Expediente X: Temporada 11
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Tras terminar la décima temporada con un imposible cliffhanger todos los seguidores nos preguntábamos qué pasaría en los nuevos capítulos y cómo se solucionaría tan grave crisis que amenazaba con destruir no sólo a nuestros agentes… sino también a toda la humanidad. La respuesta la tenemos aquí mismo en ‘Expediente X: Temporada 11’.

“Esto va a acabar mal”.-El fumador en ‘Mi verdad III’ (1).

Resumen.
A continuación os dejo con una breve sinopsis-resumen sin destripes de los 10 episodios que integraron esta undécima temporada de ‘Expediente X’.

1º.-Mi lucha III:
Scully es ingresada desmayada en un hospital y con su cerebro funcionando de manera anómala. Mulder y Skinner intentarán averiguar cómo llegó a esa situación.

2º.-Esta:
Mulder recibe una llamada imposible en su móvil: se trata de una imagen distorsionada de Langly que le pregunta si está vivo o muerto.

3º.-Más uno:
Mulder y Scully investigan unas muertes y accidentes relacionados con dobles físicos: los conocidos como doppelgangers.

4º.-El perdido arte del sudor en la frente:
Un misterioso individuo se reúne con Mulder afirmando que hay alguien interesado en eliminar su identidad. Para probarlo alude a supuestos recuerdos borrados de la mente del agente del FBI.

5º.-Guli:
Scully sufre una experiencia de parálisis del sueño que la lleva a visitar con Mulder un oxidado barco en el que dos chicas se atacaron a cuchillazo limpio. Al parecer tenían unas alucinaciones con un monstruo llamado Guli.

6º.-Gatito:
Skinner desaparece del FBI sin dejar rastro y el Director Adjunto Kersh encarga a Mulder y Scully que lo localicen de manera urgente.

7º.-Rm9sbG93ZXJZ:
Mulder y Scully pasan una noche de pesadilla por no haber sido amables con la IA que les atendió en un moderno restaurante.

8º.-Familiar:
En un bosque de un pequeño pueblo de Connecticut aparece el cuerpo de un niño salvajemente mutilado. Mulder y Scully serán enviados para ocuparse del caso por tratarse del hijo de un agente local.

9º.-Nada dura eternamente:
Nuestros agentes favoritos se ven inmersos en un caso relacionado con una secta que consume órganos humanos para mantenerse jóvenes y hermosos.

10º.-Mi lucha IV:
Mulder y Scully reciben una llamada de la agente Reyes indicándoles la localización de su hijo, William. A partir de ahí, Mulder inicia una carrera contrarreloj para encontrarlo.

Crítica de Expediente X: Temporada 11

Esta temporada 11 de ‘Expediente X’ muestra un clarísimo contraste entre los episodios conspiranóicos (‘Mi lucha III’ y ‘Mi lucha IV’) y los episodios sueltos, siendo estos últimos el gran manjar… puesto que los primeros resultan tremendamente decepcionantes y rayando el fraude más absoluto. Entremos en materia analizando la nueva conspiración.

Tras las críticas recibidas por su labor en la Temporada 10, Chris Carter prácticamente resetea la nueva trama conspiranóica allí elaborada, y lo hace desde el primer capítulo ‘Mi lucha III’ (1). Un episodio que nada más verlo te deja en estado de shock porque, en apenas 44 minutos, Carter invalida casi todo lo visto anteriormente, especialmente el último episodio, ‘Mi lucha II’ (6), que queda convertido en meras “visiones de Scully”. En consecuencia, la nueva trama pasa a convertirse en “un reinicio del reinicio”, como si lo que vimos en ‘Mi lucha II’ fuera un mero “What if?”, así como suena. Además, Carter obliga al público a un profundo ejercicio de memoria, al traer de regreso situaciones ya olvidadas como lo ocurrido en el capítulo ‘Como un amigo’ (15 de la Temporada 7). Por si esto no fuera suficiente, añade giros y sorpresas que rizan el rizo y que resultan más propias de ‘Falcon Crest’ que de ‘Expediente X’… ¿Genialidad o agotamiento? Yo me quedo con lo segundo…

Pero ahí no acaba la cosa, puesto que ‘Mi lucha IV’ (10), el episodio que sirve de cierre y final de la serie (por el momento), es un despropósito en toda regla. En este capítulo asistimos atónitos a una persecución en la que todo se atropella y los nuevos “villanos” son liquidados (de manera lamentable) en un en un visto y no visto y al lado de algunos personajes emblemas del show… La acción se atropella, se suceden muchos “porque sí”, O´Malley y Kerseh vuelven para nada, William termina cayendo rematadamente mal y los sentimientos de Mulder y Scully cambian al minuto…

El resultado de todo lo expuesto termina siendo absurdo, decepcionante y lo peor es que borra todo lo anterior que se hizo mal para dejarlo peor o igual de mal. Ante este panorama sólo cabe decir esto: “Carter, déjalo ya”.

Dejando al margen todo lo negativo que ha traído la nueva conspiración… me centro ahora en los episodios sueltos, que han sido lo más disfrutable de este nuevo intento de “resucitamiento” del serial. Entre ellos hay tres capítulos que son puro ‘Expediente X’ del bueno. Me refiero a ‘Gatito’ (6), ‘Rm9sbG93ZXJZ’ (7) y ‘Familiar’ (8).

