Madre!
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En estos cinéfilos tiempos dominados por los superhéroes, las secuelas, precuelas y demás… es de aplaudir que un cineasta como Darren Aronofsky siga con su forma de hacer cine, apostando por historias que no son fáciles y que no dejan a nadie indiferente. Encerrado durante cinco febriles días con su teclado y aislado en una casa vacía… es el momento de saber qué nos ofrece en su última propuesta en la que Jennifer Lawrence es… ‘Madre!’.

“¡¡Yo soy su madre!!”

Crítica de Madre!

Mucha controversia e incluso enfados entre críticos y público ha provocado el estreno de ‘Madre!’ en EEUU. Un estreno que, dicho sea de paso, fue un fracaso con tan sólo 7.534.673 $, quedando su salvación comercial en manos de lo que pueda recaudar fuera del país de las barras y estrellas. Toda la polémica levantada por el film se debe a que estamos ante el caso de una de esas películas que no causan indiferencia y que pueden llegar a irritar, sobre todo por su “disparatado y alocado” final…

En relación a lo anterior, la propia Paramount ha defendido su película a través de Megan Colligan, su presidenta de marketing: “Esta película es muy audaz y valiente. Todo el mundo quiere cine original, y todo el mundo celebra Netflix cuando cuentan una historia que nadie más quiere contar. Esta es nuestra versión. No queremos que todas las películas sean seguras. Y está bien si a algunas personas no les gusta”. Toda la razón del mundo para Colligan, nada que objetar, es decir, la gente critica que siempre se ofrezca lo mismo y cuando se ofrecen películas diferentes como esta o La cura del bienestar (Gore Verbinski, 2016) no se las apoya. ¿Resultado? Los grandes estudios seguirán apostando sobre seguro…

La trama argumental de ‘Madre!’ es fácil pero compleja, es decir, aquí aparentemente se tocan muchos temas como las relaciones matrimoniales, el aislamiento, los secretos ocultos e incluso se pueden buscar ciertos parecidos cinéfilos con obras que, en principio, fueron apuntadas para referirse a esta película, entre ellas ‘La semilla del Diablo’ (Roman Polanski, 1968). Ahora bien, esta nueva cinta de Aronofsky es radicalmente diferente y encierra en su interior una poderosa alegoría que no voy a spoilear. No obstante, a poco que uno sea espabilado, preste atención al principio y sea conocedor de según qué temas… se dará cuenta, entenderá el film y hasta podrá anticiparse desvelando todo el misterio cuyo velo caerá al final de todo. El propio Darren Aronofsky reconoce la “complejidad” de su película al reconocer que “es difícil de encasillar en un género concreto e identificar cuál es el origen de los contenidos del film”.

Un film en el que claramente se adivinan dos “partes” radicalmente diferentes. La primera es la más atractiva, misteriosa y pausada con la llegada a la casa del matrimonio de dos extraños que también son marido y mujer. Este primer tramo es muy bueno con personajes bien definidos y mejor interpretados, además se nos van regalando varios misterios sobre los qué pensar o elaborar nuestras propias teorías (por ejemplo: la joya del escritor, su pasado trágico o por qué este se muestra tan amistoso con los extraños…). La “segunda parte” comienza cuando el matrimonio de extraños abandona la casa. A partir de ahí, todo se va convirtiendo, poco a poco, en un caos similar al “camarote de los hermanos Marx”… y es cuando Aronofsky se vuelve extremadamente exagerado, pasando a contar otro tipo de película… que no deja der ser la misma que quería contar desde el principio, pero totalmente desatada y dejando tras de sí toda la calma y la intriga de los primeros minutos. Esto que expongo parece complicado, pero una vez vista la cinta es muy fácil de entender… que guste o no, eso ya es otro cantar.

Toda la película transcurre en un único escenario: la casa en la que viven los personajes de Jennifer Lawrence y Javier Bardem. Una casa que, en varios momentos del film, se nos “muestra o insinúa” como si fuera un “organismo vivo”. Este escenario, con sus diferentes habitaciones, fue construido en madera y yeso, y tomando como base las plantas octogonales de las casas victorianas. En realidad, en la película se ven dos casas: una exterior de una planta y otra interior de tres plantas “edificada” en un plató.

Respecto a la filmación, comentar que la historia se plasma en pantalla a través de tomas generales y, especialmente, de tomas siguiendo a Jennifer Lawrence y lo que ella mira. Además, Aronofsky se recrea con varios primeros planos de la artista. Tanto ella como la casa (y lo que sucede en su interior) son las grandes protagonistas.

“Quiero que sea un paraíso”. Una madre llamada Jennifer Lawrence.

Pasando a las interpretaciones, básicamente nos encontramos con cuatro protagonistas, dos de ellos principales, Jennifer Lawrence y Javier Bardem, y los otros dos secundarios, Michelle Pfeiffer y Ed Harris. Además, también podremos ver en algunos minutos a los hermanos Gleeson, Brian y Domhnall.

Javier Bardem es el escritor que busca la inspiración y Jennifer Lawrence es su joven esposa. Al respecto de ellos, cabe decir que funcionan mejor por separado que como pareja, ya que cuando están juntos no hay gran química. Individualmente es Jennifer Lawrence la que se lleva todo el brillo, recorriendo la casa de arriba-abajo y mostrando una amplia gama de estados de ánimo mientras busca respuestas/explicaciones a todo lo que va sucediendo. Habrá gente que no la soporte… pero a mí (y dejando premios y nominaciones al margen) me parece una de las actrices jóvenes de mayor talento que hay. Lo da todo en pantalla y no hay reproche alguno para ella. De Javier Bardem hay que decir que da lo que su personaje pide que ofrezca, ni más ni menos… como virtud, hay que resaltar que logra una buena relación con Ed Harris y que no se deja arrastrar en la locura del tramo final.

En la pareja formada por Ed Harris y Michelle Pfeiffer viene a suceder lo mismo que en la dupla Bardem-Lawrence. Harris pasa con mucho cuidado por el film y es Pfeiffer la que de verdad se luce con un personaje que resulta tremendamente tóxico para la joven esposa interpretada por Lawrence. Pfeiffer recrea a una mujer misteriosa, dura y cuyas pullas y miradas se dejan sentir.

Finalmente, en un determinado tramo del film, también aparecen Brian y Domhnall Gleeson. Ambos hermanos se presentan casi como dos polos opuestos y ni tan siquiera su elección como hermanos en la vida real es algo casual… Entrar a descubrir más de lo que hacen o dejan de hacer arruinaría parte de la experiencia, en consecuencia, aquí lo dejo.

En conclusión.
Llega el momento de finalizar esta crítica de Madre! y la realidad es que estamos ante un peculiar caso que pocas veces se da, es decir, cualquier calificación y/o nota que uno le otorgue puede ser defendida y argumentada de manera bastante razonable, desde el 0 al 9. Vamos, que esta es una de esas películas que no deja a nadie indiferente… y al que lo haga es que no tiene sangre en las venas y por lo tanto capacidad alguna para alterarse. Véanla y juzguen ustedes mismos.

Tráiler de Madre!