Transporter
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Hoy os hablo de “El Transportador”. Un personaje que comenzó con una modesta producción de acción apadrinada por Luc Besson. Su objetivo era dar a conocer al nuevo héroe del cine de acción: Jason Statham. Sobra decir que lo consiguió y con creces. Bienvenidos a…‘Transporter’.

“Regla número 1: Una vez cerrado el trato, no se admiten cambios ni modificaciones de última hora.
Regla número 2: Nada de nombres.
Y regla número 3: No quiero saber nada de la mercancía”.

Jason Statham

Creando a… “El Transportador”.
Luc Besson es toda una institución en Francia. Director, guionista, productor y lo que es más importante: gran revitalizador del cine francés. Eso no quiere decir que no exista cine en Francia más allá de Besson, pero sí que el 90% del cine más comercial y mainstream pasa por sus manos, ya sea en cualquiera de las facetas antes citadas.

Uno de sus grandes descubrimientos fue Jason Sthatam. Corey Yuen (con el que Sthatam había trabajado en ‘El único’ compartiendo cartel con Jet Li) le advirtió de las grandes cualidades del británico para el cine de acción. Besson, empresario listo donde los haya, le presentó el guión de un film. Una película que había escrito con Robert Mark Kamen y que llevaba como título ‘Le Transporteur’.

Sthatam aceptó enseguida pues siempre había sido un gran fan del cine de acción. Corey Yuen fue contratado como coreógrafo de las (numerosas y espectaculares) escenas de combates. Además se le nombró director de todo lo que tuviera que ver con la acción en el metraje. Por su parte, Louis Leterrier se ocupó del apartado artístico, es decir, todo aquello que no tuviera que ver con la acción. Leterrier se centró en colocar la cámara y hacer avanzar la trama hasta la siguiente set piece.

Contratado Sthatam, tocaba reunir un reparto internacional que ayudara a que la película tuviera una mayor repercusión. Por ello se eligió rodarla en inglés y no en francés. Y por ello se reclutó al conocido intérprete nativo, François Berléand que tendría a su cargo el punto cómico y francés del film, el del hábil Inspector Tarconi. Siguiendo con la internacionalidad del reparto, Yuen consideró la posibilidad de darle uno de los papeles principales a la bellísima y angelical actriz Shu Qi. Con ella había trabajado en una especie de revisión asiática del escuadrón de guerreras que formaban ‘Los Ángeles de Charlie’.

Asegurado el interés del mercado francés, asiático y la presencia del ascendente Sthatam, sólo faltaba el maloso de turno… Ese papel fue para el estadounidense Matt Schulze como “Wall Street”. Este villano es un peligroso traficante de armas que utilizará a Frank Martin para su propio provecho sin que este último lo sepa.

Una vez completado el reparto dio comienzo la producción con 20 millones de $ de presupuesto y que lucen mucho en pantalla. La cinta fue rodada íntegramente en el país vecino y recaudó unos más que correctos 44 millones de $. Estos millones, sumados a las excelentes ventas en DVD, dieron como resultado un éxito considerable. Besson no se lo pensó dos veces y rápidamente dio luz verde a la segunda parte de la saga… pero esa ya es otra historia.

Crítica de Transporter

Conexión Besson + Yuen = Espectáculo garantizado. Eso es lo que encontraremos en ‘Transporter’. Un espectáculo de acción non stop que no da ningún respiro al espectador durante su ajustado metraje. 85 minutos repletos de persecución, peleas, explosiones y tiros… pasando por tierra, mar y aire. Y todo ello guiado por la cámara de Corey Yuen.

En las escenas de acción Corey Yuen es toda una institución del Cine Asiático. Yuen ha colaborado en Hollywood, Asia y Europa con los mejores expertos del cine de género. En su CV ha trabajado con Jean-Claude Van Damme, Mel Gibson, Mark Dacascos, Jet Li y, finalmente, el propio Jason Statham. Lo dicho, una eminencia en esto del cine de acción. Yuen saca todo el jugo a los actores con los que trabaja y ejecuta siempre grandes secuencias de peleas.

Para muestra del talento de Yuen está el film que hoy nos ocupa. Aquí Sthatam pudo dar a conocer al mundo sus extraordinarias dotes atléticas. Tan sólo hace falta echarle el ojo a las escenas de la casa del maloso Wall Street, la pelea del autobús y la que tiene lugar justo a continuación en el taller, bautizada como “la pelea del chapapote”. Y, ¡cómo no! el clímax final en la cabina del camión. Esa set-piece es todo un ejemplo del talento de Yuen para coreografiar escenas de lucha en los lugares más insospechados y que estas resulten espectaculares.

Lo que tiene lugar entre medias de todas esas escenas plagadas de adrenalina está dirigido por Louis Leterrier. Este film fue su debut como director. Posteriormente acabaría haciéndose con las riendas de la segunda e ntrega de la franquicia. Leterrier nos deja algunos planos muy conseguidos fruto de su inventiva visual. Finalmente se descubriría al mundo en 2008 a gran escala gracias a El increíble Hulk’.

En el apartado interpretativo todos cumplen con su rol en el film. Jason Statham está más que correcto a la hora de recitar con sobrada contundencia sus diálogos. Además, en todo momento resulta creíble en su papel de calmado y organizado “Transportador”. Por supuesto, en las escenas de acción saca nota muy alta. Shu Qi está perfecta como Lai, cumpliendo como la típica damisela en apuros. Su belleza y fragilidad hacen el resto y pocos hombres podrían resistirse a sus encantos. Lástima que se la vea tan poco en producciones comerciales que puedan llegar al gran público. También en el apartado de los buenos de la función, destacar al excelente François Berléand. Este actor francés, junto a Statham, es el único de los intérpretes que repitió en las tres entregas de la saga. Berléand se lo pasa en grande como el inspector de policía Tarconi.

Los malosos corren a cargo de dos expertos en la materia. De un lado Matt Schulze encarnando a Wall Street. Schulze es, desde los primeros minutos, el gran rival físico de Frank Martin. Su pelea final es buena muestra del “amor” que se tienen. Una pelea digna de mención por claustrofóbica y genial; medalla de oro para Yuen. El otro villano es Ric Young encarnando a Mr. Kwai. Young es un actor habitual del cine de Besson y ya desde su primera aparición consigue transmitir una sensación de rechazo y odio en el espectador.

Destacar la fugaz presencia del gran artista marcial Cyrill Raffaelli que sólo aparece dando una patada a Statham en la escena del autobús. Su personaje fue eliminado en gran parte del montaje final. La escena que protagoniza se puede ver en los extras del DVD español de la película. Resaltar que dobló a Statham, por exigencias de la aseguradora, en el salto del contenedor al camión en movimiento.

transporter-paquete

En resumidas cuentas. 
Termino esta crítica de Transporter, una cinta de acción directa al grano sin grandes planteamientos. Tampoco presenta un guión muy trabajado pero se ve beneficiada de la gran labor tras las cámaras de los dos directores al cargo. Finalmente cuenta con unas coreografías de peleas muy buenas y un actor protagonista rebosante de carisma y masculinidad. Un divertimento de primera e ideal para pasar el rato. No cansa por muchos visionados que lleve encima.

Tráiler de Transporter