Entrevista a Patrick Kilpatrick
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Así es como muere este hombre en sus películas: apalizado, decapitado, tiroteado, apuñalado, quemado vivo, volatilizado, atropellado… Hoy hablamos de un hombre que se declara “Patriota liberal y villano de Hollywood”. Un hombre que lleva muriendo en películas desde 1984 para ganarse la vida. Él es Patrick Kilpatrick. Ya saben… Estamos en Cineycine y esto es el hogar de los tipos duros: Distrito Apache’.

“Solo rechazo hacer una película si es una basura absoluta” (Patrick Kilpatrick 2019, actor, director, escritor)

Entrevista a Patrick Kilpatrick

Hoy se cumplen siete años desde la creación de Distrito Apache’. Para celebrarlo, hemos llamado a uno de los villanos más reconocibles del cine de acción de los 80 y 90. Pasen y lean la siguiente entrevista…

En 1984 debutó en la gran pantalla Patrick Kilpatrick (Virginia, 1949). Lo hizo en la inenarrable producción TROMA, El vengador tóxico (Michael Herz, Lloyd Kauffman). Así lo recuerda: “Oficialmente ‘El vengador’ fue mi primera experiencia delante de las cámaras. Había hecho mis pinitos en la Universidad de Nueva York gracias a mis estudios de Video. Ya sabía que me encontraría muy cómodo en el mundo de la actuación. ‘El vengador tóxico’ se rodó totalmente independiente, no estaban ni siquiera escritos en SGA (Convenio de Actores Americanos). Así las cosas, me pagarían 75 dólares por mi trabajo en la cinta durante una semana. Al cabo de unos días estaban tan contentos con mi labor que me doblaron el sueldo enseguida. Todo esto lo contaré en la segunda parte de mí de libro memorias del que me gustaría hablar luego”.

En 1990 ya había pasado más de un lustro de su primer papel. Entonces Kilpatrick interpretó sucesivamente a dos de sus personajes más icónicos. Me refiero a: el Señor Byrles en ‘Curso de 1999’ (Mark L. Lester, 1990) y a Sandman, el villano que regresa de entre los muertos en ‘Libertad para morir’ (Deran Sarafian, 1990). En la siguiente pregunta nos centraremos en este último.

-Cineycine: ¿Cómo fue su preparación para encarnar el mal absoluto frente a Van Damme en ese film?
-Patrick Kilpatrick: “Improvisé todas mis líneas. Mi libro: ‘Dying for Living’ (disponible en Amazon) nació, entre cosas, para poder explicar ese don. Un don que creo que poseo para encarar personajes psicópatas con mucha facilidad. Creo que me viene de mi audacia física. También de mi deseo interno irrefrenable de aventura y sentido pérfido del humor. Además, en ese film (por ejemplo) o cuando encaro a personajes oscuros de este tipo, opto por informarme mucho sobre ejemplos de personas reales que tienen que ver con mi personaje. Algunos trucos que use para ‘Libertad para morir’ fue la vestimenta. Cuando “regreso” de entre los muertos con esa chaqueta blanca hecha jirones, o cuando el director me enfocaba en primeros planos empapaba mis ojos en vapor mentolado, así mi mirada se vería más brillosa”.

“Me preparé muy concienzudamente desde joven para poder desempeñar cualquier deporte que necesite, incluso los de contacto y musculación. He estado familiarizado con armas desde pequeño. Todo lo que me ayudara mental y físicamente para mis papeles estaba dispuesto a hacerlo”.

-CYC: De Van Damme pasamos a Steven Seagal con quién se vio las caras en ‘Alerta Máxima 2’ (Geoff Murphy, 1995).
-PK: Seagal es una criatura tremendamente egoísta. Nunca tuve ningún problema con él directamente, pero bueno, si por una mujer en común… Sabes, todos esos actores principales tan importantes son en parte egoístas en cierta manera. La verdad, lo prefiero. Yo soy brutalmente sincero conmigo mismo y con los demás. Me gustan los locos, hacen la vida más interesante. Por el contrario, Arnold Schwarzenegger me sorprendió para bien. Cuando llegué al set de Eraser (Chuck Russell, 1996) iba preparado para lo peor… Sin embargo, me encontré con un hombre generoso y amable y un gran bromista”.

