Batman Begins
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En el verano de 2005 llegó a las salas de cine de todo el mundo el film definitivo sobre los orígenes del “Caballero Oscuro”. Por fin nos contaban el camino que llevó a un hombre a convertirse en una leyenda. Tras las cámaras Christopher Nolan. Bajo la máscara Christian Bale. Enfrente enemigos de nivel como “El Espantapajaros”, “Ra´s al Ghul” y “Carmine Falcone”. El público esperaba con los brazos abiertos y la recompensa fue descomunal. Bienvenidos a la crítica de Batman Begins.

Batman Begins

Batman: Nueva era.
Detallar el argumento de ‘Batman Begins’ no es tarea fácil, ya que la mayor parte del metraje del film (toda su primera hora para ser más exactos) está narrado en contínuos flashbacks y flashforwards que nos van detallando la historia de cómo un hombre cualquiera de nombre Bruce Wayne llegó a convertirse en un héroe enmascarado. Un héroe que, tras su traje de hombre murciélago, limpiaba las calles de Gotham de la basura que durante años había estado inundando la ciudad.

Bruce Wayne (Christian Bale) hace años que dejó Gotham atrás, harto de la presión e incapaz de superar la muerte de sus padres a manos de Joe Chill (Richard Brake). Ahora, Wayne vaga por el mundo de cloaca en cloaca en busca de si mismo. Hasta que un día se presenta ante él Henri Ducard (Liam Neeson). Ducard es la mano derecha de Ra´s al Ghul (Ken Watanabe), la cabeza visible de La Liga de las Sombras. Ducard se convertirá en el mentor de Wayne en su durisímo entrenamiento físico y mental. Llegado el momento, Ducard le propone a Wayne formar la dupla definitiva para destruir Gotham, acabando así con el mal que la azota y crear (partiendo desde cero) una nueva metrópolis. Pero dicho plan llevaría consigo la total destrucción del Gotham como Wayne ha conocido y la muerte de muchos inocentes, algo intolerable porque estaríamos hablando de una masacre a gran escala. Así que Wayne decide revelarse contra La Liga de las Sombras como primer paso para salvar a Gotham de la aniquilación.

Tras ello, decide volver a casa y llevar a cabo la limpieza que la ciudad merece, salvando a los inocentes del crimen y el miedo que los aterroriza. Pero un sólo hombre no puede lograr impartir miedo y justicia por igual, así que Wayne decide convertirse en un símbolo, en algo que todos teman, en una leyenda, es así como decide convertirse en el justiciero nocturno. Para ello, contará con la ayuda de unos pocos, entre ellos, su mayordomo y mano derecha Alfred (Michael Caine) el único que conoce su doble identidad, Lucius Fox (Morgan Freeman) directivo de Wayne Enterpresies y el sargento James Gordon (Gary Oldman) de la policía de Gotham, el único agente de la ley honrado de la ciudad.

El primer villano que Batman deberá combatir en su cruzada contra el crimen será Carmine Falcone (Tom Wilkinson). Falcone es el jefe del hampa en la ciudad, tiene bajo su manto de corrupción a jueces, fiscales, policías y políticos. Todos bailan al son que él marca, por ello, si Batman quiere empezar a limpiar las calles, Falcone debe ser su primer objetivo. Pronto se dará cuenta de que este no es más que una marioneta, una pequeña pieza de un plan de mayor envergadura que tiene como objetivo borrar a Gotham del mapa. La aparición del “supervillano” (notense las comillas) Jonathan Crane alias “El Espantapájaros” (Cillian Murphy) será el punto culminante de un plan estudiado hasta el mínimo detalle. ¿Quién es la cabeza visible de ese plan? ¿Podrá Batman salvar a Gotham de la aniquilación inminente? ¿Alguien le dará un poco de “Vicks Vaporub” en el pechito para que pueda aclarar la voz antes de que se quede mudo de tanto forzarla? A todas estas preguntas encontrarán respuesta en ‘Batman Begins’. Bueno, a todas-todas, no, la última, está pendiente de estudio.

