Bajo cero
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Frank Marshall, uno de los más míticos productores del entretenimiento familiar, nos regala aquí un entrañable film. Un film sobre la amistad, el compañerismo, el coraje y las ganas de sobrevivir de un grupo formado por 8 preciosos huskies. Esta es una película recomendada para todos los públicos y, especialmente, para los que amamos a los perros. Es tiempo de pasar un rato… ‘Bajo cero’.

“Dedicada a los exploradores de la Antártida y a sus perros. También a Manim y Beethoven, cuya amistad y espíritu inspiraron esta reseña”.-David González.

Crítica de Bajo cero

‘Bajo cero’ es una hermosa película que puede ser disfrutada por toda la familia. Desde el más anciano miembro de la misma y hasta el más pequeñito pasarán un rato agradable con ella. Esta es la “magia” de este film. Un film dirigido por todo un clásico de la producción como Frank Marshall, que también presenta algunos otros títulos interesantes y entretenidos como director. Ahí están cintas como ‘Aracnofobia’ (1990), ‘¡Viven!’ (1993) o ‘Congo’ (1995).

Frank Marshall nos regala una épica aventura que será disfrutada especialmente por todos aquellos que somos amantes de los perros. Y es que ellos, los perros, más concretamente un grupo de hermosos huskies, son los protagonistas casi absolutos del film. DJ y Timba (Max), Koda y Jasmin (Maya), Apache y Buck (Viejo Jack), Noble y Troika (Sombra), FlapJack y Dino (Buck), Sitka y Chase (Truman), Floy y Ryan (Dewey), Jasper y Lightning (Shorty). Mike Alexander (adiestrador de perros) y su equipo pasaron varias semanas buscando por EEUU y Canadá los perros perfectos para el casting. Al final los encontraron en criaderos, entrenadores y hasta en refugios. Estuvieron entrenando 5-6 meses con ellos antes del rodaje de ‘Bajo cero’.

Si ya rodar con humanos es complicado, entonces, pueden imaginarse cómo puede ser el hecho de dirigir una película en la que los protagonistas sean los perros. Y no perros animados ni nada de eso, sino auténticos huskies reales. Una manada que se comportará en pantalla como si fueran personajes de dibujos animados creados por Disney. Tengo que rendirme total y absolutamente al trabajo realizado por Frank Marshall y Mike Alexander. ¡Enhorabuena a los dos!

De los huskies protagonistas destacan, Koda y Jasmin, las perras encargadas de dar vida en pantalla a Maya. Maya es la líder del grupo de huskies y encargada de mantenerlos con vida. También destaca el trabajo de los huskies DJ y Timba interpretando en pantalla a Max. Max es el novatillo del grupo que tendrá que ir fortaleciendo su carácter y asumiendo nuevas responsabilidades si quiere sobrevivir al terrible invierno de la Antártida.

Es absolutamente increíble ver a estos animales comportarse, o mejor dicho actuar, si, actuar ante las cámaras de Frank Marshall robando todo el protagonismo a tipos ya tan curtidos en esto del cine como era el propio Paul Walker. Fascinante el trabajo de estos animales en este film. Eso sí, cada perro protagonista tenía sus propios “dobles perrunos”. Cada doble realizaba una labor concreta: tirar del trineo, correr, soltarse de los collares…

En el lado de los humanos destaca la aportación de Paul Walker y la por entonces emergente Moon Bloodgood. Del resto del reparto también cabe citar a intérpretes notables como Bruce Greenwood o Jason Biggs. No obstante, todos quedan eclipsados por la fantástica presencia de los huskies. Los perros les roban todos y cada uno de los planos y el protagonismo. Aún así, es de justicia reconocer el profesional trabajo de Paul Walker (Jerry Shepard) que no “flipó” tanto como en otras películas y dejó que los perrillos le «pasaran» por encima. Creo que Paul fue lo suficientemente inteligente para saber que aquí los protagonistas principales eran los huskies y no él. Por lo tanto, asumió su rol sin queja alguna y con gran cariño hacia los canes.

Y una película tan linda como esta no podía dejar de tener también una grandes fotografías obra de Don Burgess. El fotógrafo logra captar unos hermosos planos nevados y unas bellísimas imágenes de los helados paisajes en los que se desarrolla la mayor parte de la aventura. Aventura filmada en Smithers, un pueblo a 1.300 Kms al norte de Vancouver-Canadá que hace las veces de la Antártida. Los planos generales fueron tomados por la segunda unidad en Groenlandia. Finalmente, comentar también la muy bella banda sonora compuesta por Mark Isham.

“Se está acercando una gran tormenta. No pequeña, sino grande. Y, por si no lo sabía, aquí hay una gran diferencia entre ambas”.-Jerry Shepard.

En conclusión.
Acabo esta crítica de Bajo cero. Si te gustan las películas de aventuras épicas, familiares y hermosas y, sobre todo, eres un amante de los animales, entonces, ¡no tienes ningún tipo de excusa para no ver este entrañable y épico film. Y recordad lo que diría Jerry Shepard: “Esos perros se merecen ese viaje”.

Tráiler de Bajo cero