Atrapados en Chernóbil
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El 26 de abril de 1986 tuvo lugar la tragedia de Chernóbil. En 2012, y habiendo pasados 26 años y algunos meses después de aquel terrible desastre, llegó el momento de regresar al lugar en que el Apocalipsis se hizo presente en la Tierra. Bienvenidos al horror de… Atrapados en Chernóbil’.

“¿Habéis oído hablar de Chernóbil?”.-Paul.

Atrapados en Chernóbil

Crítica de Atrapados en Chernóbil

Bradley Parker, experto en efectos visuales, firmó aquí su primera película como director contando con un guión escrito a 6 manos por (entre otros) Oren Peli, que se hizo famoso por ser el director y guionista del sorprendente éxito cinematográfico: ‘Paranormal Activity’ (2007) y secuelas, secuelas en las que Oren se ocupó de los guiones. Aquí la idea original le vino mientras veía fotos por Internet. En uno de los blogs que estaba viendo en ese momento aparecían unas fotos de una chica pasando en moto por Pripyat. Este fue el flash que le hizo comenzar a investigar el tema.

Y lo que Bradley Parker nos trajo de la mano de Orel es una curiosa propuesta de terror viajando a un lugar tan maldito como Chernóbil. De primeras, puede que el tema no resulte tan “original” como pudiera parecer, porque lo del grupo de norteamericanos que, viajando por Europa para divertirse, lo termina pasando rematadamente mal pues ya está muy visto. Ahora bien, si cogemos a ese grupo de jóvenes americanos y los llevamos a Chernóbil a pasar miedo y terror, entonces la cosa ya cambia porque… ¿cuántas películas hemos visto ambientadas en ese lugar de apocalíptico recuerdo?… ahora mismo, no se me viene ninguna a la cabeza. Fue precisamente este detalle el que me hizo sentir una gran atracción y curiosidad por este film.

Atrapados en Chernóbil

¿Me dejó satisfecho el visionado de ‘Atrapados en Chernóbil’? Bueno, puede pasar. Cierto es que, vistos los tétricos pósters de promoción del film, uno podía imaginarse que en esta cinta se iba a ver algo tremebundo y algo no muchas veces visto y, al final, lo que se nos ofrece es una típica película de terror con la que “lo pasas bien” y que cumple con su cometido, pero en verdad se podía haber esperado más, bastante más.

La BSO la firma Diego Stocco, un compositor que también debutó en estos menesteres en este film. Stocco hace un buen trabajo usando la música como un elemento más para asustar. A sus composiciones hay que sumar los extraños ruidos, sonidos y gruñidos que los protagonistas escuchan en Pripyat.

Atrapados en Chernóbil

Lo mejor del film es su buena ambientación en el pueblo/ciudad de Pripyat. Bradley Parker logra recrear una atmósfera misteriosa y terrorífica con esos edificios y estancias abandonadas, o con esa Naturaleza que ha devorado los edificios y construcciones y que a la vez hace sentir que no es ella sola la que se ha quedado en el pueblo… En esta línea, la película cuenta con buenos escenarios que fueron filmados en Europa del Este, concretamente en Belgrado, Serbia y en las afueras de Budapest y Hungría (una fábrica de tractores serbia y una base del ejército del aire húngaro desmantelada se convirtieron en parte del Pripyat del film). Estos lugares, por momentos, recuerdan junto a algunos otros instrumentos (el contador geiger a modo de “radio” o las linternas) a videojuegos como los de la saga “Silent Hill” o aquella fabulosa dupla que formaron el ‘Obscure’ y el ‘Obscure 2’.

Por otro lado, y pasado el original desarrollo en Chernóbil, el film se limita a convertirse en una frenética y nerviosa huida de los protagonistas que escapan de “algo” o “alguien” que les acecha con siniestras intenciones. Pero ¡ojo al dato! en esa huida seremos testigos de algunas escenas realmente tensas y desasosegadoras muy conseguidas (ese video, esa muñeca, esa imagen brillante de una ¿niña?…) y con algún que otro momento con algo de gore (poco) que realmente no esperé encontrarme en esta película.

“Quiero irme de aquí”… Zona de exclusión.

El reparto del film lo integran los actores Jonathan Sadowski, Jesse McCartney, Olivia Dudley, Devin Kelley, Nathan Phillips, Ingrid Bolsø Berdal (la que más nos puede sonar por haberla visto posteriormente en Hércules) y Dimitri Diatchenko. Todos ellos cumplen con su cometido que en este tipo de películas es el de gritar, correr y pasarlo realmente mal. No hay que pedirles mucho más allá de esto.

Jonathan Sadowski y Jesse McCartney son los hermanos Paul y Chris. El primero de ellos es el que tiene la “genial” idea de hacer “la excursión extrema” a Pripyat, y el segundo es su hermano pequeño que tiene la cabeza más amueblada y en su sitio. Olivia Dudley y Devin Kelley dan vida a Natalie y Amanda. La primera es la novia de Chris que destaca por su melena rubia y su buena delantera… y Amanda es una chica que acaba de romper con su novio y que les acompaña en este viaje por Europa como “evasión” y distracción. Nathan Phillips e Ingrid Bolsø Berdal son Michael y Zoe, una pareja de novios un tanto peculiar, ya que él es australiano y ella noruega. Esta exótica pareja se suma a la “excursión” a última hora. Finalmente nos queda Dimitri Diatchenko como Uri, el guía local que es un “aguerrido” excombatiente de las fuerzas especiales.

Atrapados en Chernóbil

En conclusión.
Es ahora cuando vuelvo a replantearme la pregunta que me hacía en el tercer párrafo de esta crítica de Atrapados en Chernóbil, ¿Me dejó satisfecho la película? Sí, pero de manera un tanto justita porque mantengo que se podía haber esperado muchísimo más de ella, sobre todo porque una cinta comercial ambientada en Chernóbil no se ve todos los días.

Curiosidades.
-El 26 de abril de 1986 en la República Socialista Soviética de Ucrania estalló el reactor número cuatro de la Central Nuclear de Chernóbil, liberando a la atmósfera contaminación radioactiva superior a la de 400 bombas atómicas. Se trató de la fusión de un reactor nuclear de proporciones catastróficas, la peor de este tipo en la historia, un suceso de Nivel 7 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares.
-Actualmente en Ucrania, Pripyat, gracias a su historia (pueblo abandonado de los trabajadores del reactor y de sus familias) y a estar muy cerca del tristemente célebre reactor de Chernóbil, es uno de los destinos más frecuentados. “Hay que ir con una visita organizada. Te llevan en coche, sales del coche y paseas un par de horas. El guía sabe qué zonas son más seguras y qué zonas están restringidas y lleva un contador Geiger para asegurarse de que nadie está cerca de una zona con altos niveles de radiación” comenta Oren Peli.
-La conocida imagen de la noria de Pripyat (portada de, por ejemplo, la novela gráfica Chernóbil. La zona) fue conseguida gracias a la construcción de una verdadera noria de imitación cuya parte final de arriba fue completada digitalmente.

Tráiler de Atrapados en Chernóbil