Dos policías rebeldes
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En 1995 un trío de desconocidos sorprendió hasta a sus propios productores consiguiendo que una modesta cinta de acción de menos de 20 millones de $ de presupuesto se convirtiera en todo un éxito mundial. Tras la cámara, un joven (y decían que prometedor) director de videoclips de melena sedosa, y delante, dos actores especializados en la comedia televisiva y con altas dosis de carisma. Ellos eran Michael Bay, Will Smith y Martin Lawrence. El film en cuestión, ‘Dos policías rebeldes’.

Dos policias rebeldes

El Argumento (sigue de la sinopsis…).
Julie conoce la identidad de los malosos porque se encontraba en el momento oportuno en el lugar adecuado cuando en mitad de una fiesta hizo acto de presencia Fouchet (Tcheky Karyo), para matar a una amiga de Julie (que era una escort y también amiga de Lowrey) y a uno de sus hombres que había osado robarle una parte de la heroína. Julie logró escapar de en medio de una lluvia de balas debido a la inutilidad de los esbirros de Fouchet. Y entre sollozos logró ponerse en contacto con el departamento de policía, exigiendo tratar solo con Lowrey (al que no conoce en persona). Pero en ese instante sólo se encuentran en comisaria el Capitan Howard (Pantoliano) y Marcus, por lo que el superior exige a Marcus, que se haga pasar por Lowrey para tranquilizar a la testigo e impedir que esta abandone la ciudad y los deje con el culo al aire.

Mientras, Lowrey se encuentra en urgencias ajeno a todo intentando curarse de la paliza que le acaba de propinar Noah Traficante (Marc Macaulay). Cuando Lowrey llega por fin a comisaria a la mañana siguiente, se encuentra con que debe de entrar al trapo en un cambio de roles… mientras él se hará pasar por Marcus (cuidando de su mujer e hijos), éste será Mike (encargado de la custodia de la principal testigo), todo mientras siguen la pista de los asesinos de la amiga de Julie, que son los mismos que han perpetrado el asalto al almacén policial. Comienza entonces un juego del gato y el ratón, mezclado con situaciones delirantes, escenas cómicas, malentendidos, explosiones, cadáveres y tiros, muchos tiros.

Dos policias rebeldes

Crítica de Dos policías rebeldes.
‘Dos policías rebeldes’ comenzó siendo una producción Disney de bajo presupuesto, basada enteramente en la comedia. La major creada por el mítico Walt Disney aprobó el guión escrito en primera instancia por George Gallo que traían bajo los brazos dos jóvenes productores en ascenso, Don Simpson & Jerry Bruckheimer, un libreto que habían comprado en 1986 por la irrisoria cifra de 55.000 $.

Disney enfocó la cinta al público familiar con la intención de que estuviera protagonizada por Jon Lovitz y Dana Carvey, dos cómicos blancos salidos del emblemático Saturday Night Live USA. Pero debido a una falta de entendimiento en cuanto a cifras (los dos actores protagonistas pedían un sueldo estratosférico que se salía de los parámetros marcados por la Disney) la producción se canceló. Simpson & Bruckheimer como los ejecutivos libres que eran, se llevaron el libreto a Sony, que por medio de su filial Columbia Pictures se mostró interesada en las posibilidades de aquel guión que llevaba el titulo de Bulletproof Hearts (Corazones a prueba de balas) y que en primera instancia estaba ambientado en Nueva York. Se contrataron a varios guionistas de encargo para pulir el script, lo que subió el precio del libreto hasta los 3 millones de $.

Michael Bay, un joven californiano proveniente de familia adinerada, melena pantene y muchas ganas de comerse el mundo fue el elegido para sentarse en la silla de director. Y en un principio estuvo a punto de cerrarse el reparto protagonista con Arsenio Hall (‘Noches de Harlem’, ‘El Show de Arsenio Hall’) y Martin Lawrence, pero en última instancia y debido a la insistencia de Bay, Will Smith logró hacerse con el papel. Y finalmente, en 1994 comenzó el rodaje en Miami. El dúo de productores una vez comenzada la producción no le prestó mucha atención ya que estaba manos a la obra con el que iba a ser uno de los blockbuster del año, ‘Marea Roja’ (protagonizada por Denzel Washington & Gene Hackman y con Tony Scott tras la cámara) y aquella no era más que una cinta menor.

