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Al azar

88 Minutos
Cine - Películas
Escrito por J.Glez   
Martes, 29 de Abril de 2008 17:48

El cine ya no es lo que era. Cada vez que veo a un gran actor formar parte de un mal film me viene a la mente aquella frase de Al Pacino que decía que “cuanto peor era el guión más dinero le ofrecían”. Y parece ser que en 88 minutos el cheque fue jugoso porque el resultado final está muy por debajo de lo esperado en una película que cuente con la presencia de esta leyenda de la interpretación. Por eso no extraña que haya tenido que esperar dos años para su estreno en cines (lo que siempre es mala señal). Aún está por ver si el resto de espectadores que pueblan el cine de hoy son tan exigentes como yo y hacen o no un éxito de él. Bienvenidos a  88 minutos.

“Jack Gramm tiene 88 minutos para resolver un asesinato. El suyo.”

88 Minutos

Titulo Original: 88 Minutes
Duración: 95 min.
País: Estados Unidos
Director: Jon Avnet
Guión: Gary Scott Thompson
Productora: Universal Pictures
Reparto: Al Pacino, Alicia Witt, Amy Brenneman, Leelee Sobieski, Benjamin McKenzie, Deborah Kara Unger, William Forsythe, Neal McDonough, Stephen Moyer, Michael Eklund, Michal Yannai, Brendan Fletcher, Victoria Tennant.

Argumento:

Jack Gramm (Al Pacino) es un profesor universitario que trabaja también de psiquiatra forense para el FBI. Su labor para la agencia consiste en evaluaciones psíquicas de asesinos en serie. Tras testificar contra John Foster (Neal McDonough) este es condenado a la pena de muerte. Meses después y coincidiendo con la ejecución de Foster, Gramm recibe una llamada en su móvil avisándole de que solo le quedan 88 minutos de vida (de ahí el titulo del film). A partir de ese instante Jack deberá utilizar todas sus tácticas de investigador para averiguar quién quiere acabar con su vida y si realmente es Foster tan culpable como él creía.

88 Minutos

Juego con la muerte

Si hemos seguido con asiduidad la filmografía de Al Pacino, el personaje que este encarna en 88 minutos nos recordara a sus caracterizaciones en largometrajes como Melodía de Seducción (1989) con gotas del Vincent de Heat (1995). Así las características personales de su Jack Gramm son: la dedicación absoluta a su trabajo, una afición desmedida hacia las mujeres, la fiesta y el alcohol, a lo que sumamos una marcada aura de antihéroe ajado de encanto a raudales (algo poco creíble, porque seamos claros, que todas las jovencitas que se crucen en su camino se pirren por sus huesos que ya pasan los 60 esta fuera de lugar). A ello debemos de sumarle una tragedia familiar pasada, que él ahora forense ha sabido ocultar y que será de vital importancia en el devenir de la trama. Una trama que tarda poco en despegar y que en cuanto se pone en marcha nos lleva en volandas durante sus 88 minutos narrados a contrarreloj y siempre vistos desde los ojos del acosado (y amenazado de muerte) doctor Gramm que tendrá que poner todo su astucia y desconfiar de todo aquel que se le acerque si quiere ver de nuevo el sol y encontrar a la voz que ha realizado esa lapidaria llamada, entre los posibles enemigos mortales de Gramm se encuentra John Foster (inquietante Neal McDonough) un condenado a muerte en la silla eléctrica por el testimonio definitorio de Gramm, que creía a ciencia cierta en su culpabilidad a pesar de que las pruebas en contra de Foster eran poco claras.

88 Minutos

Pero por mucho que Gramm crea que es Foster el que anda detrás del (intrincado) plan de su asesinato, esto es físicamente imposible (mas aún cuando comienzan a suceder asesinatos con el mismo modus operandis que los llevados a cabos por él). Foster está en prisión y no tiene capacidad de maniobra para urdir semejante pifostio. Por ello las miradas del astuto profesor se centran en un alumno disgustado con sus métodos de enseñanza y una amante despechada que ve su oportunidad de vengarse y salir impune del asunto utilizando a Foster como tapadera de sus acciones. ¿Quien esta realmente detrás de su inmediato asesinato? ¿Podrá Gramm vencer al pasado que vuelve a por él? ¿Saldrá indemne de esta encrucijada mortal? La respuesta en 88 minutos.

