A todo gas 2

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Nitros, carreras ilegales, chicas guapas con poca ropa, personajes flipados, muchos coches y una espectacular presentación de Eva Mendes ante el gran público fue lo que nos trajo aquí John Singleton. El conocido director afroamericano nos regaló unos 100 minutos bastante entretenidos con los que pasar una “noche en las carreras ilegales de Miami”. ¡Dale al nitro vaquero! y comienza a leer la crítica de A todo gas 2.

“¡¡Tío esto no se ve ni en las pelis!!!”.-Roman Pearce.
“No, esto es más fuerte!!!”.-Brian O´Conner.

Brian O´Conner y Roman Pearce

Crítica de A todo gas 2.
Con ‘2 Fast 2 Furious’ (antes conocida como A todo gas 2) estuvimos ante una continuación bastante disfrutable del éxito ‘A todo gas‘. Es cierto que no fue ninguna Obra Maestra y que estuvo repleta de flipaduras y personajes altamente flipados, pero también es cierto que ofreció un alto grado de disfrute, tanto si eres amante del tunning como sino. A nivel personal, no soy para nada amante del tema este del trucaje de coches, carreras ilegales y tal… y, sin embargo, disfruto muchísimo cada vez que veo esta cinta. Es el típico film para pasar una entretenidísima noche y si le añades un bol de palomitas como le gusta decir a mi compañero Carlos G. pues entonces muchísimo mejor.

John Singleton no pretendió otra cosa que ofrecer al espectador una divertida, entretenida y espectacular cinta de carreras de coches y realmente este objetivo lo consiguió al cien por cien. Una buena “película de evasión” para disfrutar de un buen rato olvidándonos por unos momentos de la dura realidad diaria. A veces, con esto es más que suficiente. Además, Singleton rindió cierto homenaje a los grandes clásicos del spaghetti-western de Sergio Leone con esos planos de los ojos de los conductores que revelan la tensión, el miedo, el disfrute… a la hora de enfrentarse en una carrera ilegal. En cierto modo, vinimos a recordar de esta forma aquellos míticos planos de los ojos de los pistoleros de Leone antes de enfrentar un duelo a muerte.

Por si todo esto fuera poco, Singleton rodó con gran maestría las escenas de carreras ilegales, tal es así que muchas veces nos sentiremos como si fuéramos el propio conductor o al menos estuviéramos sentados en el asiento del co-piloto (esas secuencias en las que se pulsa el nitro…). Y, para rematar, la película, por descontado que tuvo espectaculares secuencias de carreras ilegales: la carrera del comienzo del film, o aquella en la que Brian O´Conner engaña a la policía de Miami con un plan que implica mogollón de coches recorriendo las calles al mismo tiempo que son perseguidos por toda la pasma de Miami.

A todo gas 2

Un logro muy positivo de esta película fue el hecho de que la ausencia de Vin Diesel en la misma no se notara casi nada. Y es que el siempre añorado Paul Walker consiguió asumir todo o casi todo el protagonismo en esta secuela de forma totalmente natural. Paul consiguió que nos centraramos plenamente en las nuevas aventuras de Brian O´Conner y que no echáramos de menos en ningún momento a Dominic Toretto. Por tanto, este fue un buen tanto de Paul Walker y del film que es de justicia reconocer.

Alrededor de Brian O´Conner desfilaron una singular banda de personajes más o menos flipados con el tema de las carreras y el tunning. Ellos fueron: Tyrese Gibson que dio vida a un deslenguado Roman Pearce, a la sazón, el mejor amigo de Brian y que además de un experto conductor también es especialista en soltar frases cachondas, sonrojantes y flipadas del tipo de: “Hace tanto calor por aquí que no puedo llevar ni gallumbos”, “a mi no me intimida nadie con la mirada” o “esto es un oasis de guarras”… Ludacris (rapero metido a actor) interpretó al flipado de Tej, un curioso tipo con el pelo a lo afro que se dedica a mover todo el tema de las carreras ilegales de Miami. Además está enrollado con una japonesita también flipada con este particular mundo llamada Suki y a la que dio vida Devon Aoki. Por su parte, Cole Hauser interpretó con gran solvencia al malísimo Carter Verone. Un tipo que lo mismo come contigo un día y al siguiente te pone una rata en la barriga… (tremenda esa secuencia en la que intimida a un poli comprado con una rata, un cubo y un soplete). Asomó también su feo careto Amaury “Sucre” Nolasco para dar vida a un cubano dominado también con el tema de las carreras ilegales… Incluso el bueno de Thom Barry, que repitió papel como agente Bilkins, se atrevió a vestirse en su día libre con una ropa tremendamente llamativa, ropa que daba a entender que se había dejado contagiar o por el aire de Miami, o por el aire de flipación que respiraron casi todos los protagonistas del film.

