La joven del agua
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“Hubo un tiempo en el que el hombre y las criaturas del agua estaban unidas. Ellas nos inspiraban, nos hablaban del futuro. El hombre escuchaba y todo se hacía realidad. Pero el hombre no sabe escuchar muy bien…”. M. Night Shyamalan nos invita a restrablecer el contacto con los seres fantásticos que nos rodean a través de ‘La joven del agua’.

“Vengo del mundo azul” (Story)

Crítica de La joven del agua

Corría el año 2006 y M. Night Shyamalan ya nos había dejado grandes obras. Incluso había sido nominado al Oscar como mejor director y guionista por El sexto sentido (1999). Así pues, el realizador nacido en la India ya era un referente en Hollywood y podía hacer cualquier cosa. Y así fue como decidió llevar a la gran pantalla ‘La joven del agua’. La película se estrenó el 21 de julio de 2006 en Estados Unidos y no fue todo lo bien que se esperaba. Respecto a la dirección de Shyamalan decir que en esta ocasión se siente un tanto contemplativa y alejada de sus mejores trabajos. Aquí se da mucha prioridad al actor Paul Giamatti que va interactuando sin parar con el resto de vecinos de The Cove, el bloque de apartamentos. Nosotros simplemente seguimos sus pesquisas.

Como suele ser habitual en sus films, el guión de ‘La joven del agua’ también es obra de Shymalan. En este caso, su origen hay que buscarlo en forma de un pequeño cuento que contaba a sus hijas para que se durmieran. Cada noche iba añadiendo nuevos detalles a la historia hasta que, finalmente, decidió completarla y escribirla. Así fue cómo consiguió publicar su primer libro para niños con el título ‘Lady in the water’. En palabras de Shyamalan: “Un cuento para dormir que perdure y se cuente cada noche”. El libro contó con ilustraciones de Crash McCreery. Este último luego se encargaría también del diseño de las criaturas del film.

Teniendo en cuenta lo comentado, la trama de la película no deja de ser la de un cuento fantástico. De hecho, la narración del film va avanzando según Cleveland Heep va obteniendo más datos de una supuesta historia mágica que alguna vez alguien escuchó… Una historia a la que Cleveland va consiguiendo acceso gracias a las traducciones que Young-Soon Choi le hace de las palabras de su madre, una mujer temperamental a la que tiempo atrás le contaron un cuento que hablaba de grandes seres fantásticos.

Parte de lo mejor del film es conseguir situar al público en la piel del propio Cleveland. Con esto quiero decir que avanzaremos en el misterio al mismo ritmo que el protagonista. Y, en este caso, estamos ante un misterio mágico y fantástico. Un enigma consistente en acertar a la hora de asignar los roles del cuento a los peculiares vecinos del bloque de apartamentos. Todo esto teniendo como telón de fondo la coexistencia con los humanos de ciertas criaturas fantásticas con poderes inalcanzables para nosotros.

El mensaje final de todo el imaginario descrito nos remite al mismo prólogo del film. Y es un mensaje de paz que pide al hombre que vuelva a escuchar y a ver. Sólo de esta forma el mundo podrá encontrar otra vez el equilibrio y abandonar el conflicto. Un conflicto representado aquí por las guerras, más concretamente por la guerra de Iraq. Esta última es la que vemos referenciada en la película a través de algunas televisiones y radios de los vecinos. Lógicamente, tampoco podemos obviar el carácter mesiánico del libreto representado por Story, la joven del agua que restablece el contacto perdido con los humanos en la historia del prólogo.

En el campo de los efectos decir que, en su mayoría, son prácticos. Tan es así que el bloque se levantó de la nada edificando un escenario absolutamente real. También las criaturas que veremos, a excepción del águila, se crearon artesanalmente mediante disfraces y animatrónicos. En este sentido, imposible no pensar en determinada escena en Un hombre lobo americano en Londres (John Landis, 1981).

Finalmente, y antes de entrar con el reparto, decir que la banda sonora la firmó James Newton Howard. En este caso sus partituras, impulsadas por los violines y violonchelos, evocan algo mágico, fantástico y sensible. Inclusive tenemos dos coros infantiles al final de todos los créditos.

“Es hora de demostrar que los cuentos son reales”. La sirenita.

Repasando ahora el elenco nos encontramos con muchos personajes teniendo cada uno un rol más o menos destacado. Empiezo con los dos más importante. El primero es Paul Giamatti dando vida a Cleveland Heep, el chapuzas y encargado de The Cove. La interpretación de Giamatti es tremendamente esforzada cargando con todo el hilo conductor del film y fingiendo el tartamudeo natural de su personaje… La segunda en importancia es Bryce Dallas Howard interpretando de manera muy delicada, frágil y sensible a Story, la misteriosa joven que aparece en la piscina. La actriz no realiza grandes aspavientos dejando que la sensibilidad y su mirada atrapen a un público deseoso de protegerla tanto como el propio Cleveland.

El resto del casting también tiene su importancia, especialmente llegado el final, pero están todos subordinados a Giamatti y Dallas Howard. Conviene, eso sí, detenerse en algunos nombres. En primer lugar en el propio M. Night Shyamalan que aquí abandona los simples cameos para darse un papel importante. El realizador interpreta a Vick Ran, un escritor que se encuentra estancado y bloqueado. Su performance sólo puede ser calificada como tranquilizadora. A su lado está Sarita Choudhury como Anna, la hermana de Vick. En su caso destaca por su carácter vivo y las pullas que comparte con Vick.

Muy destacadas son también las intervenciones de Bob Balaban como Harry Farber. Su personaje representa toda una ácida crítica que Shyamalan ejecuta contra los insoportables críticos “gafapastas”. Otro vecino relevante es Míster Dury al que interpreta Jeffrey Wright resolviendo crucigramas. Por supuesto no me puedo olvidar de Cindy Cheung y su espontánea y juvenil performance como Young-Soon Choi, una joven universitaria japonesa que sirve de nexo de unión entre su temperamental madre y Cleveland. En el campo de la extravagancia queda el personaje de Freddy Rodríguez como un chico llamado Reggie que sólo hace pesas con una parte de su cuerpo. Finalmente, no se pierdan la presencia de Jared Harris formando parte de un grupo de fumetas y “filósofos” que conviven apilados en un piso del bloque.

“Tienes una misión. Todos la tenemos” (Story)

En conclusión.
Acabo esta crítica de La joven del agua, un cuento de ninfas que demuestra que la gente normal y corriente puede unirse para cambiar las cosas y hacer que la humanidad vuelva a escuchar. Más allá de su potente, y pacífico mensaje, la película queda por debajo de las más sobresalientes propuestas de M. Night Shyamalan.

Tráiler de La joven del agua