Renacimiento: Liga de la Justicia: Números 19 al 21
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El guionista Christopher Priest toma las riendas de esta etapa de la Liga de la Justicia. Mejora en contenido con lo visto antes pero no lo hace sin fallos. Algunos de ellos proceden de su forma de escribir y otros por el bagaje que trae. En los lápices están Pete Woods, Philippe Briones, Ian Churchill y Marco Santucci. ¡Conozcamos a “El Fan”!

Comentario de Renacimiento: Liga de la Justicia: Números 19 al 21.

Tras el decepcionante periodo de Brian Hitch en Liga de la Justicia, DC opta por cambiarlo. Demasiado tarde, por cierto. De hecho, tiene varios problemas. El reemplazo es Christopher Priest, quien logra superar lo visto antes de manera muy sencilla. Sin embargo, el resultado tampoco es impecable.

En su gran parte estos cómics tratan sobre el arco argumental “El Juicio de la Liga de la Justicia”. Se analiza cómo, tras una intervención repentina del FBI, en medio de una misión un terrorista consigue su objetivo de asesinar a una monja. Tras esto, el grupo queda en la mira de los medios y los tribunales. A través de estos últimos tendrán que dar la cara sobre sus actos. Y en medio de todo esto surge un “fan”. Un tipo que los conoce al dedillo y se hace pasar por ellos para arruinar su imagen pública con la intención de ayudarles.

Básicamente la trama sigue la historia de “El fan” pero no del todo. Debido a la manera de publicar el especial “tie in” del eventoMetal ya no quedan al completo las grapas. Así pues, también se da inicio a una nueva trama titulada “Justicia perdida”. Ahora bien, de igual manera, esta queda vinculada a la anterior narrativa… aunque el lector no lo notaría de no saberlo. Aquí se da una situación de emergencia en la cual, tanto la Liga como la Liga de la Justicia de América, deben resolver una emergencia. No obstante, en su proceso aparentan ayudar únicamente a los pudientes…

Donde entiendo que falla Priest es en la manera de escribir y en sus tecnicismos. Refiriéndome a su estilo es algo que se nota al leer. Utiliza una serie de diálogos que saltan constantemente entre personajes y no resultan fácil de seguir. En cuanto a los tecnicismos, me refiero a cuando hace uso de la ciencia. Específicamente cuando escribe a Flash o Ciborg; particularmente el primero. En esos casos hace uso de tal cantidad de palabras y situaciones sacadas de la ciencia que solamente un “científico” podrá comprender.

Ahora bien, lo peor es que Priest consigue actuar en base a su raza. Me refiero a que es un escritor afroamericano. En un momento él comentó que no importa de qué raza eres para escribir cualquier personaje (por aquello de que se está dando la norma en películas y cómics que de acuerdo a cual sea la raza/género/orientación sexual del personaje así deberá ser el escritor… sin importar su experiencia en el medio). Y en ese aspecto tiene razón. Sin embargo, aquí se le ve la costura en un par de momentos.

Algunos ejemplos de lo anterior se dan cuando llega un extraterrestre que asume la apariencia de un negro. Ciborg le pregunta el motivo de escoger precisamente esa raza y dejando caer los problemas de racismo que suelen sufrir. El extraterrestre le contesta que no lo había pensado mucho y que no se paraba a pensar la ignorancia de las culturas primitivas. No conforme con eso deja caer esta perla: “¿Por qué cumples órdenes de personas a quienes deberías liderar?…”. Supuestamente por el hecho de su avanzada tecnología.

Lo peor de todo se da cuando Batman, tras fallar en una misión, lo deja como líder de la Liga. ¿En serio? ¿EN SERIO? Ciborg es un adolescente que no terminó el instituto. ¿Realmente él es la opción de Batman para liderar al grupo más poderoso del planeta? Como opciones obvias están Wonder Woman por ser una princesa guerrera o Aquaman por haber sido rey de Atlantis. Sino Superman por ser quien es o Flash. En todo caso, existen dos claros candidatos y dos potenciales. Ciborg jamás debería serlo. Queda claro que Priest lo escogió por su color de piel y no por los méritos del personaje. Esto me sentó muy mal y es lo más frustrante de todo.

Conclusión.
Concluyo esta valoración de Renacimiento: Liga de la Justicia: Números 19 al 21. Pese a que Priest llega ofreciendo un mejor contenido, lo cierto es que comete una serie de errores importantes. Sus diálogos resultan, por momentos, rebuscados y llenos de contenido científico que un lector casual no es capaz de entender. Ahora bien, lo peor de todo son sus comentarios sobre el racismo (de la nada y fuera de lugar) y aprovechar su posición para convertir a Ciborg en líder de la Liga cuando es del todo incapaz para asumir ese rol.