| Avatar |
| Cine - Películas | ||||
| Escrito por Alex | ||||
| Viernes, 18 de Diciembre de 2009 02:43 | ||||
Página 1 de 2 Tras 10 años ausente en la dirección de una película vuelve James Cameron para enseñarnos el film que siempre ha querido hacer y que por causa de la tecnología inexistente para garantizar la calidad que dicho proyecto merece, no había podido rodar. Fue precisamente las películas de El Señor de los Anillos las que convencieron a Cameron de que había llegado el momento Avatar.
Nos enviarán el mensaje de que pueden coger lo que quieran. ¡Nosotros contestaremos que estas son nuestras tierras!
Título original: Avatar Jake Sully es un ex marine que su vida se ve ligada a una silla de ruedas debido a su lesión, pero en su interior hay un luchador nato que no se rendirá ante nada. Tras la muerte de su hermano, le contratan para sustituir a este en Pandora, un planeta a años luz de la tierra. Allí, en una base humana (el aire de Pandora es tóxico para el ser humano) deberá trabajar en el programa “Avatar” en el que “conductores” humanos tienen sus conciencias ligadas a un un cuerpo biológico controlado de manera remota que puede sobrevivir en el aire letal de dicho planeta. Estos avatares han sido creados genéticamente como híbridos combinando ADN humano con ADN de los seres nativos de Pandora… los Na’vi. La intención es infiltrarse entre dichos seres y averiguar todo lo posible sobre ellos. Y es que lo que Pandora tiene que atrae al ser humano es un raro mineral (Unobtainium) sobre el que, casualmente, se encuentra viviendo los Na'vi. El Unobtainium no existe en nuestro sistema solar, pero es la clave para solucionar la crisis energética de la Tierra del siglo XXII, por lo que la Administración para el Desarrollo de los Recursos (ADR), se gasta cientos de billones de dólares en la explotación del distante mundo. Lo que iba a ser una infiltración en toda regla dará un giro radical cuando una hembra Na'vi salve a Jake de la muerte y, gracias a ella, sea aceptado en su clan. Con las ideas divididas y empezando a perder el rumbo, Jake empezará una carrera contra reloj para tomar bando antes de que sea demasiado tarde.
Valoración Tras ver Avatar me vinieron a la cabeza 3 cosas, que una vez reflexionadas creo que son ciertas. La primera es que James Cameron ha estado 10 años ausente pero sigue estando tan en forma como siempre. O más. Y es que gracias al tiempo que ha tenido ha podido desarrollar sus preciadas cámaras para rodar en 3-D y sobre todo ha podido imaginarse su historia una y otra vez. Añadir lo que faltaba, quitar lo que sobraba. Ir puliéndola cada día un poquito hasta hacerla casi perfecta. A su imagen y semejanza. Estamos viendo Avatar de James Cameron, nunca mejor dicho. La segunda idea que me vino a la cabeza es que Sam Worthington es un actorazo como pocos. Ya me lo demostró en Terminator Salvation pero es que aquí me ha sorprendido y mucho. Este actor tiene un futuro profesional realmente prometedor y creo que va a llegar muy alto. Y por último, creo que o mucho me equivoco o las 3D van a ser, tal y como se pretende, un gran acierto y un gran pilar en el mundo del cine. En Avatar están tan bien integradas y desarrolladas que al principio alucinas con lo que ves en pantalla para, al cabo de un rato, dejar de notarlas porque ya estás integrado en dicho mundo, lo ves todo como nunca antes lo habías visto. Ojalá que hayan venido para quedarse porque realmente valen la pena. Digo todo esto porque la sensación que produce ver algo tan esperado como es Avatar suele ser, a priori, de haber visto algo alucinante pero hay siempre tanto hype y se crea tanta expectación que uno siempre espera más, vea lo que vea. Es tras haberla visto y pensando en lo que tu retina a presenciado cuando empiezas a darte cuenta que ha sido algo realmente bueno y que tardarás mucho tiempo en ver algo de estas características. Una genial trama de esas que parecen absurdas de lo lógica que puede llegar a ser la cual ya hemos visto en alguna que otra ocasión, tanto ficticia como acontecida en la historia del ser humano y su ansia por apoderarse de todo lo que pisa, sea le pertenezca o no.