En ‘Gatito’ (6) se ahonda en el pasado militar en la guerra del Nam de Skinner, un pasado en el que muy poco se había profundizado a lo largo de la serie y que aquí nos es desvelado, al menos una buena parte del mismo, incluso veremos escenas de un joven Skinner en Vietnam con su pelotón. Además, interviene como estrella invitada Haley Joel Osment, quien fuera el niño de ‘El sexto sentido’ (M. Night Shyamalan, 1999). Por su parte, ‘Rm9sbG93ZXJZ’ es un genial episodio configurado como una ácida e imaginativa crítica a la dependencia absoluta que tenemos de las nuevas tecnologías (móviles, coches sin conductor, drones,…). Todo ello sin apenas diálogos y con homenaje incluido a la más famosa secuencia de ‘Los pájaros’ (Alfred Hitchcock, 1963). Finalmente, ‘Familiar’ (8) retoma temas clásicos de la serie como la brujería, el daño a los niños o los intercambios de pareceres entre Mulder y Scully. Todo con una gran escenografía que nos retrotrae a los episodios clásicos de las mejores temporadas y con figuras perturbadoras como “Don Sonrisas”.

Por lo demás, también es obligatorio hacer referencia a: ‘El perdido arte del sudor en la frente’ (4) que recupera el tono cómico que también presentaron algunos capítulos de temporadas pasadas. Finalmente, ‘Nada dura eternamente’ (9) destaca exclusivamente por el gore, y por su tono que nos trae ciertas uniones de cuerpos que parecen sacadas de films tipo ‘Society’ (Brian Yuzna, 1989) o ‘The Human Centipede’ (Tom Six, 2009).

En el apartado interpretativo principal nada que objetar pues Gillian Anderson y David Duchovny se bastan y sobran para mantener la serie en pie las veces que hagan falta. Para bien o para mal llevan casi toda su vida interpretativa dando vida a Mulder y Scully, tan es así que es casi imposible verlos en otros roles. Por encima de los guiones, por encima de la dirección y de todo están ellos. Ellos son la verdadera alma del show y lo que lo mantiene en pie.

A su lado, también tenemos a los otros dos baluartes de la serie: Mitch Pileggi (Skinner) y William B. Davis (El fumador). Ambos también están de regreso en esta undécima temporada. El empaque y personalidad que siempre han dado a sus personajes los hace ponerse a la altura de Anderson y Duchovny. Además, respecto a Skinner ya he comentado que en el episodio ‘Gatito’ (6) se ahondará en su pasado en la guerra de Vietnam… y también en los motivos por los que siempre ha apoyado a Mulder y Scully.

Otros intérpretes que también regresan esta temporada, pero cuya trascendencia es mínima, son: Chris Owens, Annabeth Gish, Dean Haglund y James Pickens Jr. De todos ellos la que más “importancia” tiene es Annabeth Gish, pero prácticamente queda limitada a actuar como mero chofer de “El fumador”. Por su parte, James Pickens Jr. sale en dos episodios para dar sendas órdenes… y Owens y Haglund sólo se dejan ver en un episodio para firmar y poco más.

De Robbie Amell y Lauren Ambrose como los agentes Miller y Einstein (llamados a heredar el legado de Mulder y Scully) nada hay que decir, ya que Chris Carter sólo los hace salir en ‘Mi lucha III’ (1) para luego encerrarlos en el baúl del olvido. Joel McHale como Tad O’Malley corre la misma o peor suerte… Sobre los fichajes de Barbara Hershey (Erika Price) y A.C. Peterson (Míster Y) como los nuevos villanos, decir que empiezan bien y con mucho misterio… para luego ser echados al cubo de la basura de manera lamentable.

Finalmente, muy antiempático resulta Miles Robbinson como William, el hijo (ya adolescente) de Mulder y Scully. El personaje ya de por sí cae mal por cómo se comporta y las decisiones (absurdas) que va tomando… pero es que además el actor tampoco ayuda con su labor, viéndosele todavía muy verde y sin ningún tipo de conexión ni con los protagonistas principales ni con la serie en sí misma. Parece sacado de otro serial totalmente diferente a este.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Expediente X: Temporada 11, una tanda de episodios a los que finalmente otorgo un 6 de manera global. Y lo hago gracias a algunos de los capítulos sueltos que me hicieron recordar porque esta serie fue tan grande en el pasado… Ahora bien, si tuviera que calificar el show sólo por los capítulos conspiranóicos, entonces, el resultado sería un más que merecido suspenso. Mucho van a tener que cambiar las cosas para que la serie (si vuelve otra vez) recupere por completo la grandeza de antaño. Casi mejor cerrar ya ‘Los expedientes X’ antes de destruir por completo su grandeza y recuerdo. Como expuse antes: “Carter, déjalo ya”.

“Lo único que tenemos todos es el recuerdo de las decisiones tomadas. Al final confiamos en haber tomado las más acertadas”.-Mulder en ‘Familiar’ (8).