Señora Doubtfire, papá de por vida
Comparte con tus amigos










Enviar

“¡Oh, mi querida Katie! Algunos padres cuando están enfadados se llevan mejor si no viven juntos. No se pelean continuamente y se vuelven mejores personas y mucho mejores mamás y papás para vosotros. Y a veces, vuelven a estar juntos… y otras veces no, querida. Si no se juntan, no te sientas culpable. Sólo porque ellos no se quieran no significa que ya no te quieran a ti”. Robin Williams es… ‘Señora Doubtfire, papá de por vida’.

“Mi primer día como mujer y ya tengo sofocaciones” (Sra. Doubtfire)

Crítica de Señora Doubtfire, papá de por vida

En 1993 el recordadísimo y tristemente fallecido Robin Williams protagonizaría la que es una de sus cintas más conocidas y míticas. Me refiero a ‘Señora Doubtfire, papá de por vida’. Esta es una película que se levanta en la inigualable habilidad de Williams para la imitación y la comedia. Sin su presencia no pasaría de ser un melodrama familiar de cajón. Una simple cinta con las típicas situaciones cómicas a las que dan pie los personajes que se travisten para lograr un objetivo que siendo ellos mismos no conseguirían.

El éxito de Aladdín (1992) fue lo que aceleró el proceso para hacer realidad ‘Señora Doutbfire’. Para ello se contó con un presupuesto de más de 25 millones de $, que se podría considerar alto para el género y la época. Chris Columbus se puso detrás de las cámaras. Este director norteamericano es un experto en films familiares con situaciones cómicas en casas y experiencia con niños. Ahí estaba su doble labor en las dos primeras entregas de ‘Solo en casa’ (1990, 1992).

El trabajo de Chris Columbus y Robin Williams con ‘Señora Doutbfire’ fue recompensado con un gran éxito. El film alcanzó los 441 millones de recaudación mundial. Además, en los globos de oro, Williams se llevaría la estatuilla al mejor actor comedia/musical y la película otro en la misma categoría. En los Oscars de 1994 ganaría en su única nominación al mejor maquillaje.

La buena química entre Columbus y Williams, posibilitaría una nueva colaboración conjunta años después con ‘El hombre bicentenario’ (1999). Sin embargo, en ella se quedarían muy lejos de lo conseguido en ‘Señora Doutbfire’. La música corrió a cargo del compositor Howard Shore. No fue una de sus bandas sonoras más recordadas, pero supo plegarse al tono del film en todo momento. A mediados de los 2000, correría por Hollywood el fuerte rumor de una secuela que nunca se dio. Esta segunda parte la quiso impulsar Bonnie Hunt. La actriz escribió un libreto que no terminó de convencer ni a Williams ni a Columbus.

La diversión del film viene de las situaciones que la Señora Doubtfire provoca. Situaciones que se dan en la casa de los Hillard, en su programa de TV o cuando hace vida normal. Para la historia quedan los gags de la primera vez que intenta cocinar y sus consejos sobre las intenciones de Stuart. También, por supuesto, la secuencia de la cena, en donde Daniel/Doubtfire acabará pillando una buena cogorza.

La película bebe de las consecuencias de un hombre con mentalidad de niño en la piel de una anciana ama de llaves. No obstante, el verdadero fondo del film es puramente dramático. Los temas tratados son: la pérdida de la familia, la madurez y la incomprensión de los hijos ante los problemas de los padres. Sin olvidar el ambiente del hogar después de una separación. El film carga las tintas lo suficiente como para que el espectador entienda e incluso empatice con la alocada decisión del protagonista. Una decisión carente de madurez y que revela su imposibilidad de encontrar trabajo siendo él mismo. De esta forma, mantiene el contacto con sus hijos y la esperanza de lograr reconciliarse con su esposa.

Robin Williams fue el gran protagonista dando vida a Daniel Hillard/señora Doubtfire. Para esta última, recuperaría un personaje de abuela que interpretó en unas de sus primeras apariciones. Las mismas tuvieron lugar como cómico invitado en el show de Andy Kaufman. Además, para probar que el maquillaje funcionaba, Willliams invitó a su hijo al set, y este no le reconoció hasta que habló con su propia voz. El añorado actor vale por toda la película. Y su valor se eleva cuando aparece bajo el maquillaje y con la gran flema británica de la Señora Ifigenia Doubtfire.

Del resto del elenco cabe destacar a Sally Field en su eterno rol de madre de familia. La pequeña Mara Wilson que luego saldría en ‘Matilda’ (Danny De Vito, 1996). Anne Hanney como la Señora Heller del departamento judicial previo al divorcio. A su lado, Williams tendría dos de sus más recordadas secuencias (la imitación de voces y la inenarrable set-piece de la máscara de tarta). Finalmente, también sobresale Pierce Brosnan como el aguililla Stuart. Un tipo que quiere apropiarse de la familia de Daniel, y al que la Señora Doubtfire con su flema británica lanza descomunales pullas.

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de Señora Doubtfire, papá de por vida. Esta es una de las películas de referencia dentro de la comedia familiar moderna. Un film que se benefició enormemente de tener en su elenco al simpar Robin Williams. Probablemente, su señora Doubtfire sea su más recordada creación de un personaje. Una película divertida, entrañable y genial que siempre apetece ver. En definitiva, un clásico que no debe faltar en la colección de los amantes de la comedia.

Tráiler de Señora Doubtfire, papá de por vida