[•REC] 2
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En 2007 Jaume Balagueró y Paco Plaza lograron meternos el miedo en el cuerpo con la excelente [•REC], sobrecogedora cinta de terror que triunfó allá por donde pasó y que fue objeto de un inmediato remake Americano titulado ‘Quarantine’ (John Erick Dowdle, 2008). Tras varios años de espera, teorías, preguntas sin respuesta y cuestiones que quedaron en el aire, nos llegó una secuela que no pretendía igualar, y ni mucho menos superar a su predecesora… tan sólo ofrecer algo distinto, atar los cabos que quedaron sueltos y volver a hacernos temblar en la butaca. Y lo consigue con creces, aunque para disfrutar a tope de la película los únicos requisitos indispensables para ello son: olvidar casi por completo lo visto anteriormente y dejarse llevar a través de un enfoque diferente por una trama plagada de sorpresas, sobresaltos y referencias al cine de terror de hace dos décadas. Prepárense para la crítica de [•REC] 2 y experimenten el miedo en sus propios huesos.

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Crítica de [•REC] 2

Todas o casi todas las secuelas de la historia del cine parten con cierta desventaja respecto al film original debido a un claro motivo: la pérdida del factor sorpresa, un elemento básico sobre el que se sustenta (o debería) el cine de terror. Dicho esto, es posible que [•REC] 2 no escape totalmente indemne de dicho inconveniente, pues es bastante probable que todo aquel que disfrutara en su momento de la excelente (e imprevisible) [•REC] visione esta segunda parte intuyendo inconscientemente lo que puede suceder o aparecer de un momento u otro. De este modo se diluye en parte la esencia del terror; aquel terror provocado por lo desconocido y por la novedad que implicaba el producto original. De ahí que esta secuela quizás se sitúe automáticamente un peldaño por debajo de su predecesora, aunque esto no quiere decir que [•REC] 2 sea visiblemente inferior o menos impactante que la propuesta anterior. Para nada, ya que realmente todo depende del espectador, de la predisposición con la vea la película y del rodaje que cada uno tenga a sus espaldas. Por ello, un requisito casi indispensable para disfrutar al máximo de esta secuela es intentar obviar lo visto anteriormente, concentrarse en la nueva trama y dejarse llevar por una película de terror verdaderamente buena y, por momentos, terrorífica, contundente y brutal.

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Los realizadores Jaume Balagueró y Paco Plaza, conscientes de los riesgos que conlleva filmar secuelas de películas de éxito, dotan a esta segunda entrega de un cierto carácter propio que la diferencia de la primera película de forma considerable, logrando de este modo volver a sorprender (en la medida de lo posible) y encontrar ese necesario atisbo de innovación obligado para evitar caer en la rutina. Ni que decir que la jugada les sale mejor de lo esperado, aunque no será del gusto de todo el mundo.

[•REC] 2 se puede disfrutar sin la necesidad estricta de visionar [•REC], ya que al comienzo del metraje se relata muy claramente (y en pocos segundos) todo lo que aconteció unas horas antes en el susodicho inmueble, dejando desde ese momento la vía libre para explorar otros terrenos y convertir el film en una cinta bastante independiente de su antecesora. Sin embargo, el mayor problema de esta secuela es precisamente el nuevo derrotero que toma su guión. Un enfoque del argumento totalmente distinto orientado hacia lo sobrenatural que quizás no termine de convencer del todo, aunque personalmente me parece una solución más que razonable, coherente y sólida, sobre todo teniendo en cuenta que esto ya se dejaba entrever en la primera película. Por lo tanto, estamos hablando de una explicación no desarrollada sobre la marcha ni improvisada, sino considerada muy seriamente durante el transcurso del relato anterior y, por consiguiente, más que válida para la nueva línea argumental. Obviamente nos estamos refiriendo al motivo definitivo del por qué de la infección vírica, así como del responsable de dicha enfermedad y las causas de su propagación por el edificio. Entonces, ¿nos encontramos ante una infección vírica o una posesión diabólica? La respuesta por fin se revelará en la película, aunque muchos ya lo sospechábamos con antelación en nuestras teorías particulares.

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Llegados a este punto se puede apreciar cómo el film recurre a diversos elementos ya expuestos en otras cintas del género, aunque no dejan de ser simpáticas y exquisitas referencias hacía el mejor cine de terror y ciencia ficción de hace dos décadas. Películas tan famosas como ‘Demons’ (Lamberto Bava, 1986), ‘El Exorcista’ (William Friedkin, 1973), ‘The Hidden’ (Jack Sholder, 1987), Aliens, el regreso (James Cameron, 1986) o incluso la más desconocida ‘Blue Monkey’ (William Fruet, 1987) son claramente homenajeadas a lo largo del metraje, lo que provoca que muchas voces se alcen afirmando al unísono que [•REC] 2 es un refrito de otros films y que no aporta nada nuevo al género de terror. Y parte de razón tendrán, pero tengamos en cuenta que el primer [•REC] tampoco reportó una temática realmente innovadora a un género que ya se encuentra tan exprimido y explotado que rara vez nos sorprenden con algo verdaderamente original (sin ir más lejos, su trama era un continuo referente a ‘28 días después’ y otros films de contexto similar). No olvidemos que el verdadero y auténtico éxito de esta saga no radica realmente en su argumento, sino en su original método de filmación en primera persona a lo “pseudo-documental”, logrando introducir al espectador directamente en el centro de la acción y del terror, algo que se incrementa aún más si cabe en esta destacada segunda entrega.

