Transporter
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Hoy os hablo de “El Transportador”. Un personaje que comenzó con una modesta producción de acción apadrinada por Luc Besson, y que tenía como objetivo dar a conocer al nuevo héroe del cine de acción: Jason Statham. Sobra decir que lo consiguió y con creces. Bienvenidos a… ‘Transporter’.

Jason Statham

La trama: Frank Martin, el transportador.
Tras una espectacular escena de presentación del personaje de Frank Martin (Jason Sthatam), que mezcla comedia (unos asaltantes de banco extremadamente nerviosos frente a la calma total de Frank) y persecuciones de coches rodadas con el mismo estilo y los mismos especialistas que en la magnífica Ronin‘, pasamos al día a día de Frank Martin alias “El Transportador”, un ex-miembro de las fuerzas especiales estadounidenses afincado en Francia que vive de la pensión del ejército, y de algunos trabajillos para maleantes de poca monta con los que salir de la monotonía. Siempre guiándose por sus tres reglas personales:

Regla número 1: Una vez cerrado el trato, no se admiten cambios ni modificaciones de última hora.
Regla número 2: Nada de nombres.
Y regla número 3: No quiero saber nada de la mercancía.

Pero su siguiente encargo guarda más de una sorpresa cuando es contratado por un americano, Wall Street (Matt Shulze), para llevar un paquete de grandes dimensiones de un lado a otro de Francia. Lo que Frank lleva en su maletero no es un paquete cualquiera, es una joven asiática llamada Lai (Shu Qi) tan guapa como mentirosa e hija de un mafioso, el Señor Kwai (Ric Young), que quiere librarse de ella, pero no sabe como. A partir del momento en que Frank descubra lo que hay en el interior del paquete, la vida que conocía dejará de ser tan pacífica y agradable. Y las reglas que la regían, acabarán siendo todas vulneradas. Su vida se convertirá en un infierno del que tendrá que huir tomando las riendas del asunto y enfrentándose a muchos tipos malos que le quieren ver muerto a él y a la joven que le acompaña.

Transporter

Creando a… “El Transportador”.
Luc Besson es toda una institución en Francia. Director, guionista, productor y lo que es más importante: gran revitalizador del cine francés. Eso no quiere decir que no exista cine en Francia más allá de Besson, pero si que el 90% del cine más comercial y mainstream pasa por sus manos, ya sea en cualquiera de las facetas antes citadas.
Uno de sus grandes descubrimientos fue Jason Sthatam. Corey Yuen (con el que Sthatam, había trabajado en ‘El único’ compartiendo cartel con Jet Li) le advirtió de las grandes cualidades del británico para el cine de acción, y Besson, empresario listo donde los haya, le presentó el guión de un film que había escrito a cuatro manos con Robert Mark Kamen (‘Karate Kid‘, ‘Venganza‘) y que llevaba como título ‘Le Transporteur’.

Sthatam aceptó enseguida pues siempre había sido un gran fan del cine de acción. Corey Yuen fue contratado como coreógrafo de las (numerosas y espectaculares) escenas de combates y director de todo lo que tuviera que ver con la acción en la cinta, y Louis Leterrier (‘El Increíble Hulk‘) se ocuparía del apartado artístico del film, es decir, todo aquello que no tuviera que ver con la acción y sí con cómo colocar la cámara y hacer avanzar la trama hasta la siguiente set piece.

Contratado Sthatam, ahora tocaba el turno de reunir un reparto internacional que ayudara a que la película tuviera una repercusión mayor en todo el mundo. Por ello, se eligió rodarla en inglés y no en francés. Y por ello se reclutó al conocido intérprete nativo, François Berléand que tendría a su cargo el punto cómico y francés del film, el del hábil Inspector Tarconi.
Siguiendo con la internacionalidad del reparto, Yuen consideró la posibilidad de darle uno de los papeles principales a la bellísima y angelical actriz asiática, Shu Qi. Con ella había trabajado en una especie de revisión asiática del escuadrón de guerreras que formaban ‘Los Ángeles de Charlie’. Asegurado el interés del mercado francés, asiático y la presencia del ascendente Sthatam, sólo faltaba el maloso de turno… y ese papel fue para el estadounidense Matt Shulze (que puede presumir en su filmografía de haberse partido la cara con tipos duros como Wesley Snipes, Steven Seagal, Vin Diesel y el propio Statham) que sería “Wall Street”, un peligroso traficante de armas que utilizará a Frank Martin (Jason Sthatam) para su propio provecho sin que este último lo sepa.

