Mr. Holmes
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Bill Condon es el encargado de traer de regreso a la gran pantalla a Sherlock Holmes. Pero este es un Holmes ya anciano al que da vida un gran Ian McKellen. Es hora de conocer al hombre detrás del mito. Es hora de conocer a ‘Mr. Holmes’.

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Crítica de Mr. Holmes.
Salvo su coqueteo con el cine de terror en ‘Candyman 2’ (Bill Condon, 1995) y el retrato de la última etapa de vida del realizador James Whale en ‘Dioses y Monstruos’ (ídem, 1998), la carrera de Bill Condon nunca ha sido, para quien esto escribe, de las más loables del panorama cinematográfico. Recordemos que es al realizador neoyorkino a quien debemos ese sopor musical con la cansina de Beyoncé titulado ‘Dreamgirls’ (íd., 2006), por no querer hacer sangre referenciando el cierre de la vergonzosa “Saga Crepúsculo” con Amanecer parte 1 (íd., 2011) y Amanecer parte 2 (íd., 2012). Queda claro que, como libre opinión, y tras lo anodino de la adaptación a la pantalla de algo tan sumamente suculento como Julian Assange y WikiLeaks en ‘El quinto poder’ (Bill Condon, 2013), un servidor iba a mirar con recelo lo nuevo de Condon, y no es para menos.

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La adaptación de la novela de Mitch Cullin juega a dos niveles diferenciados en pantalla: uno es el del misterio que supone, a modo de aventura detectivesca, el ser partícipes junto a Holmes del motivo de su retirada, palpando pistas, descubriendo entresijos y quedando admirados ante la congruencia de su resultado. El otro es el del factor dramático, a través del cual el realizador parece sentirse a gusto, pero en el que no consigue desenvolverse con el sello propio que un director consagrado debería hacerlo.

‘Mr. Holmes’ es el claro ejemplo de que la carrera de Bill Condon es la de un realizador más, sin sello propio ni un distintivo que caracterice su filmografía: un “mercenario” de la realización a quien le viene tan bien el rodar un drama detectivesco, como dirigir un bodrio para adolescentes en el que los vampiros brillan. Digamos que la industria es así, que no todos los directores en activo tienen la suerte de poder escoger todos y cada uno de sus trabajos. Digamos que al señor Condon lo único que le importa es acatar las órdenes de la productora X y llevar el pan casa. De acuerdo con esto, pero entonces deberíamos cambiar la vara de medir, caso que no va con quien esto escribe.

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¿Qué habría sido de ‘Mr. Holmes’ sin Ian McKellen? Y ya que nos ponemos a elucubrar, ¿y sin Laura Linney? Seguramente, otros dos buenos intérpretes son los que hubieran dado la talla como un producto como éste merece. Aun así, la poca garra de Bill Condon hubiera quedado en entredicho, pues estamos ante el tan malogrado caso de director que se apoya únicamente en los actores, pues es Ian McKellen quien hace grande a Sherlock Holmes, quien lo dota de la personalidad que todo espectador preveía descubrir. Es McKellen quien carga a sus espaldas todo el peso de la película, y es a él a quien debemos todo el mérito de este drama con tintes detectivescos.

Tal vez es que la historia no diese para mucho más, pero es Sherlock Holmes, ¡el mayor detective de todos los tiempos! Tal vez es que esto es lo que querían que viésemos, y aunque parezca asediado por un ataque de ira en el momento en el que escribo crítica de Mr. Holmes, no podré cansarme de recomendar su visionado, pues seguramente conseguiréis estremeceros, sonreír y emocionaros con ‘Mr. Holmes’, pero estoy también harto convencido de que pensaréis que una película tan interesante como esta, en otras manos hubiese sido una de las delicatesen de este año. Pero no llega a serlo, y eso es una lástima.

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En conclusión.
‘Mr. Holmes’ resulta ideal para completistas del universo creado por Arthur Conan Doyle, para amantes del misterio y para aquellos dispuestos a maravillarse con una de las mejores interpretaciones de Ian McKellen.