| El increíble HULK |
| Cine - Películas | ||||
| Escrito por Slinker | ||||
| Miércoles, 09 de Julio de 2008 15:15 | ||||
Página 1 de 2 Louis Leterrier se marcó un objetivo claro y conciso para su nuevo Hulk: Entretener más que su predecesora; y esto es algo que ha conseguido dotando a la película con un ritmo altamente dinámico, basándose en el entretenimiento y en el espectáculo más que en los aspectos psicológicos, y otorgándole a su nuevo monstruo verde un carácter mucho más terrorífico, oscuro y agresivo que el del “Hulk” de Ang Lee. Si bien no estamos ante la mejor película de superhéroes de la Marvel (cuyo podio está ocupado por “X-Men”, “Iron Man ” y “Spider-Man”), que no quepa la menor duda de que el objetivo ha sido cumplido, y además, con creces y mucha solvencia. En el siguiente reportaje le daremos un profundo repaso a ambas adaptaciones sobre el gigante esmeralda.
Título original: The Incredible Hulk. Valoración personal Pero debemos de organizar ideas y aclarar conceptos... ¿Este nuevo Hulk se trata entonces de un remake descarado, de una secuela inconfesa, o de una mezcla de ambos? Pues lo correcto sería afirmar que se trata de una fusión entre ambos conceptos, lo que podríamos llamar algo así como "remake-secuela", ya que por un lado, nos topamos ante la historia del personaje pero contada desde el inicio y con otro matiz que la hace desviarse considerablemente de la línea argumental del film anterior (también nos brindarán una nueva explicación sobre la concepción y conflictos internos de Bruce Banner), y por supuesto, todo apoyado por un nuevo equipo técnico y artístico que nada tiene que ver con el de hace cinco años. Todos estos rasgos hacen que la película tome connotaciones y tintes de remake más o menos oficial…, pero por otro lado también se trata de una producción adornada con algunas pinceladas propias de una continuación o secuela, ya que este nuevo desarrollo y nacimiento de Hulk se narra a través de un fugaz prólogo al inicio de la película; una fase de la historia que ha sido repudiada en esta nueva entrega tras el hincapié que puso Ang Lee a la hora de indagar en la construcción y evolución de su personaje, por lo que ya no era necesario volver a profundizar en los orígenes del mismo. También descubriremos que Banner se transforma ya en Hulk sin demasiados rodeos y que además habita en los alrededores de las junglas Sudamericanas (en Brasil, para ser exactos) en busca de una cura para erradicar su enfermedad, un paso que ya quedó en manifiesto justo al final de “The Hulk” (2003), por lo que en este aspecto, podríamos considerar que el film comienza justo donde finalizó el anterior. En cuanto a los actores protagonistas, Marvel Studios contactó con Eric Bana y Jennifer Connelly para que repitieran sus respectivos papeles, otra clara muestra de que la intención de los productores siempre ha sido que su película tomara cierto carácter de secuela. Y por último, y como era de esperar, tampoco seremos testigos de la presencia del padre de Banner, el cual se enfrentó a su propio hijo transformándose en un peligroso ser con la capacidad de absorber las propiedades físicas de todo lo que tocaba. En esta ocasión, el villano de turno es nada más y nada menos que la Abominación, una pavorosa criatura totalmente distinta a la del film antecesor que ayudará a la película a equilibrar (e incluso intentar eludir) su siempre intencionado carácter de remake; por no hablar de algunos pósters promocionales oficiales en los que Hulk sostenía claramente entre sus manos un enorme números dos. Sin duda nos encontramos ante una de las adaptaciones del mundo del súper héroe más insólitas y confusas de los últimos años, de ahí que sus números de cara a la taquilla no sean para nada espectaculares (debido quizás a una mala fecha de estreno, donde compite con algunos de los films más esperados del 2008), es más, las cifras económicas obtenidas hasta la fecha nos confirman que si logra superar la recaudación mundial de “The Hulk” (2003), será todo un logro... aunque las buenas críticas de la película podrían convertirla en un "Sleeper" veraniego y continuar amasando dinero lentamente como el que no quiere la cosa (recordemos que su presupuesto está estimado entre 125 y 140 millones de dólares). /// THE HULK versus THE INCREDIBLE HULK \\\ Para comenzar a sacar conclusiones sobre “El Increíble Hulk” es prácticamente obligatorio repasar y re-visionar el film precedente, y decidir cuál de las dos películas es mejor o peor no es tarea nada fácil; simplemente son diferentes y cada una de ellas está orientada a satisfacer los distintos gustos del espectador. Aquí un servidor nunca ha mostrado una gran admiración por el primer Hulk, pero