Al límite
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En 2010 volvió Mel Gibson a la gran pantalla ocho años después de su último papel protagonista en cines (‘Cuando éramos soldados’) y lo hizo en uno de esos papeles de duro que tan bien suele interpretar. Para su regreso delante de las cámaras, Gibson se alió con Martin Campbell (que después del éxito a todos los niveles de Casino Royale podía ponerse bajo el mando de la película que quisiera) y con la compañía del gran Ray Winstone. Preparen el plato frío que llega la venganza, ojo por ojo, la ley de Craven. No habrá detenidos, sólo cadáveres. Bienvenidos a… ‘Al límite’.

Al Límite

La trama: Conspiración en la sombra.
El inspector Thomas Craven pierde a su hija en un intento de asesinato, en consecuencia, y debido a su profesión y a una innumerable lista de arrestos, la primera hipótesis que maneja la policía es la de que el asesino tenía como objetivo acabar con la vida de Thomas, pero el ejecutor falló en su cometido. Thomas, por su parte, entra en una catarsis emocional, que le llevará a escuchar la voz de Emma, dándole fuerzas y ánimos para seguir adelante y no derrumbarse a pesar de la terrible pérdida que acaba de sufrir a manos de un encapuchado.

En principio, y obedeciendo a las normas, Craven debe de permanecer fuera del caso al ser considerado un “policía involucrado”. Pero rápidamente sus jefes se dan cuenta de que Craven no se va a quedar de brazos cruzados, ni va a coger la baja laboral a pesar del atroz lance por el que está pasando. Siguiendo una serie de indagaciones, Craven consigue llegar hasta el novio de Emma (al que no conocía, ni sabía de su existencia hasta la noche del reencuentro con su hija). Éste trabajaba con Emma en la empresa “Northoon”, que oficialmente se dedica a producir energía de forma ecológica que luego vende al gobierno. A Thomas la cosa no le huele muy bien, más aún cuando hace acto de presencia Darius Jedburg (Ray Winstone, que sustituyó ya comenzado el rodaje a Robert De Niro) uno de esos hombres que siempre actúa entre sombras, que suele trabajar para el gobierno y que debe de investigar la muerte de tres activistas que intentaron entrar en “Northoon” y que acabaron flotando en el río.

Siguiendo unas pesquisas, Jedburg averigua que puede haber sido Emma quien les ayudó a entrar en “Northoon”. Y así se lo hace saber a Craven ¿Pero qué fue lo que llevó a Emma a acudir a un grupo ecológico para que vulneraran la seguridad de la empresa en donde ella trabajaba?

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Crítica de Al límite.
Conviene aclarar que ‘Al límite’ está basada en una mini-serie británica de los 80s que dirigió el propio Martin Campbell (que aquí repitió labor) y que estaba producida por la BBC constando de seis episodios de aproximadamente una hora de duración. En el film todo fue reducido a 120 minutos, con lo cual es obvio que, para su traslación al cine, optaran claramente por ser más directos y reducir el peso de algunos personajes en la historia (aún y con esas, la trama está bastante bien explicada, y la aparición de los personajes de Jedburg y Bennet excelentemente resuelta).

A pesar de que, en su momento, la campaña de promoción de la cinta hizo hincapié en la venganza sin contemplaciones que va a llevar a cabo Craven (Gibson) contra los asesinos de su hija, lo cierto es que esto no es del todo correcto, ya que lo que van a encontrar quienes se decidan a ver ‘Al límite’ no es un film de acción constante, sino más bien un thriller. Un thriller basado en los diálogos y que va descubriendo su trama poco a poco siguiendo las investigaciones del protagonista, sin forzar la máquina en ningún momento. Si, hay muertos, y sí, Craven se va convirtiendo paulatinamente en una máquina de matar que, después de haberlo perdido todo, no va a parar hasta llegar hasta el final del asunto. Pero nadie dijo que fuera fácil ni que todo fuera a ser un festival de golpes a cascoporro comoVenganza‘.