Con las horas contadas

Jon Avnet es un director tremendamente irregular y de estilo impersonal, que vive aún del éxito de Tomates verdes fritos y El laberinto rojo estrenadas hace 16 y 11 años respectivamente. Estos films precedentes no son obras maestras pero si cintas con el suficiente empaque como para llegar al notable (incluso El laberinto rojo es de lo mejor del siempre soso Richard Gere). Pero parece ser que en los últimos años Avnet ha entrado en barrena y no levanta cabeza. La premisa argumental de 88 minutos ofrecía a priori los suficientes ingredientes para relanzar su carrera, un guión eléctrico, narración en tiempo real (heredera de la serie 24) y la presencia en pantalla de la leyenda viviente, Al Pacino, junto a un competente reparto de secundarios. Pero todos esos mimbres no son suficientes para que el insípido Avnet logre regalar al espectador un film a la altura de lo esperado que  se hunde en su recta final (por la insistencia de que un thriller con asesino en serie tiene que tener sorpresa final). La dirección del film es plana (la idea de Avnet de dar tensión a su película es mostrar cada dos por tres, imposibles primeros planos de relojes, pantallas gigantes e incluso cadáveres con los minutos que le quedan de vida al esforzado protagonista) y el suspense se mantiene durante los primeros 50 minutos del film por la labor de (un motivado) Al Pacino, a pesar de que el papel no fue escrito expresamente para él, sino para un actor mucho mas joven, de ahí sacan esa atracción que levanta Jack Gramm con todas las mujeres del film.

88 Minutos

El mítico protagonista de Scarface resulta convincente en su rol de acosado, logrando expresar (casi) sin esforzarse en demasía los diferentes estados de ánimo por los que pasa su personaje durante el film hasta que finalmente decide coger el toro por los cuernos y pasar a la acción en el (imposible) clímax final. De otro lado nos encontramos con un guión sin grandes alardes pero que va desgranando la trama poco a poco y logra llevar al espectador al terreno de las conjeturas de quien será el enmascarado de negro que aterroriza a Gramm y cual es su leit-motiv (amén de querer ver muerto al doctor).

¿Y el resto del reparto que? Pues muy desaprovechado en especial la siempre estimulante presencia de Deborah Kara Unger (The Game) y Amy Brenneman (en su tercera colaboración con Pacino tras, Heat (1995) y El Dilema (1999) ). Sus apariciones son meramente presénciales. Quienes si tienen mas peso en la trama son (el siempre excelente) William Forsythe (Hallowenn El Origen) en un rol de policía/amigo del personaje interpretado por Pacino y Neal McDonough (Carretera al infierno) en el papel del preso John Foster (sus enfrentamiento al otro lado de la línea telefónica con Pacino son de lejos lo mejor del film). Del papel y la interpretación de (una muy perdida) Leelee Sobieski es mejor no hablar ya que estas rozan el ridículo más espantoso.

88 Minutos

En resumidas cuentas

Un film fallido, que se puede ver como un entretenimiento de domingo pero que apenas roza el aprobado, con una dirección pésima y un reparto de papeles en su mayoría defectuoso. Que logra mantener la tensión y el ¿quien será el asesino? solo en su primer acto para desmoronarse en un final precipitado y carente del más mínimo sentido común. Con escenas de acción (en su mayoría) torpemente planificadas (ver esa explosión en teoría sorpresa). Fallos de continuación dignos de la peor serie Z (el pelo de Pacino cambia de peinado, color y extensión de una toma a otra). Da mucho miedo que Avnet firme también como director de la esperada Righteous Kill que volver a unir en pantalla a De Niro y Al, después de trabajar juntos en El Padrino II (1975) y Heat (1995). De otro lado decir que Pacino nunca debería de haber aceptado formar parte de una cinta que esta muy lejos del resto de su filmografía en cuanto a calidad y que choca con su alto nivel de selección a la hora de decidirse por un proyecto. Si quieren ver al Pacino de los buenos tiempos echen un vistazo a las recientes  El Mercader de Venecia (2004) y a esa infravalorada obra maestra que es Insomnio (2002) donde da una clase de interpretación en dos papeles que no pueden ser mas diferentes entre si. Ahora nos toca esperar a proyectos futuros que huelen incluso a Oscar como la adaptación de la vida del excéntrico Salvador Dalí dirigida por Andrew Niccol (El Señor de la guerra) titulada Dalí & I The surreal story en la que compartirá cartel con Cillian Murphy que será el eje del relato y el Remake de Rififi.

Lo mejor: Su primer acto (plenamente entretenido) y la labor de Pacino y McDonough.

Lo peor: Una buena idea desaprovecha por esa dirección torpe y atropellada de Jon Avnet, su resolución final y la actuación penosa de Leele Sobieski.

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