En guerra con mi abuelo
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“Esta película es para toda la familia. El abuelo, la abuela, los padres y los hijos. Todos pueden disfrutar y no hay que preocuparse por tener que tapar los ojos a los niños. Puedes simplemente relajarte y disfrutar”. La productora Rosa Peart nos presenta así esta nueva comedia protagonizada por Robert De Niro. Bienvenidos a ‘En guerra con mi abuelo’.

“He perdido mi cuarto. Me lo ha robado mi abuelo” (Peter)

Crítica de En guerra con mi abuelo

Tim Hill es un realizador y guionista conocido por su labor con personajes como Bob Esponja, Alvin y las ardillas, y Garfield. Así pues, ya sabemos lo que podemos encontrarnos con ‘En guerra con mi abuelo’, su nueva película como director. Y lo que tenemos es un film para toda la familia repleto de humor blanco. Ese tipo humor en el que abundan los gags que no hacen daño a nadie y que puede ser disfrutado por grandes y pequeños. Quizás esta sea la mayor virtud pero también el mayor defecto de esta cinta. Pero bueno, “el algodón no engaña”. Respecto a la labor de Hill poco que decir salvo que no se entromete, pone bien la cámara y deja que sean los actores los auténticos protagonistas del show.

El film está basado en el libro de título homónimo escrito por Robert Kimmel Smith. Su obra ha visto la luz en cines gracias al empuje del jovencísimo productor ejecutivo Tre Peart que la conoció realizando un trabajo escolar. Sus padres (Marvin y Rosa), productores de profesión, le animaron y ayudaron a hacer realidad la película. Por su parte, los guionistas Tom J. Astle y Matt Ember pasaron las páginas del libro al guión cinematográfico. Tanto Astle como Ember ya acumulan cierta experiencia en comedias y cintas familiares. De sus manos salió, por ejemplo, el libreto de Home: Hogar dulce hogar (Tim Johnson, 2015).

Naturalmente un film como este vive mucho de sus gags y estos son muy variados. En este sentido, casi toda la película es una sucesión de ellos con abuelo y nieto enfrentados por ver quién se lía más gorda al otro. Lógicamente algunos gags nos parecerán mejores que otros pero creo que, globalmente, más de una risa sí que nos sacarán.

En relación a lo ya comentado, de las gamberradas del nieto me quedo con un chiste que no por repetido deja de funcionar. Me refiero al de la crema de afeitar. Por la otra banda, me resultó muy divertida toda la planificación del abuelo para destruir el castillo del nieto con un dron espía incluido. Ahora bien, resaltando la diversión de estos números, tampoco se puede negar que podían haber dado más de sí. Es lo que comentaba anteriormente del “humor blanco”, quizás alguna situación con más mala leche no habría venido mal… Pero bueno, si queremos ver a De Niro en un mismo rol de abuelo pero mucho más desatado y gamberro siempre podemos acudir a Dirty Grandpa (Dan Mazer, 2016).

Dejando al margen las jugarretas, el guión también incorpora un importante mensaje final acerca de las guerras. Un mensaje que lleva a una reflexión ciertamente importante y que, seguramente, no pasará desapercibida tampoco para los más pequeños. Por mi parte siempre he aplaudido y aplaudiré incorporar algo de contenido más allá de que esta o la otra película sea para los más pequeños o los más grandes. Así pues, en este caso, los chavales no sólo se echarán unas risas sino que también aprenderán una valiosa lección.

Nos adentramos ahora en el reparto donde encontramos a Robert De Niro al frente del mismo en una nueva comedia. El legendario intérprete se basta y sobra para sacarnos alguna risa encarnando a Ed, el abuelo. Enfrente de él se alza Oakes Fegley como Peter, el nieto enfadado por perder su cuarto. Atención a lo metido que está el chaval en su rol haciéndose con la película por completo. Les recomiendo poner en seguimiento a este jovencito que ya acumula muy buenas interpretaciones en pasadas cintas comoWonderstruck (Todd Haynes, 2017).

Presencia e importancia también para Uma Thurman como Sally, la hija de Ed y madre de Peter. Al principio pensé que su nombre estaría de simple gancho… pero no es así. Uma tiene presencia a lo largo de todo el metraje. Incluso protagoniza sendos gags a costa de un policía de patrulla y del novio de su hija mayor interpretada por una chillona Laura Marano. Con esta parejita incluso saca a la guerrera que lleva dentro…

Llamar además la atención sobre Rob Riggle como Arthur, el marido de Sally y padre de Peter. Lo cierto es que Riggle prácticamente sale a trabajo hecho con sus caretos, gritos y movimientos de cejas. La familia se completa con la pequeñina Poppy Gagnon (Jennifer) con la que De Niro hace buenas migas. En el resto del elenco destacan los nombres de Christopher Walken, Cheech Marin y Jane Seymour como el trío de amigos/a de Ed y colaborando en esto de las risas…

“Esa habitación siempre se interpondrá entre nosotros” (Ed)

En conclusión.
Termino esta crítica de En guerra con mi abuelo, una película que resulta ideal para verla en familia y pasar un despreocupado rato de risas inocentes. La propuesta no va a más allá de esto y sabe perfectamente el público al que se dirige. ¿Quién ganará esta guerra? ¿El soldado veterano o el guerrero secreto? Anímense a descubrirlo.

Tráiler de En guerra con mi abuelo