Un lugar tranquilo
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John Krasinski vuelve a sentarse en la silla del director para llevar a cabo una de las propuestas de terror de las que más se ha hablado durante estos últimos meses. Partiendo de una premisa original, y producida por el amo de las explosiones Michael Bay (a través de Platinum Dunes), asistiremos a las peripecias de los Abbott para sobrevivir en… ‘Un lugar tranquilo’.

“Estamos a salvo”.-Lee Abbott.

Crítica de Un lugar tranquilo

“La película de terror de la temporada”. De esta forma ha bautizado la crítica “especializada” a la última película de John Krasinski, un actor cómico en sus inicios (especialmente en ‘The Office’) que tuvo la valentía de entrar en el terreno de la dirección en el ya lejano 2009 con ‘Brief Interviews with Hideous Men’. Antes de eso, había dirigido un par de episodios de la serie en la que participaba, la ya citada ‘The Office’. Finalmente, en 2016, también se ocupó de la dirección de la comedia titulada ‘Los Hollar’. Aun habiendo obtenido “críticas mixtas” en los títulos mencionados, no se le quitó el miedo a repetir sentado en la silla de director con esta arriesgada apuesta personal que es ‘Un lugar tranquilo’.

El film está producido por Platinum Dunes, la compañía de Michael Bay, a cuyas oficinas llegó el guion del film. Libreto que Bay envió a Krasinski (se hicieron amigos durante el rodaje de 13 horas: Los soldados secretos de Bengasi) y este decidió “subirse al carro” con dos condiciones: encargarse de principio a fin y plenamente del proyecto, y protagonizar la película, dirigirla y re-escribir el script original de Scott Beck y Bryan Woods. La productora de Michael Bay aceptó sin rechistar sus condiciones y así salió adelante este film.

‘Un lugar tranquilo’ supone un salto de madurez por parte de Krasinski, no sólo a nivel de interpretación, sino también en términos de dirección y narrativa, ya que las circunstancias de sus personajes (deben vivir en el más absoluto de los silencios) le permite al realizador (oriundo de Massachusetts) introducirse en la psique de sus personajes y en su día a día: resulta increíble el tener que vivir en el más absoluto de los silencios y sin poder hacer la mayoría de cosas que se suelen hacer (por ejemplo, una partida al Monopoly puede llegar a ser mortal).

Krasinski logra, en todo momento, una tensión muy acertada… y con una constante mirada y humanización a los personajes del film, quienes sólo pueden hablar a través del lenguaje de signos (tan solo hay tres diálogos en todo el metraje). Sin embargo, esto es suficiente para desarrollar una química sin necesidad de largas frases explicativas.

Además de contar con una sólida realización y planificación de escenas, Krasinski también saca mucho jugo a su reparto, especialmente a su mujer en la vida real, Emily Blunt, y a la jovencita Millicent Simmonds. Ambas actrices (Simmonds, sordomuda en la vida real) logran un enorme protagonismo (por parte del guion) y un grado de madurez en su actuación realmente loable. Blunt (quien protagoniza, de largo, una de las secuencias más tensas de toda la película que incluye una bañera…) sigue subiendo escalones en calidad interpretativa.

Por su parte, y en cuanto a John Krasinki y el pequeño Noah Jupe, decir que consiguen una gran solidez también en el ámbito dramático, donde Krasinski vuelve a callar bocas, sumando esta experiencia interpretativa a su labor como director y guionista en el film.

Pero la película no vive solamente de buenas interpretaciones dramáticas… Krasinski también sabe captar la amenaza de las criaturas que asolan el área donde viven los protagonistas. El realizador cita como inspiraciones obviasTiburón (Steven Spielberg, 1975) y Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979). Estos dos grandes clásicos suponen dos fuentes de creación de tensión y amenaza para las criaturas de ‘Un lugar tranquilo’, unos seres que atacan a cualquier cosa que emita un sonido. En este sentido, los FX son muy dignos y competentes para una producción que ha costado tan solo 17 millones de dólares, además resalta su particular diseño, cuanto menos original. También citar la labor musical de Marco Beltrami, todo un experto en cine de terror que le saca un enorme potencial a la propia ambientación.

En el terreno de los aspectos negativos, aquí habría que mencionar los “nitpickings” e inclusive ciertas “incoherencias” sobre algunos aspectos de la vida y acciones de los Abbott. “Incoherencias” que si entrásemos a valorarlas profundamente podrían perjudicar bastante la visualización del film y las intenciones del propio cineasta.

En conclusión.
Acabo esta crítica de Un lugar tranquilo, una original propuesta de terror con una estupenda y madura realización por parte de John Krasinski. Además cuenta con una gran narrativa y trabajo actoral. Hacer un film con tan pocos diálogos y casi todo a través de las imágenes y sonidos no es tarea sencilla.

Tráiler de Un lugar tranquilo