Annabelle: Creation
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Mucho antes de que Annabelle llegase a las manos de los Warren (y los Form) fue creada por Samuel Mullins, un fabricante de muñecas que perdió a su hijita en un terrible accidente, y provocó la entrada de un ente maligno que usó la muñeca como conducto. Hoy en Cineycine nos adentramos en el horrible origen de la muñeca maldita en… ‘Annabelle: Creation’.

“No debe acercarse a esa muñeca”.-Samuel.

Crítica de Annabelle: Creation

Tras Annabelle (John R. Leonetti), el spin-off estrenado en 2014, la idea de retomar a la más pérfida muñeca del “ConjuringVerse” era cuestión de tiempo… pero si se iba hacer, tenía que hacerse bien. Para ello, James Wan confió en David F. Sandberg, quien había filmado en 2016 (junto con Wan como productor) la muy interesante Nunca apagues la luz’. El éxito de ese film puso a Sandberg por encima de cualquier candidato a la hora de dirigir una nueva entrega, en este caso, una precuela de una precuela (léase la ironía).

A esta cinta le ha pasado como a ‘Oujia: El origen del mal’ (curiosamente, comparten niña protagonista, Lulu Wilson), así pues, supera en varios aspectos a su predecesora por varias razones. La principal es el cambio de dirección, pasando de John Leonetti a David F. Sandberg, un cineasta más eficaz, sobre todo en lo que concierne a lo visual. Ahora bien, seamos realistas, no hablamos de un James Wan, por ejemplo, hablamos de un cineasta válido para lo que concierne al producto. También hay que destacar que, a pesar de contar con el mismo guionista que en la anterior (Gary Dauberman), resulta claro que el libreto se ha trabajado un poco más en lo que concierne a los personajes, especialmente en sus dos pequeñas protagonistas: Janice y Linda, a través de una relación con bastante química y buena compenetración por parte de sus dos pequeñas actrices: Talitha Eliana Bateman y Lulu Wilson.

Al margen del fichaje de Sandberg y que el guion está mejor trabajado que el de su predecesora, otro de sus principales aciertos es contar con una atmósfera y escenarios superiores a los de la primera parte. Reconozco que Leonetti puso mucho esfuerzo en parecerse a Wan (su composición de planos y dirección), mientras que Sandberg se aleja de esto: ¿Por qué imitarle cuando puedes crear tu propio producto?… Uno denota en esta precuela un sentido por el terror más clásico (el gore es prácticamente nulo, salvo alguna contada ocasión) y aunque es cierto que sobre-abusa del golpe de efecto en más de una ocasión, me ha parecido más inteligente el no copiar las formas de Wan. Además se agradece que la película no se ande con paja y vaya directa al grano de la situación… si bien, es aquí donde puedo encontrar ciertos defectos en sus cuestiones dramáticas.

En relación a lo anterior, uno de los problemas de ‘Annabelle: Creation’ tiene que ver con el drama rodeando a los personajes más secundarios, no ahondaré porque es territorio de spoilers, pero se echa en falta un mayor desarrollo en lo que rodea a los Mullins. Es como si el guionista desequilibrase la balanza en favor de sus personajes principales, dejando al matrimonio como meros comparsas, a pesar de la buena presencia y profesionalidad de sus dos actores: Antony LaPaglia y Miranda Otto. En lo que concierne al resto de secundarios, todos cumplen sin más.

El otro problema de la cinta es lo concerniente al golpe de efecto y subidas de volumen. Esto es algo que el cine de terror actual usa con demasiada frecuencia y que aquí es una constante, terminando por dar un tanto al traste en parte con el film, aunque esto no quita, como he expuesto párrafos más arriba, al hecho de que la ambientación, atmósfera y localización están mucho más logradas que en la anterior cinta.

También hay que reconocerle méritos a Maxime Alexandre (director de fotografía) y a Benjamin Wallfisch (compositor de las recientes IT’ y ‘Blade Runner 2049). Ambos contribuyen más si cabe al otorgamiento de ciertos aspectos tétricos del film. El primero porque su fotografía me parece bastante adecuada en muchos momentos, y el segundo porque su música es más acertada que la de Joseph Bishara en ‘Annabelle’, dotando a la partitura de un cariz más dramático.

Finalmente, antes de la conclusión y como cierre de esta reseña, hay que destacar que existen dos guiños a otra cinta del “ConjuringVerse”. Amén de que su final conecta directamente con la anterior película, pero eso ya tendréis que verlo vosotros mismos…

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Annabelle: Creation, una película superior a su predecesora y que, sin ser una obra rompedora u original, se las arregla para reivindicar a la maldita muñeca. Estamos ante un buen producto de terror de serie B. Un film sin pretensiones que funciona bien y entretiene gracias a un guión mejor preparado, una dirección más alejada de la sombra de James Wan y un trabajo actoral competente.

Tráiler de Annabelle: Creation