The Punisher (El castigador)
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Hoy nos acercamos a uno de los personajes más violentos del Universo Marvel. Este justiciero apareció por primera vez en febrero de 1974 en ‘Amazing Spider-Man’ #129. A continuación, dejamos que se presente él mismo: “Frank Castle ha muerto. Llamadme ‘The Punisher’ (El castigador)”.

“Esto no es venganza. Sólo castigo”.-Frank Castle.

Crítica de The Punisher (El castigador)

Merece mucho la pena que hoy nos detengamos en esta reivindicable película de ‘El castigador’. Película que, desgraciadamente, quedó olvidada y su equipo artístico y técnico prácticamente “enterrados”. Quizás el film no llegara a triunfar porque claramente es una película de los 80 rodada y estrenada en 2004. Y en esos años el buen cine de acción de las décadas pasadas (y que ahora tanto se reivindica) poco menos que apestaba. Con los ordenadores y demás… cualquier mediocre de media-torta podía convertirse en un héroe. Algo que sucede actualmente con los films del MCU y del DCEU.

Jonathan Hensleigh, director y guionista, debutaba aquí detrás de las cámaras. El poco éxito del film (54 millones a nivel mundial para un coste de 33) prácticamente enterró su carrera. Sin embargo, Hensleigh y todo su equipo llevan a cabo un gran trabajo. En la película se denota su amor por el buen cine de acción y por grandes maestros como Clint Eastwood, Sam Peckinpah o Sergio Leone. Todo el film está rodado a la vieja usanza huyendo de efectos visuales. Las explosiones son reales, las volcaduras de coches son reales,… Tan es así que el presupuesto fue exprimido al máximo y se dio trabajo a más de 40 dobles-especialistas. Insisto, ‘The Punisher’ (El castigador)’ es un pequeño plato de caviar para los que crecimos en los años 80.

En relación a lo comentado en el párrafo anterior, hay que resaltar las escenas de acción del film. Todas ellas son sobresalientes y filmadas artesanalmente y la antigua usanza. Especialmente destacado es el tremebundo choque entre Frank Castle y “El Ruso”. Esta pelea es tan descomunal como el propio tamaño de “El Ruso”, un imparable Hulk humano enviado a finiquitar a Castle. De hecho, este esbirro está encarnado por el coloso Kevin Nash, el wrestler de la WWE. En pantalla tenemos una pelea interminable y en la que Castle se verá obligado a hacer uso de todos los ítems del entorno para salir vivo… Por otro lado, en el film también encontraremos persecuciones automovilísticas, explosiones, tiroteos… Todo para culminar en un clímax totalmente heredero de los films de los 80.

Respecto al libreto, decir que Jonathan Hensleigh y Michael France adaptan el origen del personaje a tiempos actuales. Si recordamos, en los cómics originales Frank Castle era un veterano del Nam cuya familia era asesinada por unos mafiosos. En consecuencia, Frank se volvía loco de furia jurando venganza contra todos los criminales, convirtiéndose así en El castigador. En esta película, Castle es un agente encubierto del FBI cuya familia es asesinada por un mafioso de Tampa y él dado por muerto. Este es el punto de partida del libreto. Un script que luego adapta también, al estilo propio del film, parte de la serie-limitada ‘Welcome back Frank’ de Garth Ennis y Steve Dillon. Además, algunas tramas y escenas que completaban el libreto tuvieron que ser eliminadas. Todo para conseguir un ajustado metraje de 2 horas.

En la banda sonora destaca la música del italiano Carlo Siliotto. Atención al estilo clásico con el que dota a sus notas musicales y su tono de western crepuscular. Es una score muy buena en la que luce mucho la melodía principal con un “revestimiento” triste y llamativo.

“Si vis pacem, para bellum…”. El vengador.

El gran protagonista es Thomas Jane interpretando a Frank Castle. Y la verdad es que da muy bien el pego. Quizás le faltara algo más de mala leche pero eso ya es cosa del guión. Desde un punto de vista físico hay que decir que se lo curró presentando una buena musculatura. Además, la caracterización en el rostro y la forma de incorporar la camiseta de la calavera son un acierto. En la película Thomas Jane pegará tiros con sus Colts de 1911 tuneados, se pegará sus buenas zurras e incluso ideará un plan para desestabilizar a la familia mafiosa. Pocas pegas se le pueden poner a este actor que aquí estuvo ante su gran oportunidad. La pena es que terminara pagando, junto a Jonathan Hensleigh, el no-éxito de la cinta.

A su lado destacan los tres vecinos del derruido edificio en el que se instala Castle. Son tres perdedores con aire simpático que caen bastante bien. En primer lugar tenemos a Rebeca Romijn como Joan. Esta sensual actriz empezó muy fuerte a finales de los 90 pero luego le pasó como a Thomas Jane y cayó en el olvido. Aquí está muy desaprovechada como Joan, una camarera en apuros que se enamora de Castle. Por su parte, John Pinette y Ben Foster encarnan a Bumpo y Spacker, dos jóvenes amigos que representan el típico alivio cómico. Sin embargo, no están continuamente haciendo gracietas y llegan a tener momentos muy duros, especialmente Spacker. La verdad es que Pinette y Foster consiguen que les cojas cariño por el modo tan cuidado con el que representan sus roles.

El bando de los villanos está liderado por John Travolta como Howard Saint, el capo de Tampa. Destacar que Travolta deja en casa todos sus tics y entrega un mafioso muy comedido. Un tipo que no pierde la compostura ni cuando identifica el cadáver de su hijo. Ahora bien, según Punisher va castigando sus negocios va perdiendo los papeles y la fijación de su peinado… Su mano derecha es Will Patton, el típico esbirro que se encarga de la tranquilidad de la “familia”. Además es un sádico que recibirá un inesperado castigo basado en los seguimientos de Castle… Del resto destacar a Laura Harring interpretando a Livia, la esposa de Howard que lo tiene dominado carnalmente. Imposible no fijarse también en Tom Nowicki como un duro guardaespaldas que se verá las caras dos veces con Castle.

Respecto a la masacrada familia de Frank los rostros más conocidos son los de Roy Scheider y Samantha Mathis. El ya fallecido Roy Scheider da vida al padre de Castle. Apenas se puede decir nada de él porque sale muy poco. Lo más destacable es que defiende su hogar escopeta en mano y que su hijo “hereda” de él sus Colts. El caso de Samantha Mathis es similar al de Roy. La actriz sólo sale al principio encarnando a una buena esposa que ama a su marido. Ambos son papeles de relleno para justificar la conversión y castigo del personaje principal.

“Dios se mantendrá al margen de esto”.-Frank Castle.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de The Punisher (El castigador), un film a reivindicar desde ya mismo. No sólo actualiza más que decentemente el mito de los cómics… sino que también contiene unas grandiosas secuencias de acción y un reparto muy notablemente escogido. Además, el aire clásico que “exhuma” el film es un caramelo para estos tiempos del CGI y las pantallas verdes. Desde aquí les recomiendo que le echen un vistazo. Una pena que tanto Jonathan Hensleigh como Thomas Jane no pudieran seguir desarrollando al personaje en una secuela.

Tráiler de The Punisher (El castigador)