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Crítica de Batman Begins.
En 1997 llegó a los cines de todo el mundo una de las mayores aberraciones cinematográficas jamás perpetradas por un gran estudio de Hollywood, un zurullo intergaláctico de dimensiones nunca antes vistas que llevaba por títuloBatman y Robin‘, dirigida (es un decir) por Joel Schumacher. Aquel engendro no era más que una simple excusa para vender el mayor número posible de merchandising con la insignia del hombre murciélago en el pecho. Por supuesto, el público fue soberano, y sí, se pudieron haber vendido millones de $ en muñequitos, pero el calificativo de patraña descomunal y el derrumbe y tirón de Batman en la gran pantalla fue instantáneo.

Tuvieron que pasar más de ocho años para que las aguas se calmaran y se buscara un nuevo rumbo para el “Caballero Oscuro”. Y como todos sabemos, cuando las cosas van mal, nada mejor que volver a los orígenes. Así fue como renació Batman, de la mano de Christopher Nolan (recién salido de Insomnio) que tomó las riendas del hombre murciélago como el gran reto que su carrera necesitaba para dar el salto definitivo dentro del star system de grandes directores de Hollywood, el salto que le colocaría en la “lista A” de directores de la industria. Con un presupuesto holgado de más de 140 millones de $, un reparto espectacular, libertad absoluta de maniobra para escribir y dirigir el film, y derecho al final cut de la cinta, Nolan llevó a cabo un trabajo realmente perfecto con ‘Batman Begins’, tanto que desde su estreno en el verano de 2005 ha redefinido a los films de superhéroes, dotándolos de un halo de seriedad y marcado tono oscuro que antes no tenían, además de demostrar que los films de superhérores por mucha vocación mainstream que tengan, también pueden ser films adultos e incluso obra maestras… y al mismo tiempo seguir llamando la atención del publico infantil y juvenil.

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Detrás de la mascara. El símbolo de Gotham.
La primera decisión importante que Nolan tuvo que llevar a cabo fue la de elegir a Bruce Wayne /Batman. Cuando han pasado ya más de  veinte años desde el estreno del primer film y luego de que pasaran por la saga actores que de entrada cumplían con el prototipo de Bruce Wayne a la perfección. Pocos actores tienen más pinta de playboy mega-millonario que Val Kilmer o George Clooney, aunque ambos cojeaban del mismo pie, vamos que a los dos a la hora de embutirse en el traje les faltó un punto de carisma, carisma que es de las pocas cosas en la vida que no se compra con dinero, más en el caso de Clooney que no pega nada como justiciero nocturno, aunque a su favor hay que decir que el traje que le diseñaron para Batman y Robin haría parecer una nenaza hasta al mismísimo Clint Eastwood.

En una liga aparte jugó Michael Keaton, protagonista de un buen Batman (la primera) y de un Batman grotesco (la segunda –Batman vuelve– que siempre me parecerá una bizarrada total por parte de Tim Burton). Keaton es un actor que en condiciones normales nadie tendría en cuenta para que fuera Batman. En su día, las otras alternativas fueron (atención): Bill Murray (la madre que los…), Mel Gibson (¿?), Charlie Sheen (eso hubiese sido un despelote…) y el más “normal” de todos Pierce Brosnan. Pero no sólo Keaton no era la mejor elección para ser un símbolo que impusiera miedo y respeto (tuvo que realizar la mayoría de sus escenas subido en taburetes para que su figura impusiera), ya que tampoco daba el pego de rompecorazones ricachón. Su elección resultó más que curiosa, aunque viendo la “competencia”, no hay duda de que salimos ganando. Y es que Keaton si de algo tiene pinta es de lunático, como bien demostró en la que es la mejor interpretación de su carrera el notable  thriller de acción y suspense ‘Medidas Desesperadas’.