-CYC: ¿Recuerda su papel en El último hombre (Walter Hill, 1995)? Nosotros no lo hemos olvidado. Usted era el mejor pistolero de Doyle. ¿Hizo usted la escena de stunt que cubre la última aparición de su personaje en la película?
-PK: “No, normalmente hago el 90 o 95% de mis escenas de acción. Pero esa escena no la hice. La hizo mi doble-especialista Dave Rowden. Me alegro por ello, porque casi lo matan. Al montar la escena con el arnés que lo debía arrastrar, no calcularon suficientemente bien la fuerza y la altura de la puerta. Cuando salió disparado lo hizo mucho más alto de los cálculos previos. Dave acabó aterrizando más allá del suelo que habían acolchado para su caída”.

“Yo ya había hecho ese tipo de arrastres con arneses en, por ejemplo: ‘Libertad para morir’. No me interesaba repetirlo. Si algo es nuevo para mí, o importante para mi personaje, estoy dispuesto a hacerlo. Si hay qué rodar una escena de peleas, la hago”.

-CYC: Durante su carrera se acumulan los nombres de actores importantes con los que ha trabajado. ¿A quiénes destacaría?
-PK: “Todos aquellos con los que he trabajado, hombres y mujeres, poseen cualidades maravillosas, excentricidades únicas o defectos interesantes. De todos creo qué destacaría la manera de improvisar de Chris Walken, es un genio. Puede decir una línea de diálogo de treinta maneras diferentes y ser todas geniales. James Woods es uno de los tipos inteligentes y trabajadores con los que he coincidido. Tom Cruise es brillante en todo lo que hace y realmente intrépido. Es alguien decidido a producir películas excepcionales”.

-CYC: Con Tom Cruise trabajó en ‘Minority Report’ (Steven Spielberg, 2002), posiblemente, la mayor superproducción de su carrera. ¿Qué diferencias encuentra usted en hacer una gran producción a pequeñas películas?
-PK: “Una gran producción mueve mucho dinero. Por ejemplo en una pequeña producción a nivel medio-bajo hay mucha más libertad para improvisar, para usar acentos o para incluso hacer tus propias escenas especialistas. En una gran producción todo está más controlado. Pero sabes, cada trabajo para mí es como un hijo para un padre, los amo a partes iguales. Por ejemplo, el papel de Knott en ‘Minority Report’ lo conseguí gracias a que hice ‘Dark Angel’ junto a Jessica Alba producida por James Cameron. Steven Spielberg me vio enfrentarme a Alba, le gusté y me llamó para el papel”.

-CYC: Sin entrar en graves destripes, usted acaba muriendo en casi todas sus películas. Mucho se habla de las muertes de Sean Bean… Sin embargo, también se puede decir que para usted morir en la pantalla es su forma de ganarse la vida, ¿no?
-PK: “Sí (risas) de ese mismo tema viene el nombre de mi libro ‘Dying for Living’ (Muriendo para vivir). Aunque también de tomar cada segundo de vida como si fuera el último”.

-CYC: Hablemos más de su libro, ‘Dying for Living’. ¿Qué tal le ha ido en ventas? ¿Habrá un nuevo volumen? ¿Alguna posibilidad de que sea editado en español?
-PK: “La verdad es que está funcionando muy bien. Ganamos el premio L.A Award y eso ayudó a que se vendiera mejor. La idea de este libro fue mía, siempre me consideré un escritor. Pude trabajar de columnista en muchas de las grandes revistas editadas desde Nueva York como TIME, LIFE o INTERVIEW. Ya estamos trabajando en un segundo volumen que podría titular algo así como ‘Showbiz: Talento perdido en el Valle de las debacle’. Sobre una versión en español, estoy abierto a ello. Si me traes un buen traductor lo haremos realidad (risas). Siempre estaré muy agradecido al público español y latino, han sido muy amables y generosos conmigo”.

-CYC: Por último, una pregunta que siempre hacemos a nuestros entrevistados: ¿Cómo le gustaría ser recordado?
-PK: “Como un gran padre. Amado por aquellos a los que amo. Alguien que dijo la verdad, vivió con alegría y “supo vivir”. Un tipo que entregó lo mejor que tenía”.

Y con este apache especial, Entrevista a Patrick Kilpatrick, hemos llegado hoy al final queridos lectores. Agradecer al señor Kilpatrick su tiempo para atendernos tan extensa y amablemente. Podéis visitarle en su propia página web: patrickkilpatrick.com o seguirle en su cuenta de Twitter.