Otro punto que quería ver era el tema de los efectos generados por ordenador. Es cierto que en el trailer que salió hace algunos meses se puede apreciar el excelente trabajo (de nuevo) de la gente de Weta Digital, el estudio de Peter Jackson que ya se encargara de los efectos, entre otras películas, de la saga El Señor de los Anillos, pero había que juzgarlo tras ver el film porque no solo de Na'vis se compone este. Eso ademas de tener en cuenta que los mencionados Na'vis son verdaderas obras de la tecnología más puntera. Todo empieza por el ambiente en que se mueve el inicio del film: naves espaciales desembarcando en un recién colonizado planeta llamado Pandora. De verdad que esto ha avanzado una burrada porque todo es perfecto, desde las naves espaciales hasta los robots de carga pasando por las inmensas excavadoras. Pero es que cuando nos adentramos en el bosque la cosa va un paso más allá y la belleza visual alcanza cotas nunca vistas por un servidor y aun sigo pensando en ese espacio rico en fauna y vegetación. Tanto fauna como flora están excelentemente diseñados y difícilmente nos daríamos cuenta que es un bosque realizado por ordenador y no uno real del planeta Pandora. El clímax es el agua, cuando en una persecución el protagonista cae desde una cascada y al entrar dentro del agua vemos el grado hiper realista de la misma. Todo en la película respira vida propia y es un espectáculo digno de ver. Ahora bien, todo esto no serviría absolutamente de nada si los actores no estuvieran a la altura de las circunstancias y pienso que todos lo están. Como he dicho antes, Sam Worthington hace un papelón cuando interpreta de una manera magistral a un ex marine confinado de por vida a una silla de ruedas, tanto en el nivel emocional durante toda la película (intentando ganarse por un lado al Coronel y por el otro a los científicos capitaneados por la doctora Grace) como en su físico que a medida que empieza a sentirse más identificado con su Avatar que con su propia vida se va degenerando en su aspecto físico, no se ducha, tiene pelo y barba de muchos días, apenas come y hasta juraría que empezaba a verle un cuerpo de persona que está encadenada a una silla de ruedas. Pero no solo de él vive Avatar sino de un elenco de personajes (unos más famosos que otros) que llevan a cabo grandes interpretaciones. A Sigourney Weaver no la veía en el papel, parecía puesta con calzador. Pues para nada, su labor es tan importante como la de Sam y su papel está a la altura de sus mejores actuaciones, ya me diréis. Otra que tenía apuntada con el dedo a la espera de poder destriparla tras ver la cinta no era otra que Michelle Rodriguez y de nuevo tendré que hacer dieta saludable a base de comerme mis palabras puesto que ha sido otra sorpresa. No es que su papel sea el más relevante pero está muy por encima de algunos vistos en los últimos tiempos de su carrera. Otros nombres no tan conocidos como Stephen Lang, Giovanni Ribisi, Joel Moore o Dileep Rao son igual de importantes y cada uno colabora con su granito de arena en forma de gran actuación consiguiendo elevar aun más la cinta. La música, de la mano de James Horner (de nuevo Cameron ha contado con él, tras colaborar en Aliens, el Regreso y Titanic), cuenta con unas geniales partituras. Quizás no tan épicas y gloriosas como podría ser las que vemos en la ya mencionada saga El Señor de los Anillos, por poner un ejemplo, pero sí lo suficientemente buenas y acordes como para acompañar cada momento que el film lo requiere.
“AVATAR es la película más exigente que yo haya realizado”, decía James Cameron en una reciente entrevista. Y no lo dijo un principiante sino todo un director de primera clase que ha rodado películas como Aliens, Titanic, Terminator, Terminator 2 o Mentiras Arriesgadas. Eso os puede dar una idea de cuan grande es el proyecto. Llegados a este punto, solo me queda reafirmarme en todo lo que he dicho anteriormente, es decir, que estamos ante un peliculón. Tiene sus cosas negativas como puede ser que a veces parece no avanzar nunca para luego hacerlo de golpe y pasar muchas cosas en muy poco tiempo o notarse un tanto artificial algún movimiento de los animales salvajes del bosque generados por ordenador pero todo lo demás está tan bien parido que perdonamos cualquier desperfecto tan ínfimo. Una genial experiencia (y muy bonita) que uno no debería perderse en cines para apreciar como se merece esta nueva joya del cine. Señor Cameron, ¡no nos vuelva a tener 10 años más esperando hasta su próxima película! |







