Babylon
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Estamos en un mundo futuro en el que reina la distopia y el caos. Además, las sectas religiosas tratan de imponerse buscando sus propios milagros científicos. En medio de toda esta anarquía un hombre deberá cumplir una “sencilla” misión. Bienvenidos a… ‘Babylon’. 

“Salvemos el planeta. ¿Para qué y de quién?”.-Toorop.

Crítica de Babylon

Estamos ante una película que adapta ‘Babylon Babies’, novela escrita por Maurice Georges Dantec (1959-2016) y publicada en 1999. El director y guionista (y también actor) Mathieu Kassovitz se ocupó de la dirección y del libreto. Sin embargo, diferentes desavenencias con la FOX le llevarían posteriormente a desligarse del film, no estando a la altura de lo que él mismo habría esperado.

Incidencias al margen, lo cierto es que ‘Babylon’ empieza francamente bien, y mantiene ese nivel a lo largo de sus primeros cuarenta-cincuenta minutos. En ese tramo se concentra todo lo mejor de la propuesta. Aquí asistimos a un trabajo muy notable de ambientación realista y artesanal que nos entrega una Europa del Este totalmente derruida y dominada por las mafias. Además, se combinan los elementos más modernos (por ejemplo, mapas holográficos interactivos) con la peor chatarra (el coche en el que Toorop inicia el viaje con sus acompañantes). De esta forma, ‘Babylon’ se encarama, en esos minutos, entre las mejores propuestas retro-futuristas o “low-tech sci-fi”, en palabras del propio Mathieu Kassovitz.

También es notable el trabajo que se hace con el libreto en esa primera parte del metraje. Nos van introduciendo en el mundo devastado que tenemos delante del televisor, en el misterio de lo que representa la chica escoltada (Aurora) o en esos misteriosos vigilantes que siguen al trío protagonista. Amén de ir dejando una buena remesa de escenas destacadas como la desesperada y agobiante subida al submarino, o el careo entre Toorop y Gorsky, el detestable mafioso que lo contrata.

Ahora bien, todo lo bueno que acabo de exponer, se acaba de un plumazo cuando el mercenario y sus protegidas llegan a Nueva York. En la gran manzana comienza el clarísimo hundimiento de la película. Se abandona lo artesanal por lo chillón y lo visual (las tomas de la ciudad que intentan imitar a Blade Runner bien parecen sacadas de un videojuego). Se atropellan nuevas temáticas que nos dejan tan en shock y descolocados como al propio Toorop. Algunos personajes desaparecen de mala manera y otros nuevos aparecen como queriendo decir mucho para luego no decir ni hacer casi nada… Es como si hubieran entrado las prisas por terminar el film porque el dinero se acababa, o puede que fuera cierta esa supuesta leyenda según la cual la película sufrió numerosos cortes. Ahora bien, lo único cierto es que todo lo bueno y el disfrute verdadero de ‘Babylon’ está, más o menos, en su primera hora.

Respecto a la acción, la misma es un reflejo de todo lo comentado. Sobresale al comienzo, contando con una buena pelea en una jaula entre una bestia parda y Toorop. Posteriormente, las escenas que tienen lugar en NY se presentan totalmente faltas de “punch” y alma. Las balas vuelan descontroladas y el tiroteo no nos hace sentir nada, pese a que hay motivos para ello… Y ya lo peor son esa especie de misiles de seguimiento que parecen sacados de la intro de un juego de la Play Station 2.

“Necesito que vivas…”. El guardaespaldas.

El reparto de ‘Babylon’ está claramente liderado por Vin Diesel como Toorop, un mercenario que lleva una vida derruida (como el edificio donde vive) y que alquila sus servicios al mejor postor. Ni que decir tiene que este es un papel hecho totalmente a la medida de Diesel. La fornida presencia, duros diálogos y mentalidad de Toorop encajan totalmente con lo que le pedimos a un actor como Vin Diesel. Ya lo dice su personaje: “Hay que tener dos cosas para este negocio: huevos y palabra”.

Las dos compañeras de viaje de Toorop son interpretadas por Mélanie Thierry y Michelle Yeoh. Estas actrices tan distintas dan vida a la joven Aurora y a su cuidadora, la hermana Rebeka. De Mélanie Thierry destaca su pureza y la increíble hermosura de su rostro, cualidades estas que se hacen indispensables para el personaje de Aurora, y más teniendo en cuenta las atropelladas revelaciones del tramo final (atención a la tensión sexual en la escena del baño con Toorop). Por su parte, Michelle Yeoh, al igual que Vin Diesel, tiene un personaje que se ajusta a su perfil, y que también le permite protagonizar algunas secuencias zurrando al personal.

A destacar la gran aparición de Gérard Depardieu que, en tan solo dos escenas sentado, deja constancia de su calidad interpretativa. Da vida a Gorsky, el despreciable mafioso que contrata a Toorop para el traslado de Aurora, un tipo que con sólo verle la cara ya sabes lo que puedes esperar de él. Finalmente, tremendamente dura y sin perdón resulta Charlotte Rampling, y en terreno de nadie queda Mark Strong que si no estuviera en la película tampoco pasaría nada.

En conclusión.
Finalizo ya esta crítica de Babylon, una película en la que claramente se adivinan muy buenas intenciones y que contiene una primera hora francamente destacada. La pena es que todo lo bueno queda estropeado por el rápido paso de unas escenas a otras y por su, en todos los aspectos, atropellada parte final. Así pues, lo que podía y debía haber sido un film de culto… termina convertido en una película que ya casi nadie recuerda, salvo los fans del Vin Diesel más duro.

Tráiler de Babylon