Arma letal 3
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Dentro del mundo de los policías no hay nada que esté peor visto que un compañero corrupto. Bajo esta premisa argumental se mueve la tercera y gloriosa entrega de la saga Letal. Vuelven los chicos junto al imprescindible elenco de toda buena cinta de acción: el jefe, el alivio cómico, la chica y, por supuesto, un villano de altura. Esto es ‘Arma letal 3’.

«¡Riggs, maldito loco hijo de puta!» (Murtaugh)

Crítica de Arma letal 3

A estas alturas de la película hablar de ‘Arma letal’ es hablar de una de las grandes sagas del cine de acción. En el caso de la franquicia Letal, Mel Gibson y Danny Glover están dirigidos por Richard Donner. Hablamos de un gran cineasta hoy pre-jubilado. Al dúo central de protagonistas absolutos y emblemas de la saga, se le fueron añadiendo nuevos compañeros de armas y batallas en cada nuevo capítulo. Primero fue el alivio cómico representado por Joe Pesci. Posteriormente vino el interés amoroso de Riggs. Un amor representado primero por Patsy Kensit y luego por una agente de asuntos internos tan dura o más que el propio Riggs con los rasgos de Rene Russo.

La entrada en escena de Rene Russo era la excusa perfecta para empezar a domar a Martin Riggs. El agente interpretado por Mel Gibson siempre había sido el cabra loca del dúo y el auténtico rebelde. Un antihéroe total que está en el Top de las mejores creaciones de Mel como intérprete. Pero tarde o temprano habría que sentarse a dar al personaje una nueva dimensión. De ahí vino su «sumisión» que comenzó en esta tercera parte con la caída en los brazos de Lorna (Rene Russo) y su próxima paternidad en la cuarta. Personalmente creo que encauzar a Riggs es el mayor error de esta saga. No olvidemos que una de las grandes contribuciones de la misma es la de presentar a un personaje (Riggs) totalmente alejado del típico héroe de las cintas del género.

Por su parte, Roger Murtaugh personifica al padre de familia americano modelo y siempre fue fiel a sí mismo. La misma esposa, la misma forma de vestir y sus buenas maneras de policía tradicional. Pero hay otra característica suya que, a primera instancia, puede pasar desapercibida para el espectador. Me refiero a la implicación racial o moral de Murtaugh en cada una de las entregas de la saga. En ‘Arma Letal’ (1987) nos dejaba bien claro hasta donde estaba dispuesto a llegar para salvar a su hija mayor. En la segunda se tomaba como algo muy personal la encarnizada persecución contra aquellos políticos pro-apartheid. Aquí es su papel como padre y como miembro activista de la comunidad afroamericana el que es puesto en duda.

Estas subtramas paralelas no son casualidad. El propio Glover siempre se ha mostrado, tanto en sus trabajos en el cine como en su vida pública, como un concienciado ciudadano. El actor emplea favorablemente su popularidad para luchar por los derechos de sus semejantes.

En esta tercera entrega la acción se desata cuando unos policías corruptos venden armas en el distrito de Riggs & Murtaugh. Esto da lugar a un espectáculo grandioso plagado de acción y destrucción de 112 minutos de duración realmente colosales. ‘Arma letal 3’ es una buena continuación de la franquicia. La película respeta fielmente la iconografía de los personajes y va un paso más allá. Muchos son los elementos a destacar de este tercer capítulo. Veamos algunos en el párrafo siguiente.

Para empezar tenemos a los villanos con un soberbio Stuart Wilson a la cabeza. El actor encarna a un policía corrupto y sin honor, justo la otra cara de la moneda de la pareja protagonista. Atención también al acertadísimo y magistral tratamiento del montaje. Sin olvidarnos de la narración, que combina de forma maestra las diferentes escenas, ya sean de acción o presentación de personajes. Y, por supuesto, no puedo olvidarme del otro sello característico de la saga: la subtrama cómica de turno. En esta ocasión representada por la inmobiliaria de Getz (nuevamente encarnado por Joe Pesci) y sus desventuras…

Respecto a Riggs decir que se lleva la palma en cuanto a momentos mágicos. Y no solo en la acción, también en la comedia. Además, se da la coincidencia de que es en este film en donde podremos verlo luciendo, por última vez, su mítica melena mullet. Sin duda ninguna, el elemento diferencial de ‘Arma Letal’ respecto a otros films del género es su protagonista, Martin Riggs, y su estrella indiscutible Mel Gibson. Uno de los momentos más icónicos de los 90 lo tiene a él como protagonista junto a Rene Russo. Hablo de la escena duelo/recuento de heridas entre Riggs & Lorna, una más que curiosa vuelta de tuerca a la escena preludio de la clásica e inevitable escena de cama entre hombre y mujer.

Por su parte, Danny Glover ve como su personaje, Murtaugh, a pesar de que intenta por todos los medios pasar tranquilos los últimos ocho días de servicio antes de la jubilación, acaba metido en mil y un problemas y hasta soltando tacos a grito pelado. Rene Russo tiene sus momentos de gloria, peleas cuerpo a cuerpo incluidas (atención a cómo despacha a 5 malosos ante la orgullosa mirada de Riggs). Y hasta Steve Kahan tiene más minutos en pantalla que de costumbre.

En resumidas cuentas.
Como punto final en esta crítica de Arma letal 3 cabe decir que es una secuela ejemplar. Da al espectador todo lo que espera y más. Actores totalmente mimetizados en sus personajes. Un libreto que sigue el estilo de Shane Black (creador y guionista del original) en cuanto a situaciones y diálogos. La obligatoria inclusión de la pieza central sonora de la saga y, sobre todo, un agradecido tratamiento artesanal y clásico de la acción en pantalla. Si son fans de las dos anteriores, vayan haciendo sitio para esta. No les defraudará en absoluto.

Tráiler de Arma letal 3