. Hasta entonces, Aaron había trabajado en las producciones de Chuck en diferentes apartados. Fundamentalmente había destacado como coordinador de especialistas. Incluso había llegado a doblar a su hermano en algunas escenas de riesgo. Pero con ‘Braddock: Desaparecido en combate III’ saltó directamente a la dirección. Y todo después de las discusiones que se produjeron entre Chuck Norris y el director inicialmente contratado: Joseph Zito. Recordemos que Zito ya había dirigidoDesaparecido en combate en 1984.

El caso es que como director de acción en este film pocas pegas le podemos poner a Aaron Norris. En pantalla nos ofrece todo lo que le podíamos pedir a un film de “Man Vs Army” de los gloriosos ochenta. Además, la pirotecnia y la parafernalia militar lucen más que en las películas precedentes. Incluso podemos encontrar en la exposición de la misma un aire nada disimulado en intentar replicar escenas y aparatos vistos en films superiores comoRambo (George P. Cosmatos, 1985) y Rambo III (Peter MacDonald, 1988). Así pues, aquí veremos desplegarse a la caza de Braddock a todo un operativo militar compuesto de cientos de soldados, jeeps, camiones, lanchas, helicópteros e incluso un helicóptero Sikorsky S-62. Este último tuneado y sacado de Red Scorpion’, película que por cierto dirigió el citado Joseph Zito también en 1988.

Para mostrar en acción todo lo anterior, Aaron Norris contó con el mayor presupuesto de la saga: unos 9 millones de $. Sin embargo, comparado con el coste de la citada ‘Rambo III’ (63 millones) y también del espectáculo pretendido en ‘Braddock III’, se antojaban ciertamente escasos. En consecuencia, creo que es justo resaltar el buen manejo que Aaron Norris hizo de la producción. Especialmente a nivel de recursos y plasmación de los mismos en la película. Un film que se rodó en Filipinas disfrazándola de Vietnam.

Respecto a las set-pieces, debo decir que la película responde a lo que podríamos esperar de ella. A lo largo del metraje veremos al mítico Chuck Norris ametrallar y patear a cientos de vietcongs. Y ojo porque algunas de estas secuencias están rodadas en cámara súperlenta para mayor disfrute del fan. Un ejemplo de estas secuencias es ver a Braddock romper ventanas de un salto y coser a tiros nada más aterrizar al desgraciado de turno. Tampoco nos quedaremos cortos a nivel de explosiones con bombas, misiles y granadazos. En este aspecto presten atención al tramo final con una desigual persecución entre un camión y dos helicópteros. Por último, y desde un punto de vista realista, destacar la buena filmación del principio con la caída de la embajada de Estados Unidos en Saigón.

El libreto ya es otro tema demostrando cero coherencia argumental con los films anteriores, especialmente con la historia expuesta en Desaparecido en combate 2’. Como bien comenté en su respectiva review, la trama de esa cinta y por ende de la historia de Braddock, arrancaba en 1972. Ese año, Braddock fue hecho prisionero junto a sus hombres por el vietcong. El pelotón permaneció en el campo de concentración del coronel Yin hasta pasados unos años después de la guerra. Expuesto esto, en ‘Desaparecido en combate III’ la acción arranca en 1975 con la caída de Saigón y Braddock marchándose del país herido y en helicóptero. Estos hechos son del todo punto imposibles… según lo expuesto en la citada precuela. Así pues, Chuck Norris y James Bruner como guionistas cometieron un error descomunal. Por consiguiente, y ya solo por esta colosal pifia, hay que suspender totalmente el guión.

En cuanto al reparto tampoco es para tirar cohetes. Lógicamente el protagonista máximo de la función es Chuck Norris volviendo a reencarnarse en Braddock. Y, para la ocasión, nos entrega su performance más hierática posible. Es bastante lamentable ver como su personaje no muestra la más mínima expresión ni dolor. Aun viendo morir a su esposa “dos veces”, no se le salta ni una lágrima… Por el contrario, sí que es digno de alabar su físico. Creo que en esta cinta el amigo Norris presentó su cuerpo más musculado y definido hasta la fecha. Y esto es algo que queda patente al verlo protagonizar bastantes escenas a pecho descubierto. Incluso llegará a ser torturado medio desnudo con electricidad como Stallone en la ya citada ‘Rambo’.

Del resto del cast hay que destacar la sobreactuada actuación de Aki Aleong. El inmortal actor nacido en Trinidad y Tobago casi convierte a su personaje en una caricatura andante que no para de gritar y maldecir a Braddock. Da vida al general Quoc, un auténtico villano que no repara en matar, torturar diabólicamente y pisotear ya sea a hombres, mujeres o niños. También hay que citar a Yehuda Efroni dando vida al reverendo Polanski, un cura que recoge a huérfanos vietnamitas. Por su parte, Miki Kim y Roland Harrah III interpretaron a la mujer y al hijo de Braddock. Para ambos fue su primera película en cines y es justo decir que el chaval no lo hizo nada mal. Finalmente, pequeño cameo para Keith David como uno de los militares encargados de la defensa de la embajada americana en Saigón.

“Coronel Braddock, debes pagar por los crímenes contra mi amado país” (Quoc)

En conclusión.
Concluyo esta crítica de Braddock: Desaparecido en combate III, una nueva aventura de nuestro coronel favorito que, lastimosamente, queda por debajo de las cintas precedentes. Y esto contando con el mayor presupuesto de la franquicia es un fallo bastante importante. No obstante, creo que es un film imprescindible a la hora de completar la vida y milagros de Braddock… aun con su descomunal pifia argumental.

Tráiler de Braddock: Desaparecido en combate III

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