Una vez completado el reparto dio comienzo la producción que contó con (sólo) 20 millones de $ de presupuesto y que lucen mucho más en pantalla. La cinta fue rodada íntegramente en el país vecino y recaudó (alrededor del mundo y sólo en cines) unos más que correctos 44 millones de $. Lo que sumado a las excelentes ventas en DVD del film dieron como resultado un éxito considerable de taquilla. Con estos números, Besson no se lo pensó dos veces y rápidamente dio luz verde a la segunda parte de la saga que dirigiría en 2005 (ya en solitario) Louis Leterrier, y que acumularía más del doble de beneficios en taquilla. Aunque esa ya es otra historia…

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Crítica de Transporter.
Conexión Besson + Yuen = Espectáculo garantizado. Porque eso es lo que encontraremos en ‘Transporter’. Un espectáculo de acción non stop que no da ningún respiro al espectador durante sus ajustados 85 minutos repletos de escenas de persecución, peleas, explosiones y tiros… pasando por tierra, mar y aire. Y todo ello guiado por la cámara de Corey Yuen.

En las escenas de acción, Corey Yuen es toda una institución del Cine Asiático que ha colaborado en Hollywood, Asia y Europa con los mejores expertos del cine de género, ya sea Jean-Claude Van Damme, Mel Gibson, Mark Dacascos, Jet Li y finalmente el propio Jason Statham. Lo dicho, una eminencia en esto del cine de acción. Un tipo que sabe sacarles todo el jugo a los actores con los que trabaja y que ejecuta siempre grandes secuencias de peleas. Para muestra está el film que hoy nos ocupa, donde Sthatam pudo dar a conocer al mundo sus extraordinarias dotes atléticas. Para ello, sólo hace falta echarle el ojo a las escenas de la casa del maloso Wall Street, la pelea del autobús y la que tuvo lugar justo a continuación en el taller, bautizada como “la pelea del chapapote”. Y, ¡cómo no! el clímax final en la cabina del camión, todo un ejemplo del talento de Yuen para coreografiar escenas de lucha en los lugares más insospechados y que estas resulten espectaculares.

Lo que tiene lugar entre medias de todas esas escenas plagadas de adrenalina está dirigido por Louis Leterrier en su debut como director, y que luego acabaría haciéndose con las riendas de la segunda entrega de la franquicia. Leterrier nos deja algunos planos muy conseguidos, fruto de su inventiva visual que se descubrió a gran escala en ‘El increíble Hulk‘.

Transporter

En el apartado interpretativo todos cumplen con su rol en el film. Jason Statham está más que correcto a la hora de recitar con sobrada contundencia sus diálogos, resultando en todo momento creíble en su papel de calmado y organizado “Transportador” y en las escenas de acción saca nota muy alta. Shu Qi está perfecta como Lai, cumpliendo como la típica damisela en apuros. Su belleza y fragilidad, hacen el resto y pocos hombres podrían resistirse a sus encantos… lástima que se la vea tan poco en producciones comerciales que puedan llegar al gran público. También en el apartado de los buenos de la función, destacar al excelente actor francés, François Berléand, junto a Statham, el único de los intérpretes que repitió en las tres entregas de la saga. Berléand se lo pasó en grande dando vida al inspector de policía Tarconi.

Los malosos corrieron a cargo de dos expertos en la materia. De un lado Matt Schulze (Wall Street) con unos cuantos kilos menos que en la anterior A todo gas y la sorprendente ‘Mr. Brooks’. Schulze es, desde los primeros minutos del film, el gran rival físico de Frank Martin, y su pelea final es buena muestra del “amor” que se tienen. Una pelea digna de mención por claustrofóbica y genial, medalla de oro para Yuen. El otro villano es Ric Young (Mr. Kwai), actor habitual del cine de Besson que ya desde su primera aparición consigue transmitir una sensación de rechazo y odio en el espectador.

Destacar la fugaz presencia del gran artista marcial, Cyrill Raffaelli. Protagonista absoluto en ‘Distrito 13’ y visto en papeles secundarios en ‘El beso del dragón’ (era uno de los dos gemelos rubios malosos) o La Jungla 4.0 (donde encarnaba a “Spiderman”). Raffaelli sólo aparece dando una patada a Statham en la escena del autobús ya que su personaje fue eliminado en gran parte del montaje final, la escena que protagoniza se puede ver en los extras del DVD español de la película. Resaltar que dobló a Statham, por exigencias de la aseguradora, en el salto del contenedor al camión en movimiento.

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En resumidas cuentas. 
Una cinta de acción directa al grano sin grandes planteamientos ni un guión muy trabajado pero que se ve beneficiada de la gran labor tras las cámaras de los dos directores a cargo del film, de unas coreografías de peleas muy buenas y de un actor protagonista rebosante de carisma y masculinidad. Y así cierro esta crítica de Transporter, un divertimento de primera. Ideal para pasar el rato y que no cansa por muchos visionados que lleve encima.