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Pero, sin duda alguna, el gran descubrimiento de este film en el tema actoral fue el hecho de presentarnos por todo lo alto a la espectacular Eva Mendes como “la secreta” Mónica Fuentes. Antes de este film, “la Mendes”, no había hecho grandes cosas… pero aquí, y de la mano de John Singleton, podemos decir que se lanzó al estrellato. Y es que por encima de las espectaculares carreras ilegales, por encima de todos los flipados que desfilaron por este film, por encima de todo… lo que más destacó fueron las sensacionales curvas y la espectacular presencia de Eva Mendes. Esto es así y no se puede negar. Un extra más para sentarse a ver esta película y no hay más. ¿Acaso te parece poco vaquero?…

Mónica Fuentes

Al guión del film no hay que pedirle mucho. Es un guión para flipados y para fliparse… y cuanto menos descojonarse con las frases que sueltan los diferentes “mendas” que aparecen en pantalla. Vamos que no son diálogos sacados precisamente de El Ateneo. Los flipados protagonistas emplearán constantemente frases “flipantes” y de esas que “molan mazo” como: “estate al loro”, “me voy al catre a sobar”, “paso, es una chorrada”, “eres legal”, “¿qué tal hermano?”, “vaya bugas”, “¿qué tal tronco?”, “nos abrimos” y muchas más “del mismo palo”…ya digo que no son diálogos que pudiéramos encontrar, por ejemplo, en una sesión de ‘Que grande es el cine’…

La BSO como no podía ser menos también fue una BSO espectacular y flipante a más no poder. Una BSO que incluyó temas interpretados por Pitbull (‘Oye’) y por los propios Tyrese y Ludacris (‘Act a fool’ y ‘Pick Up the Phone’).

Ludacris

En conclusión.
‘A todo gas 2’ es una cinta de carreras ilegales espectacular y flipante. Una cinta realizada principalmente para los flipadillos del tema del tunning y de las carreras ilegales. Ahora bien, también tiene la virtud de que puede ser ampliamente disfrutada por todos aquellos espectadores que sólo queramos pasar un espectacular rato de flipación y evasión viendo espectaculares coches circular a velocidad de vértigo. Y esto ha sido todo en esta crítica de A todo gas 2.

Curiosidades.
-El coche de Brian en la película es un un Mitsubishi Evolution 7. Es un supercoche de 280 caballos que pasa 0 a 100 en 4,9 segundos. Para el film compraron uno original y construyeron tres réplicas.
-El coche de Roman es un Mitsubishi Eclipse Spyder. Un vehículo que se compra por cuestión de estilo más que de velocidad. Tyrese cambió por completo su diseño original porque es un coche que admite múltiples cambios.
-El coche de Suki es un Honda S2000. Su precio unos 35.000 $ con 240 caballos. En la película está decorado con motivos japoneses especialmente para ella .
-La residencia que el maloso de Verone tiene en la cinta en Miami había sido originariamente de Sylvester Stallone hasta que este se la vendió a un banquero amigo de John Singleton.
-La escena de la tortura de la rata surgió porque los guionistas le preguntaron a un coronel de los Boinas Verdes cuál era el método de tortura más cruel que conocía.
-La secuencia de todos los coches circulando por Miami se rodó pensando en el fútbol americano (así las furgonetas hacían de bloqueadores para el resto) y con conductores y coches de nativos.
-Para realizar los créditos finales de ‘2 Fast 2 Furious’ Singleton se dejó influir por videojuegos como ‘GT’ o ‘Tokyo Racer’.

“Tu motor no es tan grande como tu boca”.

Nissan Skyline


Lo mejor:
Las cachondas frases que suelta Roman Pearce. Las secuencias de las carreras ilegales. La genial dupla que formaron Paul Walker y Tyrese Gibson. La irrupción de Eva Mendes. No se echa en falta en ningún momento a Vin Diesel.
Lo peor:
Le falta la seriedad y el "drama" de la primera parte.