Annabelle
Comparte con tus amigos










Enviar

Tras su tenebrosa aparición en ‘Expediente Warren: The Conjuring’, cierta muñeca de porcelana llamó poderosamente la atención del público y se hizo acreedora a que se contara su “vida y milagros”. Así pues, esta es la primera historia de… ‘Annabelle’.

“Tengo un regalito para tí”.-John.

annabelle-regalo

Crítica de Annabelle

James Wan cede aquí el testigo de sus “franquicias terroríficas” a su compañero John R. Leonetti. Leonetti había venido trabajando con Wan como director de fotografía en films como: Insidious(2010),Insidious 2(2013) oExpediente Warren: The Conjuring (2013). Y bueno, Leonetti lo que hace es seguir explotando “la terrorífica gallina de los huevos de oro” creada por Wan, de hecho, ‘Annabelle’ viene a ser el mismo producto con diferente envoltorio, es decir: golpes sonoros para aterrorizar, terrorífica BSO de Joseph Bishara (que también repite y que también tiene un cameo como ser demoníaco) y figuras fantasmales que crean desasosiego.

El film “está bien” para los que disfrutamos con las referidas cintas porque, tal y como he expuesto, viene a ser “más de lo mismo”. No obstante, llegados a estas alturas creo hay que empezar a renovar estas franquicias e insuflarles aires nuevos. No todo puede pasar por repetir siempre los mismos patrones…

annabelle-fantasma

Por otro lado, la feísima muñeca de porcelana conocida como Annabelle decepciona porque casi no hace nada. No esperéis en esta cinta una especie de Chucky (a pesar de que el origen de Annabelle sea, en cierta medida, parecido) porque la desilusión será mayúscula. Bien puedo afirmar que Annabelle vendría a ser eso que Alfred Hitchcock calificó como macguffin, es decir, la muñeca sería el elemento que hace avanzar la trama de la película pero poco más. Una trama que, nuevamente, enfrenta a los protagonistas contra el Mal y que, intencionadamente o no, recuerda a la maldita La semilla del diablo (esos sucesos en la televisión, el piso en el bloque de apartamentos Palmeri, el hecho del embarazo de la protagonista, el cochecito de bebé y más cosas que me callo).

Cabe resaltar también en este punto que en el guión encontramos algunas decisiones de los protagonistas realmente incoherentes (especialmente de Mia). Decisiones a las que se les tenía que haber buscado otra solución, y es que “cantan” mucho y se ve que fueron puestas de manera “artificial” para que la película pudiera seguir avanzando.

Naturalmente, la cinta presenta algunos sustos realmente aterradores que te harán saltar, y que vienen a ser lo mejor de la misma. Concretamente, recuerdo dos momentos que me pusieron los pelos de punta y que realmente me asustaron por su perfecto montaje y ejecución.

annabelle-cochecito

En el campo interpretativo destacan Annabelle Wallis y Ward Horton como el matrimonio Gordon, unos católicos ejemplares. Annabelle (la actriz) lo va a pasar fatal como Mia, aguantando el chaparrón de sucesos sobrenaturales a los que se va a enfrentar intentando salvar a su bebé como consecuencia de su afán coleccionista con Annabelle. Ward como John se limita ser el hombro amable y comprensible sobre el que Mia se apoya sin fisuras. No son unas interpretaciones “del 10” pero sí que resultan cumplidoras.

Otros intérpretes destacados que dan vida a personajes típicos de los films de terror son: la actriz Alfre Woodard dando vida a una comprensiva librera que cree en lo paranormal y sobrenatural, y el veterano Tony Amendola como el cura que no puede (ni debe) faltar en un film como este. Y, finalmente, pequeño papel para Eric Ladin como detective de la policía de California y el referido e inevitable cameo de Joseph Bishara como demonio perturbador.

“Esa muñeca… tenemos que deshacernos de ella”.-Mia.

annabelle-mirando

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Annabelle, un spin-off y precuela que juega sobre seguro, arriesga poco o nada y que se limita a seguir las pautas establecidas en films anteriores de James Wan. Está bien para pasar una noche de sustos, pero hay que exigir un poco más a este tipo de películas rodadas al amparo de la principal… porque no todo puede reducirse a vivir de su fama.

Tráiler de Annabelle