A principios de 2004 empezó el baile de nombres para dar vida al “Caballero Oscuro” en esta nueva película, entre los cuales se colaron actores limitadísimos, pero de físico adecuado como Ashton Kutcher, David Boreanaz o Joshua Jackson. Otros como Jake Gyllenhaal que lleva años buscando un blockbuster que arranque de una vez por todas la fama de chico raro que lleva a cuestas. Un intérprete de probada eficacia como Billy Cudrup (Enemigos públicos) e incluso totales desconocidos como Hugh Dancy que acabaría teniendo un pequeño papel en ‘Instinto Basico 2: Adición al riesgo’. Finalmente, y esto no es una sorpresa para nadie… Christian Bale acabó ganado la partida a todos sus rivales, aunque Nolan quedó sorprendido de las buenas maneras de uno de los actores que se presentó a los castings llamado Cillian Murphy (’28 días después’, ‘Sunshine), al que dio el rol de Jonathan Crane/ Espantapájaros.

Algo muy bueno debió de ver Nolan en los ojos de Christian Bale para decidirse por el intérprete galés como “su” Batman. Vamos, no es que piense que Bale es un mal actor, todo lo contrario, me parece uno de los más prometedores de la industria, para muestra sus notables trabajos en ‘Equilibrium’, ‘Rescate al amanecer’, ‘El tren de las 3:10y la que es su mejor y más completa demostración de talento: el Alfred Borden de ‘El truco final’. En el momento de verse ambos las caras, Bale acababa de terminar el rodaje de ‘El Maquinista’ para la cual bajó su peso habitual de ochenta kilos largos hasta menos de cincuenta. Así las cosas, pocos verían en Bale a un superhéroe capaz de vencer al mismísimo Superman en combate… Pero parece que Bale es un tío muy convincente y cuando le dijo a Nolan que del mismo modo que había bajado de peso, volvería a subirlo, este le creyó a pies juntillas. Y no mintió, el primer día en que estaba prevista su llegada al set para comenzar el entrenamiento en artes marciales al que fue sometido para preparar la película, Christian Bale había recuperado no sólo los kilos perdidos sino que había subido de peso más de lo recomendado para el papel, llegando a poner la báscula en 100 kilos, recibiendo entre los miembros del equipo técnico el apodo de Fatman (término que no creo que haga falta que traduzca). Nolan se quedó perplejo y con mucho tacto, insinuó a Bale la posibilidad de rebajar un “poco” la báscula. Dicho y hecho, en cuanto dio comienzo de forma oficial la filmación, Bale ya estaba en la impresionante forma física que podemos ver en el film.

Una vez listo el cuerpo, Bale comenzó a entrenar duramente las escenas de lucha y las coreografiás con espadas que él mismo llevó a cabo en su práctica totalidad en el film, salvando algunos planos y movimientos que, para preservar la integridad del actor, fueron rodados por su especialista, planos que como digo fueron muy muy pocos. El mismo protagonista de (la estimable) ‘El imperio del fuego’, se lució en los dieciséis combates tanto cuerpo a cuerpo como con espadas que pueblan la cinta. Para ello, entrenó en diversas artes marciales tales como Jiu Jitsu, Wushu y lucha Keysi. Estas tres artes marciales juntas dan como resultado las espectaculares secuencias de peleas y sirven para  crear un nuevo tipo de forma de atacar y defenderse intrínseco a Batman: práctico, brutal y muy efectivo. Así es como pelea Batman. Todo un acierto por parte de Nolan y su grupo de coreógrafos ya que esa es justamente la raíz de un superhéroe como el hombre murciélago.

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Batman & Amigos: Los aliados.
Con Batman/Bruce Wayne asignado y perfectamente interpretado en todos sus registros por Bale, la parte más importante del film ya estaba cubierta. Ahora solo faltaba poner la puntilla rodeándolo de un grupo de actores variado y a poder ser consagrado. Para ello, Nolan eligió a lo mejor de lo mejor.

Sir Michael Caine vendría a sustituir a Michael Gough como Alfred Pennyworth, el fiel mayordomo de Wayne, rol que el magistral actor ingles podría llevar a cabo dormido si quisiera. Rachel Dawes interpretada por Katie Holmes sería el único vínculo vivo de Wayne con su infancia, papel de una gran responsabilidad puesto que durante la primera parte del metraje actúa como la buena conciencia de Bruce Wayne. Holmes cumple sin estridencias a pesar de sus limitados registros.