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‘Al límite’ se toma su tiempo para ir detallándonos la trama, desmenuzando conspiraciones y presentado a personajes trajeados que no parecen demostrar ni la más mínima compasión por la vida humana. Los que estén habituados a los montajes frenéticos del (mal) cine de acción de hoy día acusarán al film de ser demasiado lento, lo que a mi personalmente me parece desacertado. Si bien es verdad que Campbell se toma su tiempo para ir fraguando la intriga de forma que el espectador vaya siempre a la misma altura que Craven, cuando la acción hace su aparición esta es resuelta de manera colosal por parte del director (el cual hace gala de un extraordinario manejo de la cámara en las escenas de tiroteos y no escatima en sangre en ningún momento. Atención especial a la imagen de Craven abrazando a su hija fallecida, o al estremecedor atropello que sufre uno de los personajes secundarios que pillará a todos por sorpresa). No sólo eso, sino que  ‘Al límite’ también tuvo sus buenas dosis de drama humano: ver como Craven en todo momento tiene presente a su hija en espíritu (a pesar de su irreparable perdida), la aparición ya sea en audio o en flashbacks interactivos con el Craven del presente de Emma (sobre todo de la Emma niña) es constante (y que consigue instantes extremadamente conmovedores como ver a Craven en la morgue ante el cadáver de su hija, o ya en la playa que estos solían visitar cuando esta era pequeña esparciendo sus cenizas).

Buena culpa de que el film funcione (además de la buena mano de Campbell) la tuvo un magnifico Mel Gibson sacándole todo el jugo a su marcado rostro y no buscando en ningún momento disimular su edad (parece mentira que excepto Bruce Willis y Mel Gibson la mayoría de actores que sobrepasan los 50 no sepan envejecer con estilo, ver sino Nicolas Cage o John Travolta). La interpretación de Gibson está mucho más cercana en espíritu a ‘Rescate’ (se podría decir que ‘Al límite’ es una revisión de ‘Rescate’ pero con más muertos y cambiando de nivel social al personaje protagonista) que a ‘Payback’ (no se pierdan el grandioso montaje del director de este film disponible en DVD y Blu-Ray).

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Ray Winstone y su personaje de Jedburg, es otro de los puntos fuertes del film. Sus apariciones en escena fueron resueltas por el actor británico de forma colosal, y cuanto más vamos descubriendo de él mejor vamos conociendo sus motivaciones. Winstone es contratado para que cierre el caso de los tres cadáveres del río (vistos en el magnífico plano que abre el film) y cuanto más avanza en sus investigaciones más va dándose cuenta de que (quizás) esté del bando equivocado. Atención al duelo actoral entre Gibson & Winstone y a como saborea cada escena y cada diálogo el segundo. El tercero en discordia sería Danny Huston (repitiendo caretos y muecas vistas en 30 días de oscuridad). Huston dio vida a Bennet, el presidente de “Northoon”, un burócrata de esos que desde su primera aparición en pantalla ya da mala espina. Atención al cara a cara entre él y Craven en su despacho, que concluye con una pregunta de la cual veremos su respuesta más tarde.

En el apartado técnico alabar el uso de la banda sonora (desgarradora) y el montaje pausado y en crescendo por parte de Stuart Baird (que es el nombre detrás de la edición de films como: Superman‘, ‘Atmósfera cero‘, ‘Arma letal‘, ‘El último Boy Scout‘, ‘Demolition ManoCasino Royale‘, entre otras).

Por último, sólo me queda recomendar el film a todo aquel fan de los thrillers setenteros de viejo cuño que en su día dirigieron Alan J. Pakula, Peter Yates, William Friedkin o el gran John Frankenheimer. El espíritu de ‘Al límite’ es el de aquellas, y aunque no tiene porque ser ese su público potencial (‘Al límite’ fue hecha para ser degustada por todo aquel que quiera pasar dos horas frente a la gran pantalla viendo buen cine), si serán aquellos los que más disfruten de un film pausado y contundente. Una película que culmina de forma grandiosa, en donde no hay ni caras bonitas, ni montajes frenéticos, ni niñatos imberbes en plan macho, ni hueco para finales felices. Corto y casi cierro esta crítica de Al límite.

Al Límite

En resumidas cuentas. 
Un thriller de acción con vendetta sin paliativos que se saborea trago a trago. Un Mel Gibson con muchos tiros pegados que compone un personaje a recordar. Se agradecen y muchos sus rafagazos de violencia. Campbell se licencia como director a tener en cuenta (por si alguno tenía aún dudas de ello). Tiene un aroma setentero que gustará a los nostálgicos.

El plano: El sobrecogedor instante en el que Emma Craven es tiroteada en presencia de su padre. El su sublime plano final.
La escena: El brutal atropello que sufre uno de los personajes (genialmente filmado por parte de Martin Campbell). Y también es inolvidable el instante en que Thomas obliga al asesino directo de Emma a gritar Craven.
La secuencia: Su clímax final en la casa del villano, tremendísimo

Frases memorables:
“Yo soy el que no tiene nada que perder” (Thomas Craven).
“Todo es ilegal en Massachusetts” (Thomas Craven).
“Bienvenido al Infierno” (Thomas Craven).
“Decide si será el que está colgado en la cruz o clavando los clavos” (Thomas Craven).