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Seguro que si tuviéramos la posibilidad de viajar al pasado, cambiaríamos unos cuantos hechos o decisiones e intentaríamos remendar nuestros errores. Lástima que esa tecnología no exista aún, y solo podamos fantasear con ello. Pero en el mundo de los sueños, que es el CINE, todo es posible. El film que hoy nos ocupa trata precisamente de eso, de viajes en el tiempo y de tragedias que deben ser subsanadas. Bienvenidos a TimeCop.

Titulo Original: TimeCop País: EE UU Año: 1994 Productora: Universal Pictures/ Largo Entertainment / JVC / Signature/ Renaissance/ Dark Horse Duración: 94 min. Guión: Mark Verheiden Director: Peter Hyams Reparto: Jean-Claude Van Damme, Ron Silver, Mia Sara, Bruce McGill, Gloria Reuben, Scott Bellis, Jason Schombing, Scott Lawrence, Steven Lambert, Shane Kelly, Kenneth Welsh, Brent Woosley, Callum Keith Rennie.
Argumento:
Año 1994: Max Walker (Jean-Claude Van Damme) es un joven agente de policía de Washington, con una vida idílica y una gran dedicación a su trabajo. Por ello esta a punto de ser elegido para formar parte del TEC, una comisión policial de vigilancia dedicada a los viajes en el tiempo, que comenzará en breve su andadura. Una noche mientras está en casa con su mujer, recibe una llamada de la comisaria para que cubra un turno. Al salir de casa, Walker es atacado brutalmente y dado por muerto. Su casa acaba volando por los aires, con su mujer dentro.
Regreso al pasado
Antes de empezar a detallar la acción de TimeCop, aclarar que esta acontece en un 1994 ficticio extraído de la serie de cómics homónima creada por Mike Richardson & Mark Verheiden en la que según ellos, durante ese año, y gracias a unos revolucionarios avances científicos, el viaje en el tiempo es posible. Luego el film salta hacia el año 2004, también ficticio, y ya con la tecnología del viaje en el tiempo afianzada en nuestra sociedad, pero protegida por una comisión policial, con las siglas TEC (en ingles, Time Enforcement Commission) creada por el gobierno de los EE UU para evitar que los viajes en el tiempo se realicen con fines lucrativos o para cambiar hechos pasados, que podrían poner en peligro a la humanidad.

Bien, pongámonos en materia:
Año 2004: Max Walker (Jean-Claude Van Damme diez años más viejo) es uno de los mejores agentes del TEC. Infalible en sus misiones e incorruptible a pesar de la tentación que le rodea. Walker vive por y para su trabajo. Su jefe, el director general del TEC, Eugene Matuzak (Bruce McGill) es ademas su mejor amigo, y la persona que más le ha apoyado tras la terrible perdida diez años atrás de su mujer, Melissa (Mia Sara). Walker no tiene dudas en que Melissa fue asesinada, pero no sabe ni quien fue el responsable ni por qué. Tras la vuelta de su enésima misión con éxito, Walker comienza a atar cabos cuando su ex-compañero en la agencia, Lyle Atwood (Jason Schombing), hasta ese día un prófugo de la justicia, que estaba haciendo fortuna en el pasado, le da un nombre, Aaron McComb (Ron Silver).
McComb es un senador con ansias de poder, que está en medio de una prometedora carrera para la presidencia de los EE UU y según Atwood utiliza los viajes en el tiempo para financiar su carrera política y cambiar los hechos a su antojo. Walker, en un primer momento duda de la teoría de Atwood, pero una vez ambos se presentan en el juicio, Atwood atemorizado por las posibles represalias de McComb, calla y decide pagar por sus pecados, antes que su familia sea eliminada (como McComb le prometió si abría la boca). La sentencia para Atwood es la pena de muerte inmediata.
Walker intenta atar cabos y seguir la pista de McComb. Sí Atwood tiene razón, ¿como es posible que McComb lleve a cabo sus viajes en el tiempo, sin ser detectado por el TEC? y lo más importante, si solo ellos tiene la maquina para volver al pasado, ¿como se desplaza McComb? Tras seguir una serie de pesquisas, Walker descubre que el prototipo de la máquina sigue siendo utilizado a espaldas del TEC y que este tiene sede en Maryland, muy cerca de Washington. Además, por si quedaban dudas, en una misión al pasado, sin aparente relación con McComb, este acaba encontrándose con el viejo senador McComb haciendo una visita al joven McComb de 1994, aconsejándole para que no deje pasar la oportunidad de asociarse con un as de la informática (en lo que fue una mala decisión pasada, que el McComb del futuro quiere remendar). Walker descubre el pastel y acorrala a McComb, pero este escapa en el ultimo instante, advirtiendo a Walker, de que no vuelva, porque en su futuro tiene las horas contadas.

