Proyecto Power
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¿Qué pasaría si todos pudiéramos acceder a una droga que nos otorgara poderes sobrehumanos? ¿Qué poder os gustaría tener? ¿Podríais llegar a controlarlo? Y lo más importante… ¿Tendría efectos secundarios? Todos estos interrogantes y muchos más son a los que trata de dar respuesta ‘Proyecto Power’.

“Dejen de soñar. Comiencen a actuar. Encuentren su poder” (Biggie)

Crítica de Proyecto Power

La dupla de directores formada por Henry Joost y Ariel Schulman vuelven a la carga con un nuevo film. Para aquellos que no los conozcan, decir que estamos hablando de los realizadores detrás de películas como ‘Paranormal Activity 3 y 4’ y ‘Nerve’. Ahora ambos se incorporan al personal de Netflix con su nueva película: ‘Proyecto Power’.

Aquí tenemos un film en el que esta pareja dejan constancia de su dominio de las cámaras a todos los niveles. Así pues, y a lo largo del metraje, veremos una filmación que se enriquece con todo tipo de planos, espacios y lugares de Nueva Orleans: desde los bloques de pisos más pobres y cutres hasta el embarcadero. Por si fuera poco, Joost y Schulman demuestran una gran facturación en las escenas de acción. Unas secuencias brutales y bien ejecutadas que resultan un disfrute para los amantes del género. Nada de cámaras rápidas ni golpes que no se ven dónde impactan. De verdad, no es tan difícil hacer bien las cosas y en este film se han hecho.

No me columpio nada si digo que todo lo que veremos en ‘Proyecto Power’ nos retrotrae al tipo de acción que se llevaba en los años 80 y 90. Me refiero no sólo a la buena ejecución de las set-pieces, sino también a la presencia de tipos duros, parejas peculiares, tiros, peleas sin cuartel, muertes brutales, alguna que otra sentencia y la casi constante referencia a todo un mito como Clint Eastwood. Una leyenda a la que el propio Joseph Gordon-Levitt se atreve a imitar.

Si el estilo de dirección y el tipo de película que es ‘Proyecto Power’ nos remite a los 80, en cambio, el guión nos remite a la más rabiosa y viral actualidad. Me refiero al aplastante dominio de los superhéroes en el cine de hoy en día. En este aspecto, quédense con un nombre: Mattson Tomlin. Hablamos de un guionista rumano afincado en Hollywood que ha escrito el guión de ‘The Batman’ junto a Matt Reeves. En ‘Proyecto Power’ nos revela su amor por el género: “Me encantan los cómics y los superhéroes. Aprendí mucho leyendo sus historias y comencé a escribir esta película sabiendo que el género estaba de moda pero también deseando sorprender”.

Teniendo en cuenta lo anterior cabe preguntarse si Tomlin nos sorprende… y yo creo que sí. El hecho de que los protagonistas ingieran una cápsula que, supuestamente, les otorga superpoderes temporales es algo “sorprendente”. Y es “sorprendente” por los varios sujetos a los que veremos adquirir habilidades sobrehumanas. No obstante, no sólo de “superhéroes” vive la trama… también va un poco más lejos. Por un lado, plantea el misterio en torno a la procedencia de las cápsulas y su origen… y, por otro lado, el guionista hace especial hincapié en que el verdadero poder está en el interior de cada uno. Finalmente, destacan sus variadas referencias cinéfilas. En consecuencia, su libreto es bastante más interesante que los meros “fuegos artificiales”.

Respecto a los efectos especiales decir que están muy logrados en lo que es la representación de los poderes. Basta con ver una de las primeras secuencias en las que Jamie Foxx hace frente a un camello con su cuerpo en llamas. Ahora bien, interiormente el tema da mucho cante a digital cuando nos llevan por el interior del cuerpo humano simulando la alteración genética provocada por la cápsula de poder.

En la banda sonora destaca el nombre de Joseph Trapanese, un compositor con títulos importantes ya a sus espaldas. En este apartado hay que hacer mención obligatoria a dos o tres raps “improvisados” que se marca Dominique Fishback. Además, en los créditos finales podemos escuchar el tema principal, “My Power”, interpretado a la vez por la propia Fishback y la rapera Chika. Al respecto de esta última, decir que también interpreta el tema “High rises” y que tiene un pequeño cameo como la estudiante que se sienta en clase al lado de Robin animándola a rapear. Su participación en el film se produjo gracias a Jamie Foxx. El actor la descubrió en Instagram y la recomendó al equipo de producción.

“Esto es poder”. Los metahumanos.

En el casting atención con la performance de Dominique Fishback como Robin, una camello que trapichea para poder ayudar a su madre. Su nombre es un guiño en toda regla al compañero de Batman con sus colores incluidos en su sudadera favorita. Comento que hay que tener atención con ella porque resulta impresionante ver a una actriz de 29 años pasar totalmente por una adolescente de Instituto. Esto es algo que Dominique consigue con su interpretación ayudada por el maquillaje y la peluquería sin otros efectos ni gaitas.

Sus compañeros en este film son Jamie Foxx y Joseph Gordon-Levitt. El primero es el protagonista principal en su rol de “El Comandante”, un hombre de pasado oculto que busca a su hija. Foxx llena por completo la pantalla cada vez que protagoniza una secuencia de acción. Su buen físico y carisma son un aval para este tipo de papeles. Por su parte, Levitt también destaca en algunas escenas de acción y haciendo una buena dupla tanto con Foxx como con Fishback. A destacar también su lado cómico cuando se cuela en la casa de la madre de Robin o en la ya referida imitación de Eastwood que no sale como él esperaba. Su personaje es Frank, un policía de Nueva Orleans que busca la verdad.

Entre los villanos destaca un irreconocible Rodrigo Santoro como Biggie, el principal suministrador de la droga. Lo cierto es que cuesta mucho reconocerlo con las pintas que gasta en la película. Su labor viene a ser la de un “vendedor de crece-pelo” en forma de píldora superheróica. Atención a cómo termina su personaje…

También quisiera resaltar la aparición del gigantesco Tait Fletcher con un papel a su medida: guardaespaldas forzudo. Y quiero destacar a Fletcher porque es el Al Leong de esta época. No hay película o serie de acción en la que este coloso barbado no salga unos minutos para repartir cera y terminar malamente… a imagen y semejanza de lo que hacía el mítico “chino de las películas ochenteras”. Finalmente, la villana que maneja todos los hilos es Amy Landecker como Gardner. Lo cierto es que su presencia es muy limitada y bien poco se puede decir de ella. Básicamente está para completar la trama relativa al origen del narcótico.

“La pregunta es… ¿Cuál es tu poder?” (El comandante)

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Proyecto Power, un claro ejemplo de película que da todo lo que promete su publicidad. Cuando te encuentras con productos tan honrados como este no cabe otra cosa que aplaudir por mucho que no sea un film top. Además, tras verla, te queda la sensación de que, más que menos, así habría sido un film de “superhéroes” en los 80. Y eso ya es otro bonus a tener muy en cuenta, sobre todo para los que crecimos en esa época.

Tráiler de Proyecto Power