El corredor del laberinto: Las pruebas
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“El Claro” ha quedado atrás pero ni los problemas ni los misterios se han terminado para Thomas y “los clarianos”. Ahora toca enfrentarse al mundo exterior y evitar volver a caer en las manos de CRUEL. Es hora de volver a correr porque esto es… ‘El corredor del laberinto: Las pruebas’.

“Thomas… todo irá bien”.

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Crítica de El corredor del laberinto: Las pruebas

Segunda entrega de la serie de films basados en la obra James Dashner que nos lleva mucho más allá de “El Claro” en una odisea en la que no faltarán ni los ya típicos “zombies” (aquí conocidos como “los cranks”, víctimas del “virus del destino”). Bien puedo decir que todo este film es una huida hacia delante protagonizada por Thomas y sus amigos en busca de escapar de las no deseadas manos de CRUEL. En esta escapada se desvelarán algunos interrogantes al respecto de la primera película pero también surgirán nuevas cuestiones y, sobre todo, alguna que otra inesperada sorpresa.

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“Las pruebas” es radicalmente diferente a la primera parte expandiendo el universo de “The Maze Runner” mucho más allá del famoso laberinto. Ahora tenemos por delante kilómetros y kilómetros de tierra por recorrer con una logradísima ambientación que incluye: parajes naturales desérticos, ciudades post-apocalípticas completamente devastadas y abandonadas filmadas con gran realismo, campamentos, centros de retención… No obstante, la cinta sigue conservando elementos de la primera parte como fueron la buena y trepidante acción (se incluyen aquí los ya citados “zombies” del estilo “corredor de 100 metros lisos” en sustitución de los “laceradores”), la intriga y las persecuciones. Amén claro está de repetir protagonistas y añadir caras nuevas al asunto.

Así pues, y teniendo en cuenta lo comentado en el párrafo anterior, la cinta mantiene el nivel y consigue volver a engancharnos con las nuevas aventuras del grupo de adolescentes, quedando todo a la espera de la conclusión final que llegará próximamente, y es que esta es la moda imperante en el cine de sagas a día de hoy: dividirlo todo en busca de hacer más caja… y ¡ojo! que este film se va casi a los 140 minutos de duración ¡vaya! que este metraje no es ninguna broma.

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Como expuse en los párrafos anteriores de esta crítica de El corredor del laberinto: Las pruebas, uno de los aspectos más destacados del film es todo lo relativo a la ambientación. En este sentido, no creo que se le pueda poner ni una pega a la película. Si ya El corredor del laberinto (2014) destacó en este aspecto con aquella colosal edificación laberíntica, esta película sigue brillando (y mucho) en este apartado y nos entrega unos escenarios francamente logrados, tanto en los interiores (“el apeadero”) como, sobre todo, en los exteriores (“la quemadura”, recreada en Nuevo México cerca de Alburquerque). Es de alabar el gran trabajo vuelto a realizar aquí por el director Wes Ball y su equipo de producción, destacando especialmente Daniel T. Dorrance.

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“Echo de menos El Claro”. Aventuras en “La quemadura”.

Refiriéndome ahora al reparto, cabe decir que casi todo o todo el protagonismo recae en un nuevamente muy entregado Dylan O’Brien. O´Brien sigue cargando bastante bien con el peso del film, la pena es que sus compañeros “clarianos” quedan muy relegados en esta nueva aventura (incluida Teresa –Kaya Scodelario– que vuelve a pasar sin pena ni gloria) y algunos nuevos como es el caso de Aris (Jacob Lofland) empiezan teniendo cierta importancia para luego caer en “el anonimato”.

Entre las caras nuevas (además del citado Jacob Lofland) tenemos las incorporaciones de Rosa Salazar que sorprende dándolo todo como Brenda y aprovechando al máximo esta oportunidad, Giancarlo Espósito que resulta muy competente como Jorge, o Aidan Gillen al que vi muy metido en su papel de Janson. Además, tenemos también a intérpretes que sabes que nunca te van a fallar como Lili Taylor y Barry Pepper (eso sí, sus minutos son breves). Finalmente, destacar la veteranía siempre agradecida de Patricia Clarkson como Ava Paige, o la aparición de la joven artista Katherine McNamara como Sonya.

“La esperanza es peligrosa”.-Teresa.

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En conclusión.
Para los que nos gustó “El corredor…”, “Las pruebas” sigue siendo un disfrutable film que, conservando aspectos positivos de la primera cinta, nos lleva mucho más allá en una nueva aventura capitaneada por Dylan O´Brien. Una aventura que deja bastante buen sabor de boca, sobre todo, porque cambia casi radicalmente y (dentro de su particular universo) ofrece algo nuevo y no más de lo mismo como otras sagas.

Tráiler de El corredor del laberinto: Las pruebas