Walker regresa de su viaje temporal y se encuentra con que su amistad con Matuzak no es la misma que antes. Con que la agencia va a echar el cierre de forma inmediata, y McComb está a un paso de ganar las elecciones para ser el nuevo presidente del país. Ello lleva a Walker a actuar con rapidez, convenciendo a Matuzak de que McComb, no es quien dice ser, que este fue el responsable del asesinato de su mujer y que el futuro sera muy negro si accede a la presidencia. Matuzak a pesar de sus reticencias accede a enviar a Walker de nuevo al pasado, para que reúna las suficientes pruebas que demuestren la culpabilidad de McComb. Así las cosas, Walker vuelve de nuevo a 1994, la víspera del asesinato de su mujer, con un doble objetivo: desmantelar la tapadera de McComb y salvar la vida de su esposa.
Fugitivo del futuro
Policía en el tiempo fue en su momento el film más caro de la carrera de Jean-Claude Van Damme presupuestado en 28 millones de $ (de la época). El film acabó recaudando alrededor del mundo más de 100 millones de $ solo en su exhibición en cines. Todo un logro para la carrera del belga, que venía de protagonizar films que costaron menos de lo que él había cobrado por Timecop (el sueldo de Van Damme en este film fue de 3 millones de $, y por ejemplo, el coste final de Kickboxer es de 1 millón y medio de $).
TimeCop es un entretenidísimo film mezcla de acción y sci-fi, en donde sobresale la dirección de un artesano de calidad como Peter Hyams (Los jueces de la ley, El Fin de los días), un guión más trabajado de lo habitual firmado por Mark Verheiden basado en su propia novela y la producción de nombres importantes de Hollywood como Moshe Diamant (El Mosquetero, Spartan, Mas allá de la duda) y el habitual productor de Sam Raimi, Robert Tapert. Por cierto, que Raimi poseía por aquellos años los derechos del cómic, Timecop, y fue el gran responsable de que el proyecto viera la luz. Antes, el director de Posesión Infernal, había colaborado con Van Damme en la creación de Blanco Humano, una de las más grandes cintas de acción de la historia.
Destacar también del film la partitura original creada por Mark Isham para la banda sonora de la película, que acompaña de forma perfecta y potencia el drama y la historia de amor que envuelve a la cinta.

Y es que lo que hace a Timecop diferente a las cintas precedentes del belga y abrió a Van Damme las puertas del gran publico fue la hábil mezcla entre acción, drama y ciencia ficción (mezcla que Hyams, ya había llevado a cabo con éxito en la notable Atmósfera Cero). Ademas, por primera vez en su carrera Van Damme estaba apoyado por un guión de categoría, una major que confiaba ciegamente en sus posibilidades (Universal) y un elenco de actores que lo secundaban con sobrada eficacia. Donde sobresale el siempre excelente Ron Silver (D.E.P.) como el villano de la función y una bellísima y convincente Mia Sara (que gano el Saturn Award de 1994, gracias a su papel en este film). Ademas del eterno secundario Bruce McGill (habitual del cine de Michael Mann).
No faltan en la cinta, las escenas de artes marciales marca de la casa, protagonizadas por el actor belga. Van Damme nos regala un amplio catalogo de poses, patadas, llaves y puñetazos. Y para regocijo de sus fans (tanto masculinos, como femeninas) la estrella belga, no duda en llevar a cabo una de sus marcas registradas, el split, la apertura total de piernas, en varios momentos de la película.
Nada más se le puede pedir a un film que solo busca el entretenimiento. TimeCop, es un film tremendamente honesto consigo mismo, no engaña, en él no hay trampa ni cartón, ni promete más de lo que puede dar. Tampoco intenta jugar con la inteligencia del espectador. Acción mezclada con una convincente trama de ciencia ficción y unas gotas de drama romántico, sumados a un protagonista carismático y un villano a su altura, dan como resultado 95 minutos de diversión asegurada.
En resumidas cuentas: Una de las destacadas y más alabadas cintas protagonizadas por Jean-Claude Van Damme en los 90s siempre presente en los top ten de las mejores cintas ambientadas en los viajes al futuro.
Lo mejor: La hábil dirección de Hyams (que repetiría colaboración con JC en Muerte Súbita), un Van Damme rebosante de carisma y perfecto como el héroe trágico del relato. Y el duelo entre el bien (JC) y el mal (Ron Silver)
Lo peor: Ese raro efecto especial utilizado para escenificar lo que pasaría en el caso de que la misma persona estuviera en contacto físico consigo mismo.
El plano: La explosión de la casa de Walker al principio del relato.
La escena: Walker y su compañera viajando al pasado.
La secuencia: El clímax final.
Frases Memorables:
Que tengas un buen día (Walker de 2004)
-Quienes sois (Walker de 1994) -Tu eres muy listo, piénsalo mientras duermes (Maloso antes de dispararle) -Ya lo he pensado (Walker de 2004 apareciendo por sorpresa tras él)

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