Eragon
Comparte con tus amigos










Enviar

El cine épico de espada y brujería se ha puesto de moda y por ello se adaptó a la gran pantalla esta novela de Christopher Paolini, y aunque me esperaba algo mucho peor… la originalidad del film es muy escasa, ya que la película toma situaciones y elementos prácticamente calcados a los de otras cintas de su mismo género, y eso no es nada bueno.

Eragon

Crítica de Eragon

Debo reconocer que el cine épico de espada y brujería me aburre y no me atrae, de hecho me costó bastante trabajo ver la trilogía “El señor de los anillos”, pero por ciertas razones y en su momento tuve que ir al cine a ver esta película de aventuras y brujos con dragón incluido, y la verdad es que me esperaba algo mucho peor de lo que vi, de hecho la película se me hizo incluso corta (lo que significa que me entretuvo bastante), pero como he dicho anteriormente, conforme avanzaban los minutos estaba viendo pedazos y situaciones idénticas de otras películas del mismo estilo. No sé si la novela de Christopher Paolini ya existía antes de la saga de Tolkien (y la verdad… ni me interesa), pero antes de entrar al cine ya me estaba imaginando lo que iba a ver: “Muchacho sencillo y humilde que tras una serie de sucesos se convierte en un héroe, en parte gracias a un dragón (en éste caso dragona) que se convierte en su compañero de fatigas, y que tras una serie de intentos fallidos de sorprender al espectador… ambos logran conseguir su objetivo”. Eso me esperaba y no me equivoqué.

Eragon

El film no ofrece nada nuevo y es una mezcla de las películas El señor de los anillos y Dragonheart, eso si, Eragon no tiene ni la espectacularidad, ni la garra, ni la historia de la trilogía de Peter Jackon, y por supuesto su protagonista (un tal Edward Speelers) no le llega ni a la suela de los zapatos a Elijah Wood, porque realmente le falta carísma y entidad, algo que Elijah Wood tiene de sobra. Uno no se termina de creer que Eragon pase de ser un simple granjero a un heróico mago de la noche a la mañana y para colmo, la batalla final se desarrolla de una forma muy previsible y sosa (pero con muy buenos efectos digitales). La relación Dragón-Humano es más que rutinaria y previsible (especialmente una situación referente al dragón hacia el final del film), en muchos momentos inspirada en Dragonheart pero sin tener la gracia ni la simpatía de la película de Rob Cohen, por no hablar de la voz del dragón, que no pega ni con cola.

Eragon

Pero lo que más me indignó fué el impresionante cambio que da Eragon, que sin apenas enseñanza consigue dominar los hechizos más difíciles en poco tiempo, además hay un personaje que aún me estoy preguntando qué es lo que pinta en la película, porque realmente está metido en la historia con calzador. John Malkovic aparece con cuentagotas (ya que no es el villano a batir en esta primera película, porque todo parecía indicar que sería una trilogía) y el momento que aparece lo hace magistralmente bien, aunque ya va siendo hora de que cambie un poco de registro y se pase al bando de los buenos alguna que otra vez. Lo mejor sin duda fue Jeremy Irons, que volvió a trabajar con dragones tras haberlo hecho en Dragones y Mazmorras (ejem…). Lo cierto es que su personaje tiene ese encanto del típico ex-héroe amargado y viejo, pero lleno de sabiduría para luego traspasarla a su joven alumno (que por cierto, también se ve venir de lejos lo que va a suceder)

Eragon

En resumidas cuentas

Llegando a las conclusiones generales de esta crítica de Eragon: es una película que ya hemos visto cien veces anteriormente, y que repito, no es para nada aburrida… pero si somos muy exigentes le sacaremos defectos cada 5 minutos. Los efectos digitales están muy logrados, hay algo de humor y los malos están bien caracterizados, pero…  el resto de la película no merece los 5 euros de la entrada que pagué en su momento (a no ser que seáis muy fanáticos de este tipo de películas, porque entonces os encantará).

Eragon