Para Morgan Freeman iría a parar el papel de Lucius Fox (el “Q” de Batman) un hábil recurso por parte de Nolan & Goyer para dotar al héroe de los gadgets y todo el armamento necesario que Batman necesita, incluido un nuevo y acojonante Bat-Movil. Para Freeman vale lo mismo que para Caine, ambos cumplen con su rol al milímetro.

Y, finalmente, vamos con el más complejo de los papeles del bando de los buenos, James Gordon, el único agente de la ley honrado de Gotham que tiene los rasgos de Gary Oldman en su enésima transformación física para un papel. Decir de Oldman que como el buen vino, con los años ha ido ganando más y más en cuanto a tablas en la pantalla. Ahora se muestra mucho más contenido que en los 90s, época en la que le dio por sobreactuar a saco (‘El clan de los irlandeses’, ‘Amor a quemarropa’, ‘El quinto elemento’). Con la edad ha aprendido a “comportarse” y su Jim Gordon es un personaje plagado de matices, digno del grandísimo actor que es Oldman.

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El rostro del mal: Los villanos.
En el bando de los malos dejaremos de lado los villanos de medio pelo como la aparición fugaz de Joe Chill (Richard Brake) el asesino de los padres de Bruce Wayne. Sí amigos, no es el Jack Napier/Joker como Burton dejó claro en Batman (1989) sino Chill, un pobre diablo, un ratero de tres al cuarto, ni más ni menos. O el Flass de Mark Boone Junior, un detestable detective de policía corrupto que se gana un sobresueldo haciendo la vista gorda en los negocios sucios de Falcone. Vamos a centrarnos en los malosos de verdad que son estos:

Carmine Falcone es Tom Wilkinson, el jefe del hampa de Gotham. El encargado de llenar de miedo las calles de la ciudad mientras sus bolsillos se llenan de pasta. Ese es Falcone. Magistral, como siempre, Wilkinson, demostrando que su Carmine es sólo fachada. Impagable como se acojona al ver a Batman en acción con lo macho que se había puesto unos minutos antes ante un joven Bruce Wayne.

El presidente en funciones de Industrias Wayne, Richard Earle, corre a cargo del mítico Rutger Hauer que en 2005 vivió su año de regreso al cine por todo lo alto con esta y ‘Sin City’, donde le bastó con compartir una escena con Mickey Rourke para ganarse los aplausos del respetable. Toda una alegría ver de vuelta al inolvidable autoestopista de ‘Carretera al Infierno’.

A Henri Ducard le dio vida Liam Neeson. Ducard es el mentor de Wayne y su guía espiritual. Él es quien introduce a Bruce en La Liga de las Sombras, dándole al huérfano millonario y resentido con el mundo que encontró en una prisión en mitad de la nada un nuevo rumbo en su vida. Pero llegado el momento los caminos de ambos se separan. Sorprendente fue este nuevo registro de Neeson.

Ken Watanabe fue Ra´s al Ghul, también conocido como “La Cabeza del demonio”. Es el líder de la liga de las sombras. De apariencia sobrenatural esconde grandes secretos y es un maestro en varias disciplinas marciales. Su gran propósito es dominar Gotham.

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Batman Orígenes: La película.
Hablar de ‘Batman Begins’ es hablar de una obra maestra incontestable a nivel de cine superheróico adulto.
Pocas veces un hit palomitero de verano, un film tan claramente mainstream caló tan hondo a nivel de crítica y público en todo el mundo (salvando el ‘Superman‘ de Richard Donner, espejo donde se mira en todo momento el Batman de Nolan). El éxito de ‘Batman Begins’ fue instantáneo y la calificación de obra de culto fue súbita.