También es cierto que esta nueva argumentación trastoca ligeramente lo narrado en [•REC], sobre todo porque en esta continuación ciertos personajes infectados se comportan y actúan de un modo totalmente distinto a como lo hicieron otros en la película anterior, a pesar de que el mal sufrido por todos ellos es el mismo en ambas películas. Pequeño y lógico error de continuidad ocasionado por el brusco giro argumental. Pero, por otra parte, dicha novedad le otorga a este producto un punto de vista notoriamente diferente, convirtiéndolo en una secuela bastante original (dentro de su saga, aunque no en el ámbito general del cine de terror) que se aleja casi por completo de su predecesora, logrando evitar con éxito y acierto la repetición de conceptos, y esto es algo inteligente que debería de aplicarse con más regularidad en infinidad de segundas entregas, las cuales sólo se limitan, por norma general, a imitar lo mismo una y otra vez.

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Puntualizados estos pequeños inconvenientes, y centrándonos en los pros de la película, no nos queda más remedio que rendirnos a ella y aceptar que realmente estamos ante una gran cinta de terror y una secuela más que notable. [•REC] 2 mantiene la misma ambientación y esencia del primer film: la oscuridad, el miedo, la vista en primera persona y el esencial tono ultra-realista que, por momentos, logra poner los pelos de punta. Pese al pequeño lastre de la ausencia del factor sorpresa que ya explicábamos al comienzo del artículo, la capacidad para asustar y provocar inquietud se mantiene casi intacta, incluso se agudiza a lo largo de diversas partes del metraje, algo que queda patente en los primeros veinticinco minutos de proyección: sencillamente aterradores, plagados de sobresaltos y de revelaciones; pero sobre todo, de tensión. Una tensión que por momentos logra detener el parpadeo de nuestros ojos. Por otra parte, los autores de la película la dotan de una violencia en ocasiones extrema, atroz y bestial; incluso seremos testigos de varias pinceladas procedentes del “cine de acción” con la incursión de un grupo de GEOS armados hasta los dientes que no dudarán en acribillar a bocajarro a quien se les ponga delante (en primeros planos precisos y crudos que nos recordarán a los mejores momentos de videojuegos clásicos como Doom).

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[•REC] 2 es un ejemplo perfecto de cómo se puede continuar una historia sin caer en la monotonía, añadiendo multitud de ingredientes inesperados a un argumento sólido que sorprende por su fluidez narrativa y por su llamativo intercambio de planos y diferentes puntos de vista (en un momento del metraje la trama se relata desde dos enfoques diferentes: el de los GEOS y el de un grupo de jovenzuelos que acceden al inmueble. En cierto momento se interrumpe el esquema típico de la narración convencional hasta que ambos grupos de personas se encuentran en un instante de la historia, fusionando hábilmente pasado con presente hasta llegar a ese punto en concreto). Destacar también la capacidad de los realizadores para jugar con todo el entorno y sacar el máximo partido a todos y cada uno de los elementos que envuelven la historia.

La película es sencillamente la continuación ideal del primer [•REC], una propuesta valiente y una continua respuesta a todos los enigmas que nos dejaron atónitos a lo largo del primer film, sin olvidar que otros enigmas se quedan abiertos probablemente para que el espectador continúe desarrollando la historia con su propia imaginación. Todo ello sumado a unas actuaciones más que creíbles (salvo alguna excepción) y a un final tan soberbio como desmelenado, dan como resultado una muy buena secuela de un film ya de culto como lo es [REC].

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En resumidas cuentas.
Si somos capaces de obviar las comparaciones, similitudes con otras películas del género y nos dejamos hipnotizar por todo lo que acontece en pantalla, disfrutaremos [•REC] 2 como lo que es: una segunda entrega frenética, rebosante de humor negro, de terror, de sangre, de violencia extrema y de enigmas resueltos y por resolver. Una estupenda y muy recomendable cinta de género que no dejará indiferente a nadie, y que sin pretender superar a la excelente primera entrega, logra deleitarnos gracias a un equilibrado y perfecto cocktail de nuevas situaciones, conceptos y momentos realmente sorprendentes.

Tráiler de [•REC] 2