La cinta contó con un presupuesto de 17 millones de $, de los cuales sólo 9 estaban destinados a la producción. Acabó su carrera comercial con unos notables 141 millones de $ de los cuales más de la mitad fueron amasados alrededor del mundo, convirtiendo en estrellas a Smith & Lawrence y elevando a Bay al olimpo de directores jóvenes prometedores del momento (status que consolido conLa roca y sobre todo Armageddon).

El film está rodado en su mayoría en escenarios reales de Miami & Florida, a excepción de algunas escenas de interiores rodadas en plató (aquellas que acontecen en la comisaria, el apartamento de Lowrey y el clímax en el Hangar). Incluso la escena de la fiesta en la habitación de Al Capone, está ambientada en la habitación real que utilizaba el capo mafioso para sus orgías de droga, bebidas y mujeres. Y para la set pieces del Club Hell, usaron un antiguo banco ya abandonado en las afueras de Florida que en pantalla da el pego total como discoteca pastillera. La escena del inicio con los ladrones usando como distracción a una despampanante mujer para atracar a los protagonistas está basada en un hecho delictivo real. Como aquella en la que los malosos asesinan a un señuelo uniformado como un agente de la ley, y que les sirve como tapadera para perpetrar el robo sin que la policía se entrometa en sus asuntos. Ya que sí una comisaria es avisada de que un policía ha sido tiroteado este caso pasa a prioridad absoluta y se ponen en marcha todos los dispositivos disponibles para aclarar el asesinato en el mínimo tiempo posible.

Bay trabajó totalmente presionado y a contrarreloj en este film, por día de rodaje contaba con paupérrimos presupuestos para lo que venía siendo una cinta de acción del momento. Las sesiones de rodaje llegaban como mínimo a las 12 horas, y los productores no le pusieron precisamente fácil las cosas al director (en el que no confiaban, a excepción de Bruckheimer) lo que llevó al propio director a poner dinero de su bolsillo para rodar la escena culminante del clímax final en el hangar, 25.000 $ que salieron de un cheque desde la cuenta corriente del propio Bay que incluían el sueldo del equipo técnico y la explosión que se filmaría ese día. No fue esa la única apuesta personal de Bay en la cinta, ya que el Porsche 911 Turbo II , que conduce Mike Lowrey/ Will Smith era propiedad de Michael Bay ya que la producción no tenia el suficiente dinero como para alquilar un coche de lujo.

Dos policias rebeldes

Humor, plomo y sangre.
Para un servidor el primer visionado de este film fue todo un acontecimiento. El descubrimiento de un film palomitero, adrenalínico y divertido. ‘Dos policías rebeldes’ marcó mi paso de la infancia a la adolescencia. Y es que a pesar de que su argumento no es más que una excusa para dar pie a los chistes de Smith y las muecas de Lawrence, pase que sus personajes no vayan más allá del esbozo barato y pase que la acción esté filmada en mitad del más puro caos… ni siquiera todo eso es suficiente para quitarle el  mérito que merece a la cinta que supuso el debut cinematográfico del (muy odiado) Michael Bay. Un Bay que tuvo que aguantar carros y carretas para terminar el film (estuvo despedido unas cuantas veces e incluso el productor Don Simpson rellenó 85 páginas con los por qués por los cuales el film debía ser cancelado de inmediato, el mismo Simpson que se alargó el pene con desastrosos resultados y murió en una habitación de hotel con numerosas drogas en su organismo y una prostituta como único testigo). Pero Bay siguió con la producción hasta el final, consciente de que se lo estaba jugando todo a una carta, y al final salió victorioso.