dejando de lado preferencias y gustos personales, he de reconocer que el film de Ang Lee no era una mala película, aunque ha quedado muy por debajo de su secuela-remake en lo que respecta a ritmo y entretenimiento. El mayor error que cometió el realizador de “The Hulk” (2003) fue tomarse un tiempo excesivo a la hora de narrar los orígenes de Banner y los de cada uno de los personajes de la historia, originando un retardo importante de las escenas de acción (que era lo que el espectador quería ver). En cambio, el guión era algo cargante (rebosante de eternos diálogos) pero bastante bueno, y la estructuración de los personajes impecable; pero desafortunadamente Ang Lee centró gran parte de su extenso metraje en indagar en la personalidad y demonios internos de cada uno de ellos, convirtiendo la película poco menos que en un drama "Shakesperiano" excesivamente cerebral más que en un film de súper héroes; y aunque si bien es cierto que Hulk no es un héroe típico y convencional, el personal pide acción y soltura en este tipo de películas... y no melodramas saturados con factores psicológicos y moralejas existencialistas difícilmente tolerables por la gran mayoría del público. El ritmo de este producto manifestaba claramente una cierta descompensación, y durante demasiados minutos la narración de la trama caía en una ostensible lentitud que provocaba el más abrumador de los aburrimientos. De hecho, la primera transformación de Bruce Banner en Hulk no daría lugar hasta pasados los primeros cuarenta minutos de proyección, mientras que las secuencias de acción realmente impactantes no llegarían hasta bien transcurrida la primera hora de película, un tiempo empleado en su totalidad en revelar multitud de pesados "flashbacks" (que muestran la experiencia traumática que sufrió Banner durante su infancia) y colapsar la pantalla con planos cortos de reptiles, células y tesis científicas realmente poco interesantes, por no hablar del empeño en dividir constantemente la imagen en pequeñas viñetas con la mera intención de acercarnos al espíritu propio de un cómic, pero que a la hora de la verdad, no dejaron de ser un enorme lastre (el formato de un cómic nunca podrá ser como el de una película, y viceversa...algo que Ang Lee no llegó a comprender). El diseño del primer Hulk; más artificial y visiblemente digital que el nuevo gigante esmeralda:
La clara orientación dramática que toma la historia desde el inicio no cesaba de estar presente durante todo el film, aunque se hacía algo más llevadera justo cuando Hulk comenzaba a ejercer de Hulk, y esto sucedía bien entrada la segunda mitad de la historia... precisamente cuando tenía lugar la primera batalla contra los perros mutantes, y más tarde, con la impresionante persecución del desierto; dos secuencias espectaculares que lograrían contrarrestar a duras penas el soporífero metraje anterior. Lástima que la película no hubiese seguido ese rumbo desde mucho antes y careciera de más escenas de destrucción en detrimento de los factores puramente dramáticos y filosóficos, unos rasgos que también quedaron impregnados en el propio gigante esmeralda. Aquel Hulk poético planeando los cielos y mirando tristemente al horizonte mientras el viento colisionaba sobre su rostro en un plano realmente bello y estilista, dotaba al monstruo verde de excesiva nobleza, inocencia, transparencia e incluso debilidad... cuando realmente estamos hablando de un ser que debía transmitir pavor, respeto, fiereza y agresividad por los cuatro costados. Todos estos aspectos sumados a unos efectos especiales realmente mediocres en ciertas secuencias, a un Hulk visiblemente artificial y poco fiel con respecto al del cómic que llegaba a aumentar su tamaño desmesuradamente conforme enfurecía (¡...!), a una risible sobreactuación de un amargado y siempre distante Eric Bana, y a un villano bien interpretado por Nick Nolte pero al que le faltaba entidad y fuerza escénica; hicieron del primer Hulk un (muy relativo) fracaso de taquilla que no logró convencer a un público que esperaba un film mucho más dinámico y entretenido, cuando realmente nos encontramos ante un producto sumamente profundo, complicado y abstracto... características que no encajan en absoluto para una producción de este rango. Como anteriormente he señalado, insisto en que no estamos ante un súper héroe convencional y que era necesario profundizar en su interior para establecer unos buenos pilares emocionales con el personaje y así mostrarnos sus muchos conflictos internos, pero esto también se podría haber logrado en menos metraje y con un pulso narrativo más eficiente y menos enfocado hacía el perfil psicológico del personaje.
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