Mil y una razones lo avalan. Una dirección maestra y milimétrica de Nolan. Un libreto ejemplar redactado a cuatro manos con David S. Goyer que saca a flote el alma atormentada de Batman convirtiendo sus temores en los temores de sus enemigos, llevando hasta el límite el símbolo del miedo y justicia difusa que representa el hombre murciélago, fascinante en el retrato que dibuja del camino que emprende Wayne para volver convertido en Batman. Una especie de viaje Samurai, que se muestra como lo mejor de la cinta, y es que, mantener pegado a la butaca al espectador cuando lo que ves es cómo un niño se convierte en hombre y lo que fue a ver es a un tipo vestido de negro repartido galletas es digno elogio. Grandiosa e imborrables son las escenas en que Wayne & Ducard luchan encima del río helado o en la que Wayne espira/aspira sus miedos derrotándolos por primera vez. Por no hablar de la explosiva destrucción del templo de la liga de las sombras. Momento apoyado en una score atronadora y maestra de Hans Zimmer & James Newton Howard.

Y todo eso sin que Christian Bale (el mejor Batman de la historia) se haya puesto aún el traje. Para cuando esto sucede, el espectador hace tiempo que se ha rendido a sus encantos, a la inacabable inventiva visual de Nolan, a su ritmo endiablado. Y es que en todo momento esta sucediendo algo de gran importancia ante nuestros ojos. El nuevo giro en la forma de actuar del caballero negro ayuda y mucho, ahora Batman es más detectivesco, no se limita a esperar a que los malos ataquen Gotham, está decidido a ir a por ellos.

Los villanos, sin tener el perfil de archienemigo (apelativo que pertenece al Joker) cumplen con nota, sobre todo un sorprendente Ra´s al Ghul, que a pesar de ciertas licencias de Nolan, lo ha hecho más “real”. En los cómics es una especie de dios inmortal de cuya hija Batman cae enamorado. Aquí es el malo y punto. Quiere destruir Gotham. Batman no puede tolerarlo y ya tenemos conflicto de intereses en marcha. Un maloso que se pudieran haber ahorrado es “El Espantapájaros”, aunque si lo que querían era a un mero avivador de fuegos, lo consiguieron. En dicho sentido el Jonathan Crane de Cillian Murphy es un mini-Joker de Ledger. Da pie a que se desate la locura y el caos. Eso sí, recalquemos lo de mini, porque como Ledger no habrá otro, lo suyo fue un recital mágico, una aparición de esas que se dan una vez en la vida. Aquí estamos hablando de otra película que tiene otros villanos. Y hasta eso sirve para engrandecer aún más a ‘Batman Begins’, puesto que sin un Joker en la manga, por ella misma es capaz de llegar al inapelable calificativo de magnum opus (vamos, que es una obra maestra en castellano de toda la vida).

Batman Begins

En resumidas cuentas. 
Junto a El Caballero Oscuro‘, el díptico definitivo sobre Batman. Ambas tanto juntas como por separado son insuperables.

El plano: Bruce Wayne en medio de una bandada de murciélagos desatados.
La escena: La lucha en el río helado (atención a la coreografía y al crescendo del diálogo entre los actores).
La secuencia: Batman en llamas.

Frases memorables:
-“¿Por qué nos caemos? Para aprender a levantarnos” (Thomas Wayne).
-“La teatralidad y el engaño son poderosos aliados. Debes de ser mucho más que un hombre para tu adversario” (Henri Ducard).
-“La muerte de tus padres no fue culpa tuya. ¡Si no de tu padre!… La ira no cambia el hecho de que tu padre no hiciera nada… El adiestramiento no es nada. La voluntad lo es todo. La voluntad de actuar”. (Henri Ducard).
-“Demostrará a los ciudadanos de Gotham que su ciudad no pertenece a los corruptos. Las personas necesitan ejemplos drásticos para salir de la apatía y no puedo dárselos siendo Bruce Wayne. Como hombre, soy de carne y hueso, pueden ignorarme o destruirme. Pero, como símbolo, como símbolo puedo ser incorruptible. Puedo ser inmortal” (Bruce Wayne).
-“La justicia es equilibrio. Quemaste mi casa y me dejaste morir, ahora estamos en paz” ( Ra´s al Ghul).
-“No voy a matarte. Pero tampoco tengo porque salvarte” (Batman).