No es que considere ‘Dos policías rebeldes’ como el mejor film nunca hecho por Bay (ese mérito es y siempre será para ‘La Roca’) pero sí que es un desfasado espectáculo de acción y comedia razonablemente bien hecho (viniendo de quien viene) y que bebe del carisma de sus dos actores principales (sobre todo Smith) y del buen hacer de los secundarios (un Pantoliano en modo capitán gritón a punto de sufrir un ataque al corazón, Tea Leoni con ganas de comerse el mundo y el siempre excelente Tcheky Karyo como el maloso chungo de turno) que contiene algunas de las escenas icónicas por excelencia de los 90s (aquella en la que Will Smith corre pistola en mano con la camisa medio abierta es una de ellas) y en donde la mayoría de la comedia del film está improvisada por los dos actores principales. Sobre todo aquellas en las que el personaje de Burnett es puesto a prueba, con el otro intérprete usando viejos trucos de actores, como los de insultar por sorpresa en medio de la conversación mientras la cámara sigue grabando o aquella en la que Julie pone en evidencia la orientación sexual de Burnett.

Se puede decir que ‘Dos policías rebeldes’ es la revisión cinematográfica de ‘Corrupción en Miami’ trasladada a los 90s siendo además el primer film del género buddy movie enteramente sustentando en dos actores afroamericanos que triunfó fuera de los EE.UU. Bay disimula muy bien la falta de presupuesto potenciando los momentos cómicos y usando trucos propios del cine de serie B (el uso del humo constante en el apartamento de Lowrey, la aceleración de fotogramas en las escenas de persecuciones, movimiento constante en las peleas cuerpo a cuerpo), para luego dejar lo mejor para el final. Ese clímax en el hangar abandonado, con la explosión del avión (pagada del bolsillo del propio Bay) y el duelo final entre el Porsche y el Cobra, la mayoría de estos momentos están acompañadas por la pegadiza partitura original de Mark Mancina. Otro punto a favor del director de la aburridisima ‘Transformers 2’, es el empleo de imágenes aéreas emblemáticas de Miami, que le dan al largometraje ese toque de postal, de cartoon violento pero al fin y al cabo inofensivo.

Las interpretaciones son tremendamente eficaces. Will Smith (aun sin ser el actor dramático de probada eficacia que es hoy) cumple de lleno en su rol de chulo, guaperas con estilo y siempre con un chiste a punto. Martin Lawrence aún no resultaba lo cargante que se ve hoy día, y sus muecas tenían gracia por inesperadas. Tea Leoni (una de esas actrices con talento pero que nunca dio el gran salto) sabe dar la talla como la típica chica en problemas con valor en los momentos difíciles. Y hasta actores con menos minutos en pantalla pero siempre solventes como Joe Pantoliano supieron ganarse unos cuantos años de fama repitiendo papel en diferentes producciones (incluyendo la secuela), lo mismo que le pasó a Tcheky Karyo, que cada vez que lo llaman de Hollywood o para una producción europea importante es para hacer de villano.

Dos policias rebeldes

En resumidas cuentas.
Del mismo modo que en esta crítica defiendo Dos policías rebeldes como un entretenimiento con un marcado tono cool, no entiendo como puede haber gente que se lleve las manos a la cabeza al verla, vamos ¿Es que acaso esperaban un film de género serio y pausado? ¿De verdad pensaban que una cinta que venía con una historia original de George Gallo, apadrinada por los productores de ‘Superdetective en Hollywood’ y ‘Top Gun’ iba a ser una abanderada del género policíaco? La respuesta es claramente no. ‘Dos policías rebeldes’ es lo que es, un testosterónico film de machos, hecho por machos y para machos. Una de esas cintas que hoy día ya no se hacen. Un disfrute de principio a fin. Y a mi me encanta.

El plano: Dos. Ese que ve como Mike & Marcus se levantan en slow motion 360º y que pasó a ser un sello característico de Michael Bay en todos sus films. Y el del avión sobrevolando el cartel de MIAMI.
La escena: Su comienzo, con Mike & Marcus siendo atracados, marcando la pauta de lo que veremos a continuación.
La secuencia: La del club Hell. Que incluye una persecución de coches que luego Bay repetiría en todas y cada una de sus películas posteriores.
El cameo: Kim Coates, el tipo al que Bruce Willis mató de un solo golpe en ‘El Ultimo Boy Scout’, es el ladrón de coches chistoso del opening del film.

Frases nemorables:
“Vaya semana de mierda” (Julie).
“Has olvidado tu tarjeta de embarque” (Marcus).
“Apuesto a que al levantarte esta mañana no esperabas tener una bala en la rodilla a las cinco en punto” (Marcus).