Breakdown
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Jonathan Mostow antes de ponerse tras las riendas de Terminator 3: La Rebelión de las Maquinas‘, firmó un pesadillesco thriller de autopista en la línea de clásicos como El Diablo sobre ruedas o ‘Carretera al Infierno’. Apoyado en una premisa argumental desasogante (ideada por el mismo) y un reparto de actores magistralmente elegidos, Mostow firmó el que es sin duda su mayor logro artístico. Su  título: Breakdown’.

Breakdown

El Argumento de ‘Breakdown’ por carreteras secundarias.
Jeff & Amy Taylor (Kurt Russell y Kathleen Quinlan) son un asentado matrimonio de Boston, que decide cruzar el país por carreteras secundarias en su nuevo y flamante Jeep Grand Cherooke, color rojo. Ambos se trasladan a San Diego hasta que una avería los deja tirados en medio del desierto incomunicados ya que por aquellos años (1997) los móviles fallaban más que una escopeta de feria.
La mujer decide subir con un amable camionero llamado Red Barr (J.T. Walsh), para ir hasta el típico bar-gasolinera más cercano, situado a ocho kilómetros de distancia. Allí se dispondrá a pedir ayuda y ponerse en comunicación con la grúa del seguro. Súbitamente, Amy desaparece sin dejar rastro y sin que nadie la haya visto llegar hasta la citada gasolinera. Desesperado, su marido comienza un frenético viaje en busca de su esposa sin saber qué ha sido de ella.
Lo primero que hace es ponerse en contacto con el Sheriff Boyd (Rexx Linn). Éste intenta tranquilizar a Jeff pero Jeff pronto acabará perdiendo el control cuando al cruzarse con el camionero que ayudó a su mujer, este niegue todo lo sucedido ante la atónita mirada de Jeff, y la cara de circunstancia del Sheriff.

Breakdown

Crítica de Breakdown.
Jonathan Mostow es un director de esos que da lo mejor de sí mismo en los pequeños proyectos, y que se acaba perdiendo en las grandes producciones. Para muestra su filmografía. Sus dos primeros films son sus dos mayores logros. Mientras que luego, firmando para una major, cintas de gran calibre del llamado Cine de Serie A, como la citada tercera entrega de la saga Terminator, o la adaptación de la novela gráfica: The Surrogates, con Bruce Willis de protagonista, acaba perdiendo su personalidad para amoldarse en demasía al estilo de mega-producción de Hollywood dando como resultado en ambos largometrajes más defectos que virtudes, lastrando con ello irremediablemente las posibilidades de dichas películas. Por suerte, el film que hoy nos ocupa, ‘Breakdown’, forma parte del primer grupo, del de sus pelis buenas.

La cinta comienza directa al grano, muy consciente de que su ajustado metraje (no llega a la hora y media) es una de sus grandes virtudes. Ya en su inicio deja bien claro la clase de película que vamos a ver con esos créditos iníciales plagados de paisajes tenebrosos y desérticos. Su opening nos va poniendo en situación de la pesadilla de interestatal que estamos a punto de presenciar. Una trama de extrema simpleza pero angustiosamente real es su mejor baza. Mostow acierta de lleno, implicando rápidamente al espectador en la paranoia de Jeff Taylor, que ve como la persona que más quiere en su vida ha desaparecido de su lado sin dejar rastro volando como un fantasma sin que nadie la haya visto.

El doble juego de Mostow de no mostrar sus cartas hasta bien avanzada la acción le sale redondo, dejando al público con la duda de si realmente Amy se ha ido por su propio pie, ha sido secuestrada o es simplemente una ensoñación de un marido incapaz de asumir un abandono. Escalón a escalón, ‘Breakdown’ va tejiendo su telaraña a medida que Jeff va haciendo sus indagaciones, hasta que, finalmente, salta la liebre y se descubre el pastel, dando inicio a una lucha titánica de un hombre por recuperar lo que más quiere.

Breakdown

Sin duda ninguna, estamos ante toda una joya del cine de acción y tensión. Un pesadillesco western de carretera que logra dar una agradecida vuelta de tuerca al road-movie, comandado por mano firme por Jonathan Mostow y colosalmente interpretado por un sorprendente Kurt Russell en la que es una de sus mejores actuaciones. El que fuera niño prodigio de la Disney y posteriormente protagonista de films comoLa Cosa, ‘Tango & Cash’, ‘Llamaradas’ o ‘Stargate’ se marca un recital desgarrador, en donde clava la personificación del hombre de clase media envuelto en una aventura que lo supera. Junto a él, tenemos al inolvidable actor de carácter J.T. Walsh, visto en innumerables papeles secundarios en películas como ‘Nixon’, ‘El Cliente’, ‘Algunos Hombres Buenos’ o ‘Negociador’ (que se estrenó después de su muerte en 1997, siendo esta su última interpretación). Walsh da toda una clase actoral y devora la pantalla cada vez que aparece demostrando el enorme intérprete que es, ya que si bien, no es el actor protagonista (este peso cae, claramente en las espaldas de Russell) sin su excelsa labor, todo el castillo de naipes que es la trama de la película se caería al suelo sin remisión. Lástima no poder entrar en más detalles de su interpretación, y desgranar plano a plano su performances, puesto que entraría en destripes, que destrozarían el punch de suspense del film, lo cual, en Cineycine, tenemos por norma no relatar, salvo en los apartados de resumen final.

Dentro del apartado técnico, imposible obviar la excelsa labor de fotografía de Douglas Milsone. Véase, como pequeña muestra, esos planos aéreos que abren el relato y se entremezclan con los créditos iníciales digitales. También digna de recordar es la partitura sonora de Basil Poledeirus.

Breakdown

En resumidas cuentas.
En ‘Breakdown’ a pesar de no contar con un gran presupuesto es misión imposible encontrar un punto flaco. Estamos ante un film que hace de su sencillez su mejor baza. Un ágil entretenimiento pleno de suspense y desesperación. Un opresivo thriller, inteligentemente planteado y magníficamente ejecutado que hace de su simpleza su mejor virtud. Una cinta de género, que saca todo el jugo posible de los elementos que tiene a mano. Cine de Serie B en estado puro. Cierro esta crítica de Breakdown afirmando que es un largometraje decididamente imprescindible.

El plano: El de uno de los ojos de Jeff Taylor mirando por una rendija desde un trastero.
La escena: Jeff interrogando a un tipo que cree sospechoso y al cuál ha atado al reposacabezas por el cuello mientras va frenando bruscamente con el coche.
La secuencia: Digamos que esa en la que Jeff y el Sheriff paran a Barr y este niega que él sea el hombre que ayudó a la esposa de Jeff. Atención al soberbio montaje del momento y a la actuación de J.T. Walsh.