Millennium: Los hombres que no amaban las mujeres (2011)
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En 2009 Niels Arden Oplev nos llevó a un lugar ominoso. Posteriormente, y recién comenzado el 2012, David Fincher, reabrió la edición cinematográfica de la revista Millennium para regresar a ese mismo lugar. Llega por lo tanto la hora de volver a un lugar de maltratadores, de personalidades soterradas y de crímenes brutales. Es la hora de regresar a… ‘Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres’.

“He pasado la mitad de mi vida analizando lo que pasó un día”.-Henrik Vanger.

Henrik y Mikael

Crítica de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres (2011).
He aquí, en nuestras manos, un nuevo remake o una nueva adaptación (según se mire) de la obra del fallecido escritor sueco Stieg Larsson, ‘Millennium’. Recordar que esta obra ya fue objeto de una buena película dirigida por Niels Arden Oplev en el año 2009 con un gran éxito de taquilla en Europa, me refiero por supuesto a Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres’.

¿Era necesario entonces este remake o nueva adaptación?… personalmente pienso que NO, ya que la historia era conocida, bien por haber leído el libro, o bien por haber visto el citado film. Que los americanos no la conocieran, y que vista a posteriori la trascendencia del autor y su obra, les llevara a realizar su propia versión con personal “de su casa” y fundamentalmente “para su casa” ya es otra historia que a los europeos ni nos va ni nos viene. Lo curioso del tema para nosotros es que, repitiendo nuevamente la situación del film en parajes suecos, pues los personajes hablen en inglés y no en sueco. Se nota que detrás de las cámaras no estaba Mel Gibson para dar mayor “credibilidad” al tema, porque resulta cuanto menos chocante ver los letreros en sueco y escuchar a todos los personajes hablar en inglés (VO, por supuesto). Ya puestos, a la hora de “remakearla” podría haber sido interesante “americanizarla” del todo.

“Ayúdame a atrapar a un asesino de mujeres”.-Mikael Blomkvist.

Lisbeth y Mikael

Y bueno, ¿qué tal este remake? Pues lo cierto es que no hay casi nada nuevo bajo la nieve de Hedeby. La historia es la misma, los planos y secuencias son casi iguales, los personajes son los mismos y tampoco hay sorpresas (lógicamente) en los maltratadores y asesinos. Si existen algunos cambios o novedades que no voy a revelar porque eso sería entrar en “spoilers”, y es que si para algo que hay nuevo voy y lo cuento pues ya termino de arruinar el film.

Ahora bien, siendo todo igual (o casi igual) que en el anterior film lo que no podemos negar es la gran fuerza visual y narrativa con la que David Fincher dota a la película, “marcándola” con ese sello de calidad personal suyo que te hace saber que estás viendo una cinta que se encuentra bajo su dirección. Ya desde esos títulos de crédito iniciales con un acentuado carácter de moderno videoclip (de hecho es un puro videoclip) uno sabe que está ante una película del director nacido en Denver (EEUU). Esa estética, esos colores, esa atmósfera… propia de Fincher le sienta muy bien a la película.
También es de justicia resaltar el excelente ritmo narrativo que le imprime en todo momento a la cinta. Estamos ante una película de 2 horas y 40 minutos de duración… y todo este minutaje se pasa prácticamente volando sin dar al espectador tiempo para aburrirse. Este es, sin lugar a dudas, el mayor mérito de David Fincher y de este remake, que a pesar de que todo está contado y re-contado, y de que que sabemos quién es el asesino pues en ningún momento nos aburriremos con la trama, ni dejaremos de prestar atención a la pantalla. Tal es así, que al acabar la proyección uno tendrá la sensación de haber visto un film de 90 o 100 minutos de duración y no uno de casi 3 horas. Excelente este apartado.

“Yo no puedo encontrar algo que usted no ha logrado encontrar en 40 años”.-Mikael Blomkvist.

Lisbeth Salander

“Necesito un ayudante”… El Mikael Blomkvist y la Lisbeth Salander “americanos”.

Se seleccionó para los principales y ya casi icónicos papeles de Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander al actor inglés Daniel Craig de reconocida fama y prestigio internacional, y a la por aquel entonces casi desconocida y joven actriz norteamericana Rooney Mara. Veamos como les fue…

Daniel Craig interpretó a Mikael Blomkvist. El conocido actor inglés dio vida de forma satisfactoria y hasta sorprendente (cuando pienso en Craig lo hago como héroe de films de cierta acción) a Mikael Blomkvist, el co-dueño de revista Millennium que destaca más por sus dotes de investigador que de repartidor de leña. Por ello, hay que valorar también el gran trabajo que Daniel Craig hizo asentándose perfectamente en este papel.

Daniel Craig

Rooney Mara fue Lisbeth Salander. Y ¡atención! porque Rooney lució en pantalla una caracterización extraordinaria llevando a cabo una interpretación colosal. No voy a juzgar si es mejor o peor Lisbeth Salander que la que interpretó Noomi Rapace en el film sueco del 2009 (casi estoy por decir que es mejor que Noomi), pero lo cierto es que antes de ver la película pensé que esta joven actriz neoyorkina no estaría a la altura, y la verdad es que con su sensacional interpretación me demostró que en mi pensamiento estaba equivocado. Se sale Rooney Mara. Está excepcional como la antisocial y solitaria Lisbeth Salander y su entrega “en cuerpo y alma” al personaje es casi (y sin el “casi”) lo mejor del film.

Rooney Mara

El resto del reparto vino encabezado por el veterano Christopher Plumer que se metió en el rol de un fantástico Henrik Vanger, patriarca y líder de la poderosa y millonaria familia de los Vanger. Familia que esconde bajo su velo de respetable aristocracia a una serie de miembros de oscuro pasado, y con relaciones prácticamente inexistentes entre ellos y sólo unidos por el dinero y el apellido.
También resultó destacable la presencia de un sólido Stellan Skarsgård como Martin Vanger; y de un Steven Berkoff no siempre valorado en su justa medida que aquí interpretó a Dirch Frode, el abogado y hombre de confianza de Henrik.

Finalmente, hay que destacar también la buenísima BSO de Trent Reznor y Atticus Ross. Ambos crearon unas excelentes partituras generadoras de tensión y agobio que ayudan a recrear la particular atmósfera malsana en la que se desarrolla la película. Excelente ejemplo de música como generadora de tensión.

Christopher Plummer

En conclusión.
Realmente sigo pensando que este remake no era para nada necesario. Ahora bien, una vez visto tengo que reconocer que es “un remake de categoría”  con muchas más virtudes que defectos que quedan enterrados por las primeras. Virtudes tales como: un buen acabado visual, un gran pulso narrativo, unas interpretaciones excelentes (destacando por encima de todas la de Rooney Mara) y una muy bien acoplada BSO. En definitiva, ¿merece la pena verla habiendo visto el film original? Sinceramente tengo que decir en este punto final de esta crítica de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres (2011) que “SI”. Y es SI porque a pesar de que es la misma historia y de que pocas sorpresas hay, pues la verdad es que estamos ante un film de facturación impecable.

Curiosidades y declaraciones.
-La popular Trilogía ‘Millennium’ de Stieg Larsson, que murió justo antes de la publicación de la primera parte, ha vendido 65.000.000 de ejemplares en 46 países.
-Al igual que lo fue el autor Stieg Larsson antes de su muerte, el personaje de Mikael Blomkvist es un periodista de investigación dedicado a destapar la corrupción en el sistema financiero y en el gobierno.
Daniel Craig había leído ‘Los hombres que no amaban a las mujeres’ al poco de publicarse, en medio del furor inicial. Y estas fueron sus impresiones: “Alguien me regaló un ejemplar estando de vacaciones y lo leí en dos días. Es uno de esos libros que no puedes parar de leer. Sientes la inmediatez de saber que sucederán cosas malas y creo que, en parte, por eso son tan amenos para tantas personas”.
-David Fincher sometió Rooney Mara a una aparentemente interminable serie de intensas pruebas en las que le pidió que hiciera de todo: desde recitar poesía sueca a posar con motocicletas. Su advertencia fue clara: “Tendrás que irte a Suecia tú solita y experimentar la vida de esta chica. La película te va a consumir. Tendrás que despedirte por un tiempo de tu familia y los amigos”.
-Desde el principio David Fincher y Steven Zaillian decidieron mantener el enclave sueco de Stieg Larsson de Millennium 1, y no asumir que dejarían caer la historia en bloque en los Estados Unidos. David Fincher se expresó así en este sentido: “No había manera de trasladarla. No podrías hacer esta película en Seattle, ni siquiera en Montreal. Tenía que transcurrir en Suecia porque las raíces de la historia son completamente suecas”.
-Para diseñar el look inicial del corte de pelo de Lisbeth, la diseñadora de vestuario Trish Summerville llamó a su amigo Danilo, un peluquero que ha trabajado con artistas como Lady Gaga o Gwen Stefani, pensando que él tenía la estética adecuada.
-A Rooney Mara le pintaban cada día los siete tatuajes que lleva Lisbeth en la piel. Pero la propia Mara fue un paso más allá y además del piercing en la ceja, un día y sin más, decidió ponerse un piercing en un pezón. Declaró que lo hizo por el personaje.

“A nadie le gusta que la gente rebusque en su vida”.-Mikael Blomkvist.

Lisbeth Salander