Karate Kid 2
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Dos años después del estreno de su maravillosa primera parte, Karate Kid 2 hacía acto de prensencia, de nuevo de la mano de John G. Avildsen en un estado de inspiración no muy usual para una secuela. En esta ocasión la acción no se desarrollaría en Los Ángeles sino en el pais natal del Sr. Myagi: Okinawa. Prepara las maletas que nos vamos al país donde el Karate se enseña de padres a hijos.

“A veces lo que sabe el corazón la mente lo olvida.” – Sr Miyagi

Karate Kid 2

Valoración:

Dos años después del éxito de Karate Kid, llegaba a las pantallas su segunda parte. A diferencia de lo que sucede hoy en día con secuelas directas al mercado doméstico con la única razón de ser de hacer caja, sin cuidar su calidad, antes se miraba mucho las secuelas y los estudios confiaban en ellas. En esta ocasión se iba a realizar sea como fuera así que el director de la primera parte, John G. Avildsen, volvió a encargarse de ella. Prefirió ponerse él, pese a que era reacio a su secuela, a que el estudio asignara a cualquier otro que pudiera echar por tierra toda su labor.

La película arranca justo cuando acaba la primera parte, es decir, al concluir el torneo de Karate en el que Daniel Larusso participó. En ese momento el Sr. Miyagi tiene un encontronazo con el malvado John Kreese (Martin Kove) que deja patente de nuevo el estilo del maestro de Daniel. Días después,  ciertas circunstancias obligarán a maestro y alumno a viajar a Okinawa, la tierra de Miyagi.

A priori puede parecer algo arriesgado pero si te paras a analizar creo que es una buena jugada. Volver a repetir esquemas sería un pelín arriesgado así que una manera de evitarlo es cambiar de escenario y desarrollar la aventura en otro país, con otro estilo. Pero no un país cualquiera, sino el que vio nacer al Sr. miyagi.

Karate Kid 2

El principal problema de Karate Kid 2 no es otro que su primera parte. Ésta dejó el listón tan sumamente alto que cualquier secuela iba a quedar empañada, tuviera la calidad que tuviera. Al menos podemos estar orgullosos de recibir una continuación muy buena, no a la altura de la película original pero sí lo suficientemente cuidada para no echar por tierra los personajes (esperar a ver la tercera…) ni las ideologías o comportamientos de estos.

Aquí la amistad de maestro y alumno ha evolucionado en gran manera, ahora están más unidos que nunca y ni siquiera un viaje de miles de kilómetros puede separarlos. Hablando de maestro, aquí el Sr. Miyagi hará uso, como en su primera parte, de un buen y extenso repertorio de frases de un valor humano tremendo, cargadas de verdades absolutas que nuevamente nos dejarán maravillados.

Nuevamente el Karate servirá para zanjar un tema con muchos años de espera, para volver a encontrarse uno mismo y para ver que el buen uso del mismo es esencial en la vida y el que olvida esto está condenado a convertirse en un tirano que tarde o temprano caerá de su trono.

Actuaciones por parte de Pat Morita y Ralph Macchio nuevamente destacables, con los mejores papeles que los dos actores recibirían en toda su carrera. Papeles que hicieron suyos, personajes que pulieron hasta los topes. Todo, como ya hemos comentado, dirigido otra vez por el artesanal  John G. Avildsen en una demostración de cómo debe ser una secuela. El malo en esta ocasión vuelve a ser otro abusón pero en un contexto diferente. En esta ocasión, en vez de ser abusones de escolares lo son de aldeas indefensas. Misma maldad, diferente marco de circunstancias.

Karate Kid 2

“La mejor forma de esquivar un golpe es no estar allí” – Sr Miyagi

Dicho villano fue interpretado por Yuji Okumoto de una manera magistral, siendo uno de los villanos más peligrosos que recuerdo en mi juventud. Peligroso porque era superior en todo al protagonista. Era mayor que este, más fuerte, más ágil, sabía dominar mejor el karate. Y para más señas, estaba en su tierra, con su gente, Larusso era el extranjero, el que tenía que temer. A Yuji Okumoto lo hemos podido ver recientemente en la genial Origen del genial también Christopher Nolan.
Cierra el cuarteto protagonista principal una bella damisela Japonesa la cual tendrá un amor a primera vista con Daniel Larusso. Dicha jovencita de nombre Kumiko está interpretada por Tamlyn Tomita en su primer papel en el cine, papel que dificilmente olvidará.

Karate Kid 2

 

Conclusiones:

Segunda parte de un clásico que obtiene el honor de rallar casi a la altura del original. Atrás quedaron los poner cera pulir cera en beneficio de una acción más directa y unos personajes más marcados. No cuenta con el carisma y el factor sorpresa del original pero tampoco lo necesita. Toda una lección de como hacer secuelas dignas y no morir en el intento (más bien que no muera el espectador que la vea). Recomendada sin lugar a dudas.