El curioso caso de Benjamin Button
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¿Qué harías con tu vida si nacieras viejo y fueras rejuveneciendo a medida que pasan los años, todo lo contrario que el resto de personas? La respuesta en esta crítica de El curioso caso de Benjamin Button.

“Nací en circunstancias inusuales”.

Benjamin Button

La trama: El niño viejo.
Así comienza El curioso caso de Benjamin Button, cuando en Nueva Orleans, en 1918 y al final de la I Guerra Mundial, una madre fallece al dar a luz y su padre, horrorizado por el aspecto de su hijo, lo abandona en la puerta de Nolan House, un asilo atendido por Queenie. Allí será adoptado por una mujer luchadora que cuida de todas las personas mayores que viven en dicho asilo. Esta mujer no sentirá ningún tipo de rechazo ante el aparente aspecto de viejo que tiene Benjamin, sino que lo cuidará y educará enseñándole a no avergonzarse de como es y diciéndole: “Nunca sabes lo que va a pasarte, hijo”… en clara alusión a su aspecto, animándolo para que tuviera un poco de fe en la vida. Y es que Benjamin nació con el aspecto de un viejo de 88 años pese a que su cerebro era el de una criatura. Pero a medida que pasaba el tiempo, Benjamin iba rejuveneciendo en vez de envejecer, al contrario que el resto de los mortales. Vivirá al revés que todos y empezará a descubrir las cosas que la vida nos tiene reservadas de una manera un tanto diferente debido a su particular físico.
Benjamin Button

Crítica de El curioso caso de Benjamin Button

David Fincher es un realizador al que admiro mucho a nivel particular. Todo lo que toca es dotado de una personalidad propia que ya quisieran para si la mayoría de directores del panorama actual. Incluso películas con bajo presupuesto y alta presión como Alien 3′ no han dejado indiferente a nadie. Y no hablo del ‘Alien 3’ que todos hemos podido ver en más de una ocasión sino de SU versión, esa que se puede visionar en el excelente pack Alien Quadrilogy en la que vemos su talento como director novel que era. Poco que ver con la versión estrenada en cines, puesto que la idea inicial de Fincher era realmente buena y el ritmo está a otro nivel por encima. A esta cinta seguirían otras genialidades como ‘Seven’ (1995), ‘The Game’ (1997), ‘El Club de la lucha’ (1999), ‘La habitación del pánico’ (2002) o ‘Zodiac’ (2007). Todas obras maestras de su género. Y sí, queridos lectores, con ‘El curioso caso de Benjamín Button’ el amigo David volvió a conseguirlo.

Benjamin Button

‘El curioso caso de Benjamín Button’ es una delicia para cualquier aficionado al cine. Hablamos de una cinta bastante diferente a lo que, hasta ahora, el cineasta venía firmando puesto que se aleja de oscuras habitaciones, lluviosas calles o prohibidos juegos… y lo hace para contarnos algo mucho más alegre, mucho más mágico, quizás hasta mucho más especial (que no necesariamente mejor). A ratos la cinta parecía ser firmada por un director ajeno a Fincher y su mundo, alguien del estilo de Tim Burton en una nueva entrega de ‘Big Fish’ (2003), debido a su esencia mágica, a su ritmo alegre y a su tremendo apartado visual. Pero no es Burton, es Fincher abriéndose camino por un nuevo género que no había abordado de esta manera hasta este film. Y nos obsequió con una de las mejores cintas de ese año.

Si analizamos la historia y nos paramos a pensar cómo la rodaríamos nosotros mismos nos daremos cuenta que no es nada fácil rodar algo de estas características sin caer en el aburrimiento o en el más grande de los ridículos, cosa que no pasa en la cinta. Al contrario, sus 167 minutos pasarán por nuestros ojos haciéndonos olvidar todo lo que nos rodea, haciendo que perdamos la noción del tiempo, puesto que cada minuto de esta historia es maravilloso y sin tiempo para aburrir al personal. Gran parte de “culpa” la tienen los actores de la cinta que bordan su papel a un nivel tan grande que demuestran que su compromiso con el film no fue sólo a nivel económico. La gran responsabilidad recayó sobre Brad Pitt y Cate Blanchett, los cuales saben interpretar a sus personajes de una manera francamente buena. Así mismo, sería injusto no destacar los papeles de gente como Taraji P. Henson, Julia Ormond, Jason Flemyng, Elias Koteas o Tilda Swinton.

Otro elemento que considero medio pilar de la cinta, en esta crítica de El curioso caso de Benjamin Button, es la música de Alexandre Desplat. Estaba viendo la película y me la intentaba imaginar sin esa genialidad sonora sino con otra música más modesta… y la verdad es que la película no sería tan especial. La música de esta película es grande, muy grande, a la altura de las mejores puesto que transmite todo lo que el espectador necesita recibir y resalta todo el producto final.

Benjamin Button

Tom Sawyer y Benjamin Button.
La idea de ‘El curioso caso de Benjamin Button’ ya tiene su tiempo. Todo comenzó en los años 20 cuando F. Scott Fitzgerald escribió un relato corto que vendría a ser la base argumental de la película. Pero es que F.Scott Fitzgerald para realizar su breve relato se había inspirado, a su vez, de una cita que había realizado Mark Twain cuando dijo: “La vida sería infinitamente más alegre si pudiéramos nacer con 80 años y nos acercáramos gradualmente a los 18”.

Twain es conocido por su faceta de escritor, pese a que poseía otras como la de humorista. Y entre sus escritos podemos encontrar joyas como “Las aventuras de Tom Sawyer”, “La edad dorada”, “Príncipe y Mendigo” o “Las aventuras de Huckleberry Finn” entre más de 500 obras.

Pues bien, tanta admiración debía presentar Twain cuando Fitzgerald tomó sus palabras y formó toda una historia. Dicha historia fue objeto de deseo para ser llevada a la gran pantalla durante más de 40 años, pero siempre estuvo aparcada debido a que se consideraba demasiado ambiciosa para poderse llevar a cabo. Y la cosa no cambió hasta que los productores Kathleen Kennedy y Frank Marshall la retomaron. Desde hacía más de una década, el proyecto interesaba igualmente a Eric Roth, David Fincher y Brad Pitt. Y es que pese a lo que pueda parecer no es tarea fácil mostrar la oportunidad de vivir la vida al revés. El guionista, Eric Roth, comentaba: “Aunque Benjamin va retrocediendo, el primer beso y el primer amor tienen la misma importancia y sentido para él. No cambia nada si vives la vida hacia adelante o hacia atrás: lo importante es cómo vives tu vida”. Curiosamente, mientras Eric Roth trabajaba en el guión experimentó una de las más desagradables experiencias por las que casi todo ser humano acaba pasando: la muerte de sus padres. Esta terrible experiencia le sirvió para pensar como la película explora la condición humana que existe fuera del tiempo y la edad: las alegrías de la vida y el amor y la tristeza de las pérdidas.

Benjamin Button

“David y yo queríamos que pareciera la historia de cualquiera”, afirma Roth. “Es simplemente la vida de un hombre, eso es lo que tiene de extraordinario y ordinario al mismo tiempo esta película. Y esa particularidad es la que afecta a todo el mundo”. Y razón no le falta puesto que el bueno de Benjamin Button sueña con lo que cualquier persona sueña y va a pasar por las mismas alegrías y tribulaciones pero las vivirá de una manera diferente a nosotros. Y eso es algo que os recomiendo ver en primera persona puesto que puede ser un error perderse una gran película como esta por haberla juzgado erróneamente como en un principio hice yo. Suerte que el sentido común acabó saliéndose con la suya.

Tráiler de El curioso